verdad bondad y belleza en la ciencia

Gardner nos ten en cuenta que desde los tiempos de la civilización, los humanos se han esforzado en determinar los conceptos enserio, hermosura y amabilidad. Todas y cada una de las sociedades han creado sus interpretaciones de estas virtudes intemporales y, en el desarrollo, han afrontado ciertas cuestiones mucho más bien difíciles y también imperecederas de la raza humana: De qué manera distinguir la realidad de las “pseudoverdades” en la era de Internet, ¿a la que nos fiamos del bombardeo de aclaraciones de carácter inmediato que nos llega por medio de la red y de weblogs anónimos? ¿De qué forma evaluar la hermosura en el momento en que varios artistas modernos la piensan una virtud trasnochada, y cuyas proyectos quieren mucho más bien ocasionar encontronazo que exitación al espectador? ¿Y de qué manera distinguir lo bueno de lo malo, en el momento en que la moralidad está politizada y relativizada?

Desconcertantes cuestiones

De qué manera enseñarlo “vieja escuela”

La enseñanza hacia la excelencia en las artes prácticas es diferente de la enseñanza para el dominio de la materia. Para resumir, esta pedagogía muestra la praxis y la teoría de fondos, al paso que el dominio del contenido incluye la contemplación y la teoría de los primeros planos. El primero muestra la praxis y minimiza la teoría; el segundo destaca la contemplación y la teoría. La teoría comunica a la práctica, indudablemente, pero la discusión de las lecturas (el enfoque de los “Granes Libros” al estilo de un seminario) no va a ayudar a los alumnos a perfeccionar sus capacidades oratorias o dialécticas, sino más bien a poner cese frente a una audiencia ahora argumentar o formar parte en debates. sobre las polémicas contemporáneas. Para controlar el piano, uno no solo se sumerge en la teoría musical, o lee las vidas de enormes músicos, solo. Uno aprende a leer notas, y ejerce, cada día, hasta el momento en que la capacidad se transforma en “segunda naturaleza”. La teoría se aborda conforme uno madura en el arte. La teoría prosigue la práctica. Nuevamente, la teoría es escencial, pero no es correspondiente para la edad “dirigir” con la teoría de los volúmenes.

En mi curso de Oratoria Pública, intento detallar una base en la oratoria que guíe a los alumnos en los argumentos de la composición del charla. Lo que uno considera “primordial” es, naturalmente, abierto a la interpretación, les digo y después pruebe por qué razón un enfoque retórico del arte del charla, en la vena tradicional de las artes liberales, enseña los auténticos escenciales y eleva la compañía sin sobrecargar Ellos con 2500 años de teoría.

Deja un comentario