¿Será posible la vida en Marte?

Los científicos están casi seguros de que la conquista y colonización de Marte en las próximas decenas de años es posible. Sin embargo, no será fácil. El Planeta Rojo no es un lugar muy agradable para que la gente viva.

Los colonizadores no solo tendrán que lidiar con intensas tormentas de arena. A esto se suma el desarrollo de un sistema de soporte vital en el espacio y una serie de cuestiones tecnológicas que deben abordarse.

La biotecnología podría desempeñar uno de los papeles clave en la colonización del espacio. La misión, que durará varios años, requiere enormes suministros de oxígeno, agua y alimentos. Los envíos desde la Tierra serán imposibles.

¿Qué posibilidad existe de vivir en Marte?

Los científicos ya están convencidos de que en el futuro será posible una visita del hombre a planetas lejanos (o sus lunas). El primero en ser visitado por un ser humano será Marte. Realmente, podría suceder incluso en 20 años.

Sin embargo, antes de que eso suceda, los científicos deben desarrollar un sistema de soporte vital en el espacio que permita un viaje tan largo. La solución que generará oxígeno, agua y alimentos para la tripulación se basará, entre otros, en la biotecnología.

El interés por el Planeta Rojo no ha disminuido en más de medio siglo. El primer aterrizaje exitoso de una sonda en este planeta tuvo lugar ya en 1976, solo 7 años después del primer aterrizaje humano en la luna. Los científicos predicen que quizás en 20 años será posible enviar personas a Marte.

¿Cuánto sobrevivirá un hombre en el espacio? Según las estimaciones, la misión que permitirá examinar a fondo Marte puede tardar hasta 3 años. Será imposible proporcionar suministros adecuados a la tripulación durante tanto tiempo.

Ahora el hombre puede sobrevivir en el espacio durante varios meses sin suministros de la Tierra. De media, las naves con alimentos, agua, aire, experimentos científicos y los repuestos necesarios se envían a la Estación Espacial Internacional (ISS) cada 3 meses.

Hasta ahora, la interrupción más larga en las entregas de la Tierra a la ISS duró 8 meses (de octubre de 2014 a junio de 2015) debido al fallo de tres cohetes diferentes para llevar su carga útil a la órbita alrededor de la Tierra.

En el caso de vuelos a Marte o planetas posteriores del sistema solar, enviar suministros desde la Tierra sería demasiado costoso y requeriría mucho tiempo.

Por ello, los científicos están trabajando en un sistema que proporcionará a los astronautas todas las sustancias necesarias para la vida: agua, oxígeno y comida.

Llevamos varias décadas estudiando el Planeta Rojo. Los científicos están convencidos de que el hombre puede vivir allí. Solo necesita crear las condiciones adecuadas.

¿Tenemos las capacidades tecnológicas para mantener la vida en otros planetas del sistema solar?

Un enfoque regional para hacer que Marte sea habitable es mucho más alcanzable que una modificación global de su atmósfera.

Contrariamente a ideas anteriores de este tipo, aquí tenemos un diseño que se puede probar y desarrollar gradualmente con las tecnologías y materiales que ya tenemos.

Es posible crear condiciones favorables para la vida en Marte. El aerogel de sílice debería usarse para crear un efecto invernadero similar al de la Tierra.

Los modelos y experimentos informáticos han demostrado que es suficiente cubrir ciertas áreas del planeta con una capa de aerogel de 2-3 centímetros de espesor para:

  • Bloquear la radiación ultravioleta dañina.
  • Elevar permanentemente la temperatura por encima de 0 grados.
  • Dejar entrar suficiente luz visible para que las plantas realicen la fotosíntesis.

Y todo ello sin necesidad de una fuente de calor adicional. Marte es, aparte de la Tierra, el planeta más propicio para la vida del sistema solar. Sin embargo, sigue siendo hostil a muchas formas de vida.

Un sistema para crear pequeñas islas habitadas permitiría transformar Marte de una manera controlable y escalable. Los científicos admiten que su idea se basa en un fenómeno que ya se ha observado en Marte.

A diferencia de las capas de hielo de los polos de la Tierra, las capas de hielo de Marte son una combinación de agua y CO2 congelado. El dióxido de carbono, como sabemos, transmite los rayos del sol y retiene el calor.

En verano, este fenómeno provoca la formación de bolsas bajo la capa de hielo de los polos marcianos, en las que se produce un efecto invernadero.

Empezamos a pensar en este efecto invernadero del dióxido de carbono congelado y en cómo podría utilizarse para crear las condiciones para la vida en Marte.

Nos preguntamos si había un material que tuviera una conductividad térmica mínima pero que transmitiera mucha luz. Los científicos eligieron aerogel de sílice, uno de los aislantes más perfectos fabricados por el hombre.

Los aerogeles de sílice son 97% porosos, gracias a lo cual la luz los atraviesa fácilmente, pero las nanocapas de dióxido de silicio bloquean la radiación infrarroja, lo que impide significativamente la conductividad térmica.

El aerogel de sílice es un material prometedor ya que es pasivo. No requiere ningún suministro de energía, no tiene partes móviles que mantener y reparar, y mantiene el calor durante mucho tiempo.

Los modelos y experimentos informáticos han demostrado que si cubrimos un área en latitudes medias marcianas con un aerogel de este tipo, las temperaturas en esta área aumentarán casi al nivel de la Tierra.

Es bastante para cubrir un área suficientemente grande, y no se necesitará ninguna otra tecnología o fenómeno físico. Una capa de este material es simplemente suficiente para mantener el agua líquida.

Por lo tanto, el aerogel de sílice podría usarse para construir viviendas e incluso una biosfera independiente en Marte.

Los científicos ahora tienen la intención de probar sus conceptos en áreas de la Tierra que se parecen a Marte. Pueden elegir entre los valles secos de la Antártida y Chile.

Empresas cada vez más cerca de Marte

La empresa privada de Elon Musk, SpaceX, lanzó el Falcon Heavy al espacio por primera vez el 6 de febrero de 2018, el cohete portador más pesado jamás construido.

Inmediatamente hubo voces de que este objeto podría contribuir a las expediciones lunares tripuladas, así como a las expediciones a Marte. Hoy sabemos que los viajes tripulados están relacionados con el sistema BFR. Desarrollaremos este tema más adelante.

SpaceX, o más bien Space Exploration Technologies Corporation, es una empresa estadounidense propiedad de Elon Musk. El objetivo principal de la empresa es la construcción de motores de cohetes y cohetes de lanzamiento, así como naves espaciales, incluidas las tripuladas.

El concepto de construcción del Falcon Heavy se presentó por primera vez en una conferencia de prensa en 2011.

Elon Musk luego anunció que el cohete podría llevar una carga útil de 53 toneladas a la órbita, que es más que cualquier cohete portador utilizado hasta ahora. En el pasado, solo los cohetes Saturn V y Energia tenían una mayor capacidad de carga.

Inicialmente, el lanzamiento del cohete Falcon Heavy estaba previsto para 2013 o 2014. Se llevaría a cabo desde la Base de la Fuerza Aérea en Vandenberg, California.

Sin embargo, como suele ocurrir en este tipo de grandes emprendimientos, la puesta en marcha de la máquina se fue posponiendo en los años siguientes.

El motivo fue, entre otras cosas, los accidentes ocurridos durante el funcionamiento de la empresa de Elon Musk.

Se trataba de la explosión del cohete Falcon 9 durante la misión CRS-7 y la explosión de 2016 en la plataforma de lanzamiento SLC-40. Estos eventos obligaron a SpaceX a suspender sus lanzamientos durante varios meses.

Otro aspecto que influyó directamente en muchos años de retrasos fueron las dificultades asociadas con la construcción del cohete. Falcon Heavy es una estructura más compleja. No es solo una combinación de los tres impulsores Falcon 9.

En este caso fue necesario desarrollar un sistema de separación de secciones laterales y asegurarse de que el segmento medio pudiera soportar la carga de los impulsores laterales que se conectarían a él.

Además, también fue posible modernizar el motor Merlin 1 (motor de una sola cámara, propulsado por una mezcla de oxígeno líquido y queroseno (RP-1); adaptado para usos múltiples, fue construido por SpaceX y utilizado, entre otros, en el Falcon 1 y Falcon 9.

Otro elemento fue el trabajo en la adición de la nave Dragon 2. La serie Dragon es una familia de naves espaciales tripuladas y no tripuladas de usos múltiples desarrolladas por SpaceX.

Dragon v2 se caracteriza por un diseño cónico y está adaptada a las expediciones tripuladas. Trabajar en esta nave requirió, entre otras cosas, del desarrollo de un modelo de rescate especializado para todos los miembros de una misión determinada, así como un sistema de soporte vital.

¿Cuándo se hará realidad una misión tripulada a Marte?

La visión optimista asume que puede suceder en unos pocos años. Sin embargo, es más seguro hablar de los próximos 10 a 20 años. Lo que los científicos de todo el mundo están tan apasionados y entusiasmados por divulgar solo en la superficie parece simple.

De hecho, hay que investigar mucho y encontrar soluciones a muchos problemas tecnológicos. ¿Cómo enviar gente a Marte?, ¿cómo crear colonias allí y garantizar que toda la misión sea segura?

Al observar las actividades del visionario Elon Musk, se puede esperar que la colonización del Planeta Rojo esté más cerca que nunca.

Programa de colonización de Marte

La tripulación más grande de SpaceX se está enfocando ya en el proyecto marciano. Un aspecto importante es que el cohete BFR (Big Falcon Rocket) estará diseñado para llenar tanques de metano en Marte y regresar a la Tierra.

SpaceX planea producir combustible a partir de Marte, utilizando dióxido de carbono del aire del planeta y energía de los paneles solares.

Es por ello que las tres primeras misiones de SpaceX estarán encaminadas a localizar y confirmar la presencia de agua en lugares específicos, simulando cualquier problema que pueda ocurrir durante el aterrizaje en el Planeta Rojo, e iniciando la construcción del lugar de aterrizaje y toda la infraestructura para facilitar la aclimatación.

Vale la pena agregar que las primeras naves también actuarán como base residencial para astronautas.

La colonización del Planeta Rojo está mucho más cerca que hace unos años. Hay muchos indicios de que es en Marte donde construiremos nuestro «nuevo hogar».

Sin embargo, antes de que esto suceda, deberás tener paciencia, ya que no hay una respuesta clara sobre cuánto tiempo llevará este proceso.

Efectivo en el cosmos. ¿Vale la pena?

Veamos la colonización desde un punto de vista empresarial. ¿Hay algún recurso valioso en la Luna o en Marte que pueda extraerse y pueda ser un proyecto rentable en unos pocos años?

Por ejemplo, hay isótopos de helio en la luna que podríamos extraer. ¿Es rentable? Se especula que sí. Esto se ve confirmado por las inversiones de muchas empresas denominadas minería espacial.

La fuente de recursos valiosos pueden ser no solo la Luna y Marte, sino también los asteroides. Se crean e implementan proyectos para perseguir objetos espaciales, aterrizar sobre ellos, tomar sus recursos y transportarlos a la Tierra.

El problema que nos interesa tiene dos aspectos principales. Por un lado, nos esforzamos por ampliar nuestro conocimiento de los objetos explorados.

Por otro, cuando creamos tecnologías debidamente automatizadas para investigar u obtener fragmentos de varios objetos, muy rápidamente encuentran aplicación en la Tierra.

Un ejemplo es la industria del automóvil autónomo, que mira con gran interés las soluciones utilizadas en proyectos espaciales.

Un ejemplo de minería espacial puede ser la extracción de metales de tierras raras, que son cruciales para la producción de productos electrónicos o baterías para automóviles eléctricos.

China es el ejemplo de un país que invierte fuertemente en esta área y, además, monopoliza en gran medida el mercado de metales de tierras raras en la Tierra. Vale la pena señalar que la carrera espacial no es un sprint. Es más como una carrera sin mapa.

No sabemos en qué dirección se desarrollará la tecnología y en qué deberíamos invertir, pero la peor estrategia es quedarse quietos. Quizás la extracción de metales raros en el espacio resulte ser un callejón sin salida.

Quizás los costes resulten demasiado altos. Sin embargo, las tendencias de la industria espacial actual dicen que bajarán lo suficiente como para rentabilizar la extracción de ciertos minerales.

Eventualmente puede resultar. Podríamos hablar durante horas sobre la historia de las tecnologías que al principio parecían tontas pero que finalmente resultaron ser un gran éxito.

¿Que te ha parecido?

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