Un caramelo en un palo: el Chupa-Chups

El popular Chupa-Chups es bastante conocido en España y otros países. La razón principal, es que esta golosina que lleva bastante tiempo siendo comercializada es muy práctica y además tiene una historia muy interesante.

Los Chupa-Chups son caramelos que se comercializan en todo el país. ¡Además, los niños adoran estas golosinas!

Curiosamente, su éxito radica en una idea muy sencilla: comer un caramelo grande sin necesidad de ensuciarse las manos con una sustancia acaramelada.

Este caramelo también es muy conocido en innumerables países. Por ejemplo, en América Latina es conocido como “chupeta”, siendo muy popular entre los niños e incluso los adultos. 

Conoce más detalles sobre el Chupa-Chups a continuación.

Historia del invento del Chupa-Chup

Esta historia es algo extensa y hay muchos detalles que se deben considerar. Lo cierto es que todo inicia 1950, siendo el protagonista Enric Bernat.

Este hombre era hijo de un confitero llamado Josep Bernat y en realidad toda la familia se especializaba en la elaboración de peladillas.

Sucede que Enric Bernat decide continuar con el oficio familiar, pero inyectando aires nuevos en la elaboración de confites.

Por eso, en 1954, Enric empieza a realizar alianzas con otros consorcios y además decide indagar otras maneras novedosas de entrar en el mercado.

En ese mismo año, Bernat acepta la propuesta de Domingo Massanes, quien planteó que la familia asumiera una granja asturiana dedicada a derivados de la manzana.

Para 1958, Enric Bernat ya controlaba casi la totalidad de las acciones de las granjas de manzanas, por lo que decidió hacer un estudio de mercado para saber cómo poner sus productos en el público.

Ese famoso estudio se hizo a inicios de los 60. Y, ¿cuál fue su resultado? Se conoció que el 67% de los consumidores eran menores de 16 años.

Otro aspecto importante es que los niños siempre se ensuciaban los dedos al comer caramelos, lo cual era incómodo para los padres, siendo algo complicado a la hora de la limpieza.

Sucede que existía una singular costumbre en esa época: las manzanas se ensartaban en un palo para no manipularlas y la gente las mordía mientras las sostenía con el palo.

¿Qué hizo entonces Enric? Se le ocurrió hacer lo mismo con los caramelos: ponerlos en un palo. De esa manera, no había necesidad de terminar con las manos llenas de caramelo.

La idea no era 100% original, para ser honestos, ya que en 1924 una compañía estadounidense de Ohio (llamada Akron Candy) empezó a vender un “caramelo en un palo”, el cual era conocido como Dum-Dums.

Para evitar un problema con las patentes, Enric Bernat decidió comprar todas las patentes españolas similares. Además, decidió cambiar el palo de madera por otro de plástico. Asimismo, el caramelo que usó era redondo, pequeño y no en forma de paleta.

Comercialización del Chupa-Chups

El éxito en el mercado local fue bastante rápido. Es que Bernat, inteligentemente, respondió a una necesidad del mercado español.

Por ello, los padres estaban encantados de comprar estos caramelos para sus niños, evitando así la engorrosa tarea de lavar las manos de los pequeños y además su ropa.

Lo cierto es que la marca se fue estableciendo paulatinamente. De hecho, al mismo tiempo que se difundió el producto, fue necesario hacer algunos ajustes en cuanto a formato y nombres. Veamos una síntesis al respecto:

  • El primer nombre de esta golosina fue “Chups”.
  • Es en el año 1961, cuando se cambia el nombre a “Chupa Chups”.
  • En Asturias se usaron los terrenos de productos de manzanas para las instalaciones del Chupa Chups.
  • Para 1964, Enric Bernat fundó una fábrica de Chupa Chups en la provincia de Barcelona. Luego, en 1969, se abrió otra fábrica en Francia.
  • El mercado aceptó muy bien el producto y se lograron grandes ventas en naciones como Japón, EEUU, Alemania, Rusia, México y otros países.
  • El éxito de esta golosina parecer ser muy importante en Rusia. Incluso, en 1991 se abre una fábrica en la ciudad de San Petersburgo.
  • Un dato curioso es que, durante los años 90, los cosmonautas rusos viajaron al espacio exterior llevando consigo paquetes de Chupa Chups.
  • Otra fábrica emblemática se encuentra en Shangai, China, creada en 1994. Desde allí abastecen al mercado asiático.
  • En Latinoamérica, el éxito de este producto se constata en la enorme fábrica de Chupa Chups en Toluca, abierta en 1996.

Llama la atención como una solución tan sencilla (poner un palo en un caramelo para no ensuciarse las manos) ha redundado en un descomunal éxito. Esto demuestra que las soluciones simples, ¡muchas veces son las más acertadas!

Las populares publicidades de Chupa Chups

El ingenio parece siempre rondar a los Chupa Chups. Una de sus estrategias son las propagandas donde aparecen gente famosa, deportistas, políticos, y otros personajes. Es algo que marcó la imagen de esta marca durante décadas enteras.

¿Quiénes han participado en las cuñas de Chupa Chups? Tan solo diremos unos nombres: Johan Cruyff, Rivaldo, Harrison Ford, las Spice Girls, Giorgio Armani, entre otros. Como vemos, se trata de personalidades muy conocidas en todo el mundo.

Un punto interesante ocurrió en los años 70. En esta década, se hizo popular la serie de televisión “Kojak”. Se trata de un detective neoyorkino interpretado por el actor Telly Savalas, quien siempre llevaba consigo un caramelo Chupa Chups mientras resolvía casos policíacos.

Incluso, sucede que el logo de estos caramelos tiene un autor bastante reputado: ¡hablamos de Salvador Dalí!

Hay que recordar, que una de las primeras expansiones de este caramelo fue en Barcelona. Por eso, Enric Bernat quiso contratar al artista catalán.

Por una buena suma de dinero, el pintor surrealista aceptó hacer el logo del caramelo. Se dice que lo hizo en menos de 60 minutos, mientras hablaba con Bernat. Su idea fue usar solo el color rojo sobre fondo amarillo. Además, el logotipo debía inspirarse en forma de flor.

Además, Dalí sugirió que este logotipo no solo debía estar en la fábrica, sino también en el envoltorio de los caramelos. El resultado es una identidad evidente: el mismo envoltorio parece una golosina, por lo que se distingue con facilidad. ¡Una excelente idea!

 

 

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