Telescopio

El telescopio es un instrumento óptico que permite observar objetos lejanos con mucho más detalle que a simple vista. La palabra telescopio se compone de la raíz griega “tele”, que significa lejos, y el sufijo “scopio”, que significa ver.

 

La invención del telescopio se atribuye al fabricante de lentes alemán Hans Lippershey en el año 1608. Posteriores investigaciones han determinado que fue Juan Roget, oriundo de Gerona, quien primero construyó un artefacto similar en el año 1590.

 

Galileo Galilei, al tener noticias del invento, decidió construir uno por su cuenta. En 1609 presentó su versión, el cual es considerado el primer telescopio astronómico.

 

Características del telescopio

 

Los telescopios pueden ser de diversos tipos, desde los más simples para uso personal y recreativo hasta los más complejos utilizados en los grandes observatorios. Sin embargo todos comparten ciertas características comunes, que son las siguientes:

 

  • Lente objetivo: el lente final del telescopio, situado en su extremo.

 

  • Distancia focal: longitud que separa el lente principal del foco u objetivo.

 

  • Magnitud límite: representa el límite de lo observable, y se calcula según una fórmula determinada.

 

  • Aumento: es la cantidad de veces que el telescopio aumenta el objeto observado, según la relación entre la distancia focal y el ocular.

 

Tipos de telescopio

 

Existen dos tipos principales de telescopio:

 

  • Telescopio refractor: utiliza un sistema óptico centrado, captando las imágenes mediante varios lentes convergentes que distorsionan la luz, según el principio de refracción.

 

  • Telescopio reflector: utiliza espejos para reflejar la luz en vez de lentes. Generalmente usa dos espejos, primario y secundario.

 

También existe el llamado telescopio catadióptrico, que es una mezcla de los dos anteriores, ya que emplea tanto lentes ópticos como espejos. Algunos pueden emplear tres espejos en lugar de dos.

 

Partes del telescopio

 

Comúnmente los telescopios se componen de varias partes, las cuales son:

 

  • Objetivo: es el lente final del telescopio, por donde entra la luz.

 

  • Ocular: el lente amplificador, que lleva la imagen hacia el ojo.

 

  • Lente de Barlow: lente que permite amplificar la imagen observada.

 

  • Filtro: permite mejorar la observación, al opacar ligeramente la imagen.

 

  • Montura: estructura que soporta físicamente al telescopio.

 

  • Trípode: elemento estabilizador del telescopio.

 

Funcionamiento del telescopio

 

Los telescopios funcionan de manera similar a como opera el ojo humano, y de hecho sus principios se basan en los de este órgano. El ojo está compuesto de dos partes: la pupila, que tiene la función de un lente, y la retina, que refleja la luz que se percibe.

 

Al observar un objeto muy distante, la pupila sólo puede percibir una luz muy escasa, lo cual hace que se refleje una imagen muy pequeña en la retina. A menor distancia del objeto, la cantidad de luz que percibe la pupila será mayor, lo que hace que se refleje una imagen de mayor tamaño en la retina.

 

En el caso del telescopio refractor, éste utiliza su lente principal para captar una mayor cantidad de luz, que al enfocarse permite que se produzca una imagen mayor en el segundo lente, que cumple la función de la retina humana.

 

Los telescopios reflectores en vez de usar lentes utilizan espejos, los cuales se encargan de enfocar la luz en un solo punto, reflejando la luz en vez de refractarla. Esto permite que la amplificación de la imagen que se percibe sea aún mayor, lo que se traduce en mayor potencia o alcance.

 

¿Cómo se calcula el aumento de un telescopio?

 

Los lentes del telescopio poseen un aumento que se representa por un número acompañado de una “x”. Por ejemplo, si un lente posee un aumento de 10x esto significa que si el objeto observado está a 100 metros de distancia, con este lente lo percibiremos como si estuviera a solo 10 metros.

 

 

 

 

 

 

¿Que te ha parecido?

Deja un comentario