verdad y ciencia rudolf steiner pdf

PRÓLOGO CONDENSADO DE LA ÚLTIMA EDICIÓN DEL AUTOR (1918) … A esta edición agregué un apéndice en el que me esmeré en mostrar, con mucho más lucidez que antes, los argumentos anímicos en los que se apoyan las orientaciones de este libro, a fin de que logren acogerse sin malas interpretaciones. Pienso que el contenido de este apéndice asimismo es correspondiente para patentizar a quienes se oponen a la Ciencia Espiritual Antroposofía, cuyo criterio se sostiene en una falsa concepción de su naturaleza; ellos no tienen idea de todos modos lo que es. PRÓLOGO CONDENSADO DE LA SEXTA EDICIÓN (1914) Al redactar los estudios que tienen dentro este libro, debí tratar una gran parte de su contenido de manera diferente a como lo haría el día de hoy. Entonces debí aludir al contenido de lo que sobre los hechos del conocimiento de los mundos espirituales he estado publicando a lo largo de los últimos diez años, en forma diferente a la que sería correcta en este momento. En mí “Ciencia Esconde”. “Dirección Espiritual del Hombre y de la Humanidad”, “Sendero hacia el Conocimiento de sí” y, primordialmente, en “El Umbral del Planeta Espiritual”, tal como asimismo en otros de mis libros se describen procesos espirituales en el vida de los que el presente libro ahora debió aludir hace mucho más de diez años valiéndose, no obstante, de otros términos que los que el día de hoy semejan indicados. Por ese momento debí avisar que varias cosas no descritas en el libro solo podían comprenderse por “transmisión oral”. En la actualidad ahora está anunciado bastante de lo que correspondía a estas advertencias; pero sospecho que fueron exactamente estas advertencias las que brindaron marco a las críticas equivocadas de los que leen. Podría, v. g., estimar que la relación personal con este o aquel profesor del aspirante a la especialidad espiritual es considerablemente más fundamental de lo que ha de ser. En esta edición nueva espero haber logrado concretar con mucho más claridad, por la manera en que describo algunos datos, que, para quien busca la especialidad esconde bajo las situaciones espirituales del presente, importa considerablemente más un contacto inmediato con el planeta espiritual propósito que no una relación con la personalidad del profesor, actuando poco a poco más como asesor. Este es el papel que atañe al instructor a la especialidad espiritual, de la misma según las concepciones modernas, lo es en otros ramos del entender. Creo haber insistido bastante en que la autoridad del instructor y la fe en él no hubiesen, en la especialidad espiritual, desempeñar papel diferente al de algún otro dominio del comprender y de la vida… PRÓLOGO CONDENSADO DE LA TERCERA EDICIÓN El contenido de este libro sobre el avance del alma humana trata de enfocar múltiples puntos. Primeramente, es expresión del deseo corresponderse a quienes, sintiéndose atraídos por los desenlaces de la investigación espiritual, se sugieren el interrogante: »¿De dónde consiguen su entender quienes aseguran poder referirse a los profundos misterios de la vida? La Ciencia del Espíritu afirma algo sobre estos misterios. Quien desee ver los hechos que conducen a estos asermientos, debe elevarse a un conocimiento suprasensible, y continuar el sendero que este libro trata de detallar. No obstante, sería un fallo opinar que las indagaciones de la Ciencia del Espíritu no tienen valor para quien no tenga la inclinación o la oportunidad de pisar ese sendero. Para investigar los hechos es precisa la capacitad de ingresar en los mundos suprasensibles; Pero si se emiten tras explorados, asimismo esos que no hayan tenido percepción directa tienen la posibilidad de llegar a una convicción bastante de su vericidad. Una gran parte de las indagaciones que se hagan se van a poder probar sometiéndolas sencillamente y de manera ecuánime al juicio sano. Advertimos que esta imparcialidad no ha de ser enturbiada por prejuicios tan corrientes en la vida humana. Va a pasar de manera fácil, por poner un ejemplo, que alguien crea que esto o aquello no funciona con algunos desenlaces científicos del presente. De todos modos, no hay ningún resultado científico que contradiga la investigación espiritual; en cambio, es simple opinar que este o esa opinión científica no coincide con las indagaciones de los mundos superiores, si los desenlaces científicos no se juzgan, unilateral y también ecuánimemente. Con actitud sin dependencia se descubrirá que cuanto mucho más ecuánimemente se compare la ciencia del espíritu con las positivas conquistadas científicas, mucho más como es natural va a poder reconocerse el especial acuerdo entre ellas. No debo denegar que hay parte de esta investigación es de la ciencia espiritual que se sustrae hasta determinado nivel al juicio únicamente intelectual. Mucho más no va a ser bien difícil hallar la adecuada relación, aun en relación a esta parte, para quien entienda que no solo el intelecto, sino más bien asimismo el sentimiento sano, puede ser juez en la búsqueda de la realidad. En el momento en que ese sentimiento no se deja arrastrar por simpatías o antipatías por esta o aquella opinión, sino real y también ecuánimemente deja que los entendimientos de los mundos suprasensibles actúen sobre él, nace un juicio apoyado en el sentimiento. Hay otros muchos caminos que verifican la certeza de lo que mencionamos a esas personas que no tienen la posibilidad de o no desean pisar el camino de todo el mundo suprasensible. No obstante, estas personas tienen la posibilidad de sentir el valor que tienen para la vida esos entendimientos, si bien solo lleguen hasta ellos por cuentos de los estudiosos espirituales. No todos y cada uno de los hombres tienen la posibilidad de transformarse instantáneamente en videntes; pero los entendimientos del vidente son, para alguno, alimento correspondiente y sano. Todos tienen la posibilidad de utilizar esos entendimientos a la vida día tras día, y quien lo realice no va a tardar en revisar qué aspecto toma ella en sus esferas y lo pobre que es vivir para quien está ajeno de la incomodidad espiritual. El saber de los mundos suprasensibles, adecuadamente aplicado a la vida, no es algo impráctico, sino más bien ciertamente práctico en el sentido mucho más extenso. Si bien el lector no pretenda recorrer por sí solo el camino del conocimiento superior, sí que le resultan de interés los hechos vistos por otros puede llegar a preguntar: » ¿De qué macera llega el vidente a estos sucesos? A quienes se propongan este interrogante, este libro les va a dar iniciativa de lo que debe hacerse para saber de verdad el planeta suprasensible: va a describir el sendero hacia él de manera que logrará suscitar la seguridad hacia quienes lo han paseo. Asimismo es viable, al ver la actividad del estudioso espiritual, aprobarla diciéndose: la descripción del camino de los mundos superiores me da una impresión tan enorme que puedo entender por qué razón los hechos transmitidos me semejan razonables. Así, este libro desea ser útil a quienes deseen hacer mas fuerte y asegurar su sentido y sentimiento de la realidad frente el planeta suprasensible. Empero no desea sugerir nada menos que a los que procuran por sí solos el sendero hacia el saber suprasensible, los únicos capaces de revisar, por las propias vivencias vividas, la realidad de lo que aquí exponemos.

ciencia

Estos últimos van a hacer bien en repetirse de manera continua que, para absorber la descripción del avance del alma, es precisa algo mucho más que la información del contenido, con frecuencia bastante en otros entendimientos. Hay que familiarizarse íntimamente con la exposición del tema, no solo a través de lo que dicen sobre él, sino más bien asimismo mediante estudios que afectan a tópicos muy dispares. De esta forma se va a llegar a la iniciativa de que lo fundamental no descansa en una salón verdad, sino más bien en la concordancia, de todas y cada una. Quien desee entrenar los ejercicios, debe tener en consideración muy seriamente. Un ejercicio puede ser bien comprendido e inclusive adecuadamente ejecutado: no obstante, puedo ocasionar un efecto indebido si el ejecutante no le equilibra con otro ejercicio que compense la unilateralidad del primero y restituya la armonía del alma. Quien lea este libro en hondura, tal es así que su lectura se transforme para él en experiencia interior, no solo se familiarizará con su contenido, sino vibrará con sentimiento diferente en todos y cada experiencia y de esta manera va a llegar a entender el peso que tiene una u otra de cara al desarrollo de su alma. Asimismo descubrirá exactamente en qué roma debe arrancar este o ese ejercicio, cuál es conveniente mejor a su individualidad especial. En el momento en que se habla, como aquí, de la descripción de procesos que han de ser vividos, es requisito regresar siempre y en todo momento sobre su contenido, y de esta forma percatarse de que hay varias cosas para cuya exitosa entendimiento hay que ensayarlas uno mismo . Tras el intento, se observan algunos datos que antes por fuerza escapaban a la percepción. Asimismo los que leen que no pretendan proseguir el sendero trazado, hallarán en este libro bastante que les va a ser útil para su historia interior: reglas de conducta, advertencias que aclararán lo que podría parecer enigmático, etcétera. Por último asimismo esas personas con determinada experiencia, para todos los que la vida ha servido en determinado sentido como una iniciación, van a poder sentir satisfacción al hallar dilucidado en su grupo lo que habían atisbado en aspectos inconexos; lo que sabían, sin haber llevado quizás ese entender a una representación que lea complaciera. II. ¿CÓMO SE ADQUIERE EL CONOCIMIENTO DE LOS MUNDOS SUPERIORES? CONDICIONES En todo hombre duermen facultades que le dejan comprar entendimientos de los mundos superiores. Lo místico, lo gnóstico, lo teósofo siempre y en todo momento comentaron de un planeta anímico y de un planeta espiritual, tan reales para ellos como el que ven nuestros ojos físicos y toca nuestra mano. Al escucharlos puede decirse en todos y cada instante a sí mismo: » “Estas vivencias yo asimismo las puedo tener si avance algunos poderes que hasta la actualidad duermen todavía en mí”. El inconveniente radica en entender de qué forma iniciar el avance de estas facultades latentes, para lo que solo quienes las tengan ahora tienen la posibilidad de aconsejar o instruir. Desde que hay el género humano existió siempre y en todo momento una especialidad a través de la que los hombres dotados de facultades superiores han dado su enseñanza a quienes aspiraban tenerla. Este entrenamiento se ha llamado especialidad esconde, esotérica, y la enseñanza recibida fué llamada enseñanza esconde, esotérica, o ciencia espiritual. Esta denominación hace, por su naturaleza, malas interpretaciones. Uno podría sentirse tentado a opinar que los instructores de esta especialidad pretendían manifestarse como una suerte de hombre a privilegiados que arbitrariamente rechazaran hacer llegar su entender a sus semejantes. Y quizá se va a llegar a meditar que tras ese entender no había nada apreciado, puesto que uno podía tender a imaginar que si se tratase de un genuino conocimiento no habría necesidad de esconderlo como un secreto, antes por contra, podría hacerse público a fin de que la toda humanidad se aprovechara de sus provecho. Los iniciados en la naturaleza de esta sabiduría superior, de ninguna forma se sorprenden al oír charlar de esta forma a los no iniciados, puesto que solo tienen la posibilidad de entender exactamente en qué radica el secreto de la iniciación quienes, hasta determinado nivel, lo experimentaron en el saber superior de la presencia. El interrogante que aparece naturalmente es: Si o sea de este modo, » ¿De qué forma suscitar en el no iniciado interés humano hacia esta pretendida ciencia esconde? » ¿De qué forma y por qué razón debería buscar algo cuya naturaleza no puede llegar a concebir? Esta pregunta descansa en un concepto totalmente errada de la auténtica naturaleza del conocimiento esotérico, ya que de todos modos no hay diferencia entre ese conocimiento y todo cuanto sea correcto al comprender y poder humanos. Este comprender oculto no es para el hombre común un mayor secreto que lo es la escritura para aquel que no la ha estudiado. Y tal como cualquier persona puede estudiar a redactar sí que utiliza los métodos correctos, de esta manera asimismo todo hombre puede ser acólito, e inclusive profesor de la ciencia esconde, si busca los caminos apropiados. En un aspecto difieren aquí las condiciones de aquellas que corresponden al conocimiento de afuera y es: que la oportunidad de comprender leer y redactar puede no estar al alcance de ciertos por la pobreza material o por las condiciones del medioambiente en las que van nacer; en cambio para la adquisición del entender y de las facultades de los mundos superiores no hay ningún obstáculo que se oponga a una búsqueda honesta. Varios imaginan que hay que buscar en un espacio preciso a los profesores del conocimiento superior para recibir las explicaciones. Sobre esto 2 cosas son algunas: la primera es que quien aspire con seriedad al comprender superior, no escatimará ningún esfuerzo ni retrocederá frente ningún obstáculo para conseguir al profesor que lo comience en los secretos superiores del cosmos. Por otro lado, el neófito puede estar seguro de que la iniciación va a salir a hallarse de todas formas, si late un esfuerzo serio y sincero para lograr el saber; ya que hay una ley natural entre todos y cada uno de los iniciados que les impide negar a cualquier hombre digno del conocimiento. Pero asimismo hay otra ley, tan natural como la primera, que les prohíbe impartir la menor una parte del conocimiento esotérico al que no tenga méritos para recibirlo. Y un iniciado es mucho más especial cuanto mucho más rigurosamente vea estas 2 leyes. El círculo espiritual que une a todos y cada uno de los iniciados no forma parte al planeta exterior, pero estas 2 leyes forman los broches de este vínculo. » “Podrías vivir en íntima amistad con un iniciado, pero siempre y en todo momento existiría un abismo con relación a su ser fundamental hasta transformarte asimismo en iniciado; podrías tener su corazón y su cariño, pero no te haría partícipe de sus entendimientos hasta el momento en que estuvieses maduro para recibirlos. Podrías adularlo, torturarlo; nada le inducirá a revelarte algo que no deba transmitirte, en tanto que tu nivel de evolución no te deja acoger al alma, como es debido, este secreto”.

Deja un comentario