Sistema métrico decimal

El Sistema Métrico decimal, abreviado como S.M.D., debe su nombre al hecho de que: – el metro es la unidad de medida de referencia que sirve para definir todas las demás; – es un sistema de base 10, es decir, la relación entre los múltiplos y submúltiplos de cada una de sus unidades de medida es siempre 10 o una potencia de 10.

 

¿Quién inventó el sistema métrico?

 

El precursor del sistema de m SI es el sistema métrico desarrollado por una comisión presidida por Lagrange a partir de 1791. Este sistema se extendió lentamente por toda Europa.

 

¿Dónde no se utiliza el sistema métrico decimal?

 

Sólo quedan 3 naciones que no han adoptado oficialmente el sistema métrico: Liberia, Birmania y Estados Unidos.

 

¿Dónde se originó el sistema métrico?

 

El metro tiene una historia bastante compleja y sus orígenes se remontan a 1791. Ese año, en París, la Académie des Sciences introduce el sistema métrico y en 1795 se aprueba un decreto que lo convierte en la unidad de medida oficial del país.

 

Comprendiendo las bases del sistema métrico decimal

 

1- Aprender cómo funcionan las unidades básicas. En el sistema métrico, cada tipo de medida tiene una unidad base. Los más comunes son:

Longitud: metro (m).

Volumen: litro (l).

Masa: gramo (g).

 

 

2- Conocer los múltiplos de diez. El sistema métrico también es decimal, lo que significa que las unidades de medida se hacen más grandes o más pequeñas según los múltiplos de 10. Las medidas más pequeñas son fracciones de 10, mientras que las medidas más grandes se multiplican por 10.[2] Esto significa que al mover el punto decimal, las unidades se hacen más grandes o más pequeñas.

 

Esto significa que al mover el punto decimal dentro de un valor, se puede cambiar la unidad de medida. Por ejemplo, si se mueve el punto decimal tres lugares a la derecha en el número 90,0 g, se obtiene 90.000 g, o 90 kg.

 

Al convertir una unidad pequeña en una más grande, mueve el punto decimal hacia la izquierda y viceversa para el proceso inverso.

 

3- Aprender los prefijos comunes. Los más utilizados son el mili-, el centi-, el deci-, el deca-, el hecto- y el kilo-. En el sistema métrico, hay que fijarse en el prefijo para saber el orden de magnitud de la medida, mientras que la unidad base informa de la naturaleza de la medida. Por ejemplo, si se mide la masa, la unidad base es el gramo. Si quieres saber el orden de magnitud, tienes que mirar el prefijo. Cuando se utiliza el prefijo kilo-, significa que el valor es 1000 veces mayor que la base; un kilogramo son 1000 gramos.

 

4- Utilizar acrónimos u otras mnemotecnias para recordar la secuencia de prefijos. Por ejemplo, puedes construir una frase con palabras cuyas iniciales representen prefijos.

 

Cuando se escribe en orden descendente, cada prefijo indica que la unidad de medida correspondiente es 10 veces menor que la anterior y 10 veces mayor que la posterior. Esto significa que si la distancia es de 5 kilómetros (km), esto corresponde a 50 hectómetros = 500 decámetros = 5000 metros = 50.000 decímetros = 500.000 centímetros = 5.000.000 milímetros.

 

¿Que te ha parecido?

Deja un comentario