will storr la ciencia de contar historias

La vida en nuestro mundo va a deber finalizar en algún momento. Si la clase humana no consigue emigrar a esferas mucho más agradables, va a desaparecer. Probablemente el cosmos reviente en el momento en que llegue a los términos del desarrollo y que cualquier masa desaparezca en el espacio infinito. Todas y cada una estas promesas patéticas del cosmos no consiguen aplacar el apetito de los hombres para contar historias. ¿Por qué razón este empeño si conocemos la nadaría de nuestra vida, la del cosmos en su grupo? Las respuestas tienen la posibilidad de ser de 2 órdenes: o somos un tanto extravagantes y usamos tiempo y sacrificios en narrar y llevar a cabo narrar para mitigar la angustia de nuestra desaparición, o narramos, precisamente, por el hecho de que somos fatales y fugaces. Si fuésemos eternos, invulnerables y perpetuos, no nos interesaría terminal y pasajero.

Este problema nutre el intento de Will Storr La ciencia de contar historias. Por qué razón las historias nos hacen humanos y de qué manera explicarlas mejor (traducción de Olga Abasolo, Capitán Swing, La capital de españa, 2022, 245 páginas). Tras proponernos tan desconsoladoras perspectivas, asiste a la medicina neurológica para argumentar lo que hace nuestro entendimiento en el momento en que cuenta historias. Su paseo revela un estudioso empeñado de comparatismo entre literatura y ciencia al determinar cerebralmente el arte del relato. Es verdad que este cerebralismo podría encargarse de cualquier otra actividad humana, con lo que daríamos en la prueba de nuestra naturaleza cerebral. El arte del fabulista no formaría una salvedad.

Reseña del libro “Tot Banksy”, de Carol Diehl

Al charlar de Banksy lo voy a hacer en concepto de la picaresca. Y sucede que este pícaro está reescribiendo en nuestro tiempo las hazañas y patrañas propias de un embaucador de los tiempos en los que se se encontraba gestando la novela actualizada. No es absurdo tomarlo por este término, en tanto que Banksy comparte con los Lazarillo, el Buscón don Pablos, Rinconete, Cortadillo… ese espíritu rebelde de escaparse con la suya, escabullándose de las autoridades y exponiendo los vicios de la sociedad a la que forma parte. Lo de pasar catástrofes, bueno, quizás esto nos escapa, pero es que entendemos tan poco de la autoría real del tal Banksy…

Hay cantidad considerable de libros que intentan documentar su obra en todo el globo; ciertos, no autorizados, dan teorías de la ideología subyacente de las proyectos; otros desarrollan un mapa con todas y cada una de las ubicaciones de sus proyectos. Fotografías de sus grafitos, estatuas y pinturas que fueron virando de lado a lado de todo el mundo para procurar testimoniar el paso (y proseguir la pista) del ágil Banksy. Yo, que me agrada mucho este artista, me he ido realizando con una aceptable biblioteca. Y entre todos estos libros, hace aparición en las librerías ese Tot Banksy, del artista y crítica Carol Diehl. Por no andarme por las ramas: es el más destacable trabajo teorético que se hizo sobre Banksy. Lo es, no solo de manera subjetiva a fin de que me chifla el criterio de la autora y su estudio, sino más bien, y exactamente de ahí que, como leyentes nos ponemos al mismo nivel de Carol en el momento de afrontar y procurar comprender el concepto de la obra de Banksy, su influencia en la sociedad y la crítica enfocada.

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