Sexsomnia

La sexsomnia es un trastorno del sueño que hace que la persona que lo padece experimente excitación e incluso pueda mantener relaciones sexuales estando dormida.

 

La sexsomnia se clasifica dentro de las parasomnias o conductas anormales durante el sueño. También es conocida como sonambulismo sexual.

 

Características principales de la sexsomnia

 

Este trastorno es uno de los tipos de sonambulismo conocidos. Quienes padecen de sonambulismo pueden realizar actividades como caminar, hablar o ingerir alimentos estando totalmente dormidas, sin recordar nada de lo que hacen al despertar el día siguiente.

 

En el caso de la sexsomnia, la persona experimenta excitación sexual, llegando a masturbarse o a mantener relaciones sexuales con su pareja mientras se encuentra dormido.

 

Esto se debe a que en la primera fase del sueño, cuando en el cerebro todavía no hay actividad REM, el cuerpo humano es capaz de mantener actividad en ciertas áreas y el sistema endocrino se puede mantener en funcionamiento.

 

En este estado, el paciente puede experimentar emociones y sus genitales y zonas erógenas pueden responder a ellas. Al mismo tiempo, las zonas del sistema nervioso que controlan la memoria, la voluntad y el pensamiento racional permanecen inactivas.

 

Posibles causas de la sexsomnia

 

Al ser éste un trastorno extremadamente raro, sus causas no se han determinado con precisión, no obstante las investigaciones realizadas a la fecha han concluido que existen factores que pueden provocar este tipo de conducta.

 

La fatiga crónica, falta de sueño, estrés o ansiedad, el consumo excesivo de alcohol o de fármacos, los trastornos psicológicos de origen sexual, y ciertas afecciones previas del sueño como la apnea obstructiva, pueden desencadenar episodios de sexsomnia.

 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, apenas un 2 por ciento de la población mundial padece este trastorno de forma regular, por lo que no puede ser considerado un problema de salud pública.

 

Efectos de la sexsomnia

 

A pesar de ser una condición poco común y en muchos casos esporádica, la sexsomnia puede conducir a problemas más serios de orden psíquico y afectar las relaciones sexuales y afectivas de las personas que la padecen.

 

Al tratarse de una conducta totalmente inconsciente, muchos de quienesla experimentan pueden ignorar su existencia, hasta que su pareja o la persona que comparte la habitación se lo comunica.

 

Esto puede producir en quienes lo padecen actitudes de negación, e incluso reacciones violentas, con los consecuentes conflictos posteriores en sus relaciones afectivas.

 

El tratamiento actual de la sexsomnia

 

Al ser un trastorno del sueño, el tratamiento de la sexsomnia es similar al de otras patologías similares e incluye medicación controlada de parte de un médico especialista en el área.

 

Es importante para el tratamiento que el paciente mantenga unos adecuados hábitos de sueño, como irse a la cama a una hora establecida, evitar la televisión y el teléfono celular en la cama, mantener una alimentación saludable y practicar ejercicio físico regularmente.

 

También es necesario evitar la automedicación, ya que el abuso de fármacos sin supervisión médica puede empeorar el cuadro y afectar negativamente la condición del paciente.

 

El entorno inmediato del paciente, pareja y familiares cercanos, deben involucrarse activamente en el tratamiento, ya que ellos resultan directamente afectados por la condición del afectado.

 

En todos los casos se debe favorecer la comunicación constante entre el paciente y su pareja o entorno familiar cercano. Disminuir los factores que elevan el estrés y la ansiedad, y en general tratar de mantener un ritmo de vida estable y saludable, deben ser objetivos que se propongan alcanzar unos y otros para evitar las consecuencias negativas que puede generar esta condición.

 

 

 

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