verdad absoluta y ciencia

 

La realidad científica

La ciencia se ha solicitado, desde sus comienzos, de perseguir la realidad de los fenómenos que nos cubren. Por consiguiente, llegar a comprender el desempeño de la verdad es su primordial propósito, entender por qué razón suceden las cosas y de qué forma marchan. De ahí que, su desarrollo escencial es llamado el procedimiento científico, a través del que se ofrecen hipótesis o probables verdades sobre algo y se realiza un ensayo para revisar si son algunas, sabiendo todas y cada una de las elecciones o cambiantes probables.

  • Puede servirte: ¿Qué es el procedimiento científico y cuáles son sus pasos?

Guillermo Guevara Pardo, Tribuna Magisterial, Bogotá, 28 de febrero

¿Son las teorías científicas una descripción precisamente leal de la verdad material? ¿Existe la realidad objetiva? ¿Qué es lo que significa en el momento en que asegura que la realidad es absoluta y relativa? ¿Es verdad que no hay verdades absolutas? La contestación que ofrecemos a estas cuestiones definen los límites entre 2 concepciones filosóficas irreconciliables: el idealismo y el materialismo. El materialismo reconoce el carácter propósito de la realidad, o sea, sin dependencia del hombre y requisada por medio de los órganos de los sentidos; admitir la realidad objetiva significa aceptar de una manera u otra la realidad absoluta. Por contra, para el idealismo: “No hay algo llamado verdad propósito. Nosotros hacemos nuestra verdad. No hay una situación objetiva. Nosotros hacemos nuestra situación. Somos inútiles de conseguir conocimiento de la auténtica naturaleza de la verdad”, expresiones que forman una parte del credo de este obscuro movimiento pseudoreligioso popular como New Age o Nova Era y que está según con las concepciones filosóficas de reconocidos pedagogos constructivistas como Evon Guba y también Ivonne Lincoln para todos los que “si no hay una situación objetiva… entonces no hay leyes naturales, por consiguiente, las atribuciones de causa-efecto no son mucho más que eso: imputaciones mentales”, lo que les transporta a finalizar que la realidad “es sencillamente la construcción mucho más informada y delicada sobre la que hay consenso entre los individuos mucho más eficientes… para conformar esta construcción”. Para los epistemólogos idealistas los científicos no se dan cuenta verdades, lo que los hombres de ciencia hacen es solo crear modelos y conjeturas, negando de paso la oportunidad de comprender el planeta de manera completa.

Para el materialismo la realidad es el reflejo de las cosas de todo el mundo exterior a la conciencia del hombre. La realidad no es la verdad, sino más bien el contenido propósito de los desenlaces de la actividad científica. Las teorías científicas, en el momento en que son verdaderas, son una representación de los fenómenos que suceden en la naturaleza. Es verdadero todo cuanto se corresponde con la verdad; la realidad se consigue mediante la investigación en el planeta real. Lo que hay no es ni falso ni verdadero, sencillamente existe, es. Lo que resulta ser falso o verdadero son las teorías que se desarrollan sobre lo que hay, pero no nuestra situación: los modelos de la organización interna del Sol son los que han de ser sometidos a contrastación, no dado que el Sol , y toda clase de estrella, tiene una organización interna. Para el idealismo la realidad no posee carácter propósito, ya que este sistema filosófico niega la objetividad de todo el mundo material. Con el materialismo sucede todo lo opuesto: para este modo de pensamiento filosófico es básico el reconocimiento del carácter propósito de la realidad.

Deja un comentario