¿Ya no hay vacas locas?

La enfermedad de las vacas locas ha sido noticia durante décadas, pero no es un mito. Esta grave afección cerebral puede transmitirse a los humanos a través de productos cárnicos contaminados, y los síntomas pueden tardar años en aparecer.

¿Qué es la enfermedad de las vacas locas?

La enfermedad de las vacas locas, también conocida como encefalopatía espongiforme bovina (EEB), es una enfermedad neurodegenerativa mortal del ganado. Está causada por una proteína llamada prión. La versión normal de esta proteína se encuentra en el tejido del cerebro y la médula espinal, pero cuando cambia de forma provoca daños en las células y provoca la muerte del tejido nervioso. Esto provoca síntomas físicos como pérdida de peso y tropiezos, así como cambios de comportamiento como agresividad o depresión en las vacas con la enfermedad de las vacas locas.

Los priones pueden transmitirse a través de productos alimentarios contaminados, como la carne, la harina de huesos o los productos sanguíneos; también pueden transmitirse entre las vacas a través de los equipos de la granja que no se han limpiado adecuadamente después de trabajar con otros animales infectados. La mayoría de los casos se han relacionado con el consumo de productos cárnicos contaminados -el ejemplo más famoso es el brote que se originó cuando los ganaderos alimentaron a su ganado con piensos elaborados con partes de animales triturados en lugar de con cereales-, pero también se han producido casos aislados en los que los humanos se infectaron sin comer carne en absoluto.

¿Hay riesgo para los humanos?

La enfermedad de las vacas locas es un tipo de trastorno cerebral conocido como encefalopatía espongiforme bovina (EEB). Se da en el ganado bovino y ovino, y puede transmitirse a los seres humanos que consumen productos cárnicos contaminados.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que menos de 200 personas en Estados Unidos han sido diagnosticadas con la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vCJD), causada por el consumo de carne de vacas infectadas con el mal de las vacas locas. Las personas también pueden contraer la vECJ a partir de otros tejidos humanos infectados con priones de las vacas locas, incluidos los instrumentos quirúrgicos utilizados en pacientes o las transfusiones de sangre de quienes han estado expuestos a la proteína priónica pero aún no muestran síntomas o signos de infección.

¿Cómo puede producirse un brote de vacas locas?

¿Cómo se infecta una vaca?

Primero, nace una vaca infectada. Luego, es alimentada por otras vacas y finalmente es consumida por los humanos. Este proceso puede ocurrir en cualquier lugar del mundo donde haya ganado y personas que lo consuman, incluso aquí en Estados Unidos.

¿Qué se puede hacer para prevenir los brotes?

Para prevenir la EEB, los países deben prohibir el uso de piensos que contengan

  • partes de animales
  • harinas de carne y huesos
  • productos de oveja y cabra
  • camas de aves de corral – prohibir el uso de piensos que contengan camas de aves de corral

El mal de las vacas locas es real y hay formas de prevenirlo.

La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) es una enfermedad neurológica mortal del ganado vacuno. La causa de la enfermedad es una proteína llamada prión, que puede transmitirse a los humanos a través del consumo de carne de vacuno infectada.

El primer caso de EEB en Estados Unidos se identificó en diciembre de 2003 y se rastreó hasta un animal importado de Canadá. Desde entonces ha habido otros dos casos confirmados y un caso sospechoso en vacas estadounidenses. Es posible que estos cuatro casos hayan sido causados por la exposición a piensos contaminados, pero como no hay pruebas disponibles para animales vivos o cadáveres, nunca sabremos con seguridad cómo se contagiaron. Sin embargo, dado que los tres países con casos confirmados -el Reino Unido (180), Irlanda (163) y Francia (95)- han erradicado sus rebaños de EEB destruyendo por completo los animales infectados o haciéndolos «no aptos» para el consumo humano, es posible que no volvamos a ver ningún otro caso.

Conclusión

Esperamos que este post haya servido para arrojar algo de luz sobre la enfermedad de las vacas locas, sus causas y su prevención. Es importante recordar que, aunque todavía no lo sabemos todo sobre esta enfermedad, hay medidas que podemos tomar hoy para protegernos de ella en el futuro.

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