¿Todavía contamos en matemáticas cómo los babilonios?

¿Seguimos contando en matemáticas como los babilonios? Esta es una pregunta que me he hecho varias veces en mi vida. Por supuesto, es fácil quedarse atrapado en el mundo de los números, pero hay mucho más en esta historia de lo que parece.

¿Seguimos contando en matemáticas como los babilonios?

Las matemáticas que hacemos hoy son básicamente las mismas que se hacían hace miles de años. Utilizamos los mismos símbolos y el mismo sistema numérico de base 10 que ellos.

Una cosa que hay que recordar es que no hay ceros en nuestro sistema numérico moderno, ¡pero había ceros en los números babilónicos! Los babilonios llamaban a su sistema de valor posicional «base 60».

La tablilla matemática babilónica Plimpton 322, datada entre 1822 y 1762 a.C.

Esta tablilla es famosa por contener un ejemplo de trigonometría en el que se calculaban las relaciones de los lados de un triángulo rectángulo para estimar el ángulo opuesto al lado mayor (la hipotenusa). Procedente del Periodo Antiguo de Mesopotamia, colección de la Biblioteca de Libros Raros y Manuscritos (RBML) de la Universidad de Columbia, Nueva York.

La tablilla fue encontrada a principios del siglo XX por Edgar Banks, banquero y coleccionista de tablillas cuneiformes, que la compró a un anticuario. La tablilla es una copia de una tablilla mucho más antigua; este hecho puede demostrarse por el sistema de numeración utilizado en ella. Además de ser uno de los primeros ejemplos de trigonometría, es también una de las tablas trigonométricas más antiguas jamás encontradas.

Notación formal escritura cuneiforme

Probablemente sepa que el cuneiforme fue la primera lengua escrita. Lo inventaron los sumerios, que vivían en la región mesopotámica de Irak. La escritura cuneiforme se parece básicamente a un montón de triángulos y círculos. Es bastante difícil de leer a menos que estés entrenado en ella.

Nos hemos esforzado mucho por deshacernos de esta antigua forma de escribir las fórmulas matemáticas, pero quizá no deberíamos haberlo hecho. Tal vez sea hora de volver a contar como lo hacían los babilonios, ¡sólo por diversión!

Breve historia de los números

Los babilonios tenían un sistema numérico de base 60, razón por la cual todavía hoy contamos en base 10. Los babilonios también utilizaban un sistema posicional y, por tanto, tenían un sistema de valor posicional. La parte más importante del sistema numérico sexagesimal es que tiene dígitos para 1-59, 60 y 61 (que se utilizaba para las fracciones).

El dígito 1 en nuestro sistema decimal significa una décima de algo, 2 significa dos décimas, etc. Así que si queremos sumar 3 y 4 en nuestros números decimales, escribiríamos 3+4 como 7 porque 3+4=7/10 (el resultado tras la división por 10). Esto significa que podemos utilizar cualquier número como exponente con cualquier otro número al multiplicar o dividir por 10. Por ejemplo: 2×3 = 6(2×3)/10 = 6/10 = 0,6

El sistema numérico actual

Quizá te sorprenda saber que el sistema numérico que utilizamos hoy no se inventó en Babilonia, sino que se ha desarrollado a lo largo de miles de años a partir de muchas fuentes. Los babilonios fueron fundamentales en este proceso; sus números se han convertido en los símbolos más comunes utilizados para representar los números en el mundo.

El sistema numérico que utilizamos hoy en día no se inventó en Babilonia, sino que se ha desarrollado durante miles de años a partir de muchas fuentes.

Los babilonios no fueron los primeros en utilizar los números. Hay indicios de que la gente lleva contando al menos 100.000 años. La escritura más antigua que se conoce es de alrededor del 6.000 a.C., y hay pruebas de que algunas culturas tenían matemáticas avanzadas antes de esa fecha.

El sistema numérico babilónico incluía un sistema numérico de base 60 (60 es divisible por 1, 2, 3 y 4), que resultaba útil para medir ángulos y dividir círculos en sectores, así como para medir el tiempo. Este sistema numérico no se utiliza en la actualidad porque quedó obsoleto cuando se empezaron a utilizar los números arábigos en lugar de los símbolos X (10) y XX (20).

Conclusión

En conclusión, está claro que el sistema numérico actual que utilizamos no se inventó en Babilonia. Se ha desarrollado a lo largo de miles de años a partir de muchas fuentes, como la escritura jeroglífica, la escritura cuneiforme y las primeras civilizaciones de África y Asia.

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