Robert Boyle: el padre de la química moderna

La gran paradoja de la vida de Robert Boyle es que, pese a ser considerado el padre de la química moderna, es más conocido por haber formulado la Ley de Boyle, un principio físico.

Conozcamos la biografía y analicemos los descubrimientos científicos más relevantes de este insigne investigador.

Biografía de Robert Boyle

Robert Boyle nació en Waterford (Irlanda) en el año 1627. De familia muy adinerada, fue educado en un exclusivo colegio. A los quince años, fue enviado a Italia por su padre, en compañía de un tutor, al objeto de completar su educación.

Con solo diecisiete años regresó a su hogar, haciéndose cargo de las propiedades heredadas de su padre, fallecido un año antes.

A partir de entonces se dedicó al estudio y a la investigación científica, perteneciendo a un selecto grupo de científicos de Oxford autodenominados el «Colegio Invisible».

Tuvo de discípulo al también célebre Robert Hooke, con quien posteriormente colaboró en diversas investigaciones y descubrimientos.

Adicionalmente, Robert Boyle fue uno de los fundadores de la Royal Society, actualmente considerada la asociación científica más importante del mundo.

Murió en Londres el último día del año 1691 y su cuerpo está enterrado en la famosa Abadía de Westminster de la capital londinense.

Por qué se considera a Robert Boyle el padre de la química moderna

En 1661, Robert Boyle publicó un libro titulado «El químico escéptico», en el que echaba por tierra las teorías de Aristóteles de los cuatro elementos, que afirmaban que la materia estaba compuesta por tierra, aire, fuego y agua.

En su libro, Boyle afirmaba que cualquier material se compone de partículas infinitesimales de una sola materia universal y que cualquier fenómeno químico es el resultado de colisiones entre partículas que están en movimiento.

Igualmente, definía los elementos químicos como sustancias que no podían descomponerse en otras más simples, pero que sí podían combinarse con otros elementos químicos para formar sustancias compuestas.

Es decir, se trataba del primer planteamiento de la historia estrictamente químico y totalmente alejado de la alquimia, una práctica dominada por la superstición y el secretismo.

Además, Robert Boyle caracterizó ácidos y bases como sustancias de características químicas y organolépticas diferentes.

La bomba de aire de Boyle y Hooke

Para llevar a cabo algunos de sus experimentos, entre Boyle y su discípulo Hooke diseñaron una bomba de aire, también denominada cámara de vacío, que permitía hacer vacío por succión en el interior de recipientes sellados herméticamente.

Gracias a la bomba de aire, Robert Boyle pudo constatar que la luz se podía propagar por el vacío, pero que no ocurría lo mismo con el sonido. A este instrumento se deben también diversos descubrimientos de ambos científicos relacionados con los gases, las presiones y la neumática en general.

La oposición femenina a los experimentos con pájaros

En sus experimentos, Boyle comprobó que los pájaros morían en el interior de la cámara de vacío debido a la ausencia de aire y que además se congelaban al descender la presión, aunque las temperaturas fueran superiores a los cero grados.

Esto último confirmaba las suposiciones que postularía después mediante la ley física que lleva su nombre.

Pero se dice que los rumores acerca de esta práctica se extendieron y uno de sus experimentos públicos con pájaros fue boicoteado por un grupo de mujeres que exigían el cese de estos. Al parecer, a partir del incidente, Boyle y sus colaboradores decidieron realizar los experimentos con pájaros de manera nocturna y discreta.

La ley de Boyle-Mariotte

La ley física postulada por Robert Boyle dice que la presión ejercida por una masa constante de gas introducida en un recipiente hermético es inversamente proporcional al volumen que ocupa.

Ocho años después, el religioso francés Edme Mariotte, quien además era químico y físico, llegó a las mismas conclusiones que Boyle de forma independiente. Su ley decía lo mismo que la de Boyle, añadiendo la puntualización de que, para que dicha ley se cumpliese, la temperatura tenía que ser constante.

Está claro que Boyle también lo sabía, pero lo cierto es que no incluyó dicha puntualización al formular su ley. Por eso la Ley de Boyle también es conocida como Ley de Boyle-Mariotte.

Robert Boyle y la precisión de los relojes

La rueda de equilibrio, un elemento indispensable para la precisión de los mecanismos de los relojes, es un invento de Boyle que no está relacionado con la química sino con la mecánica.

Al parecer, este invento fue fruto de la obsesión de Boyle por lograr la máxima precisión temporal en sus pruebas y mediciones.

¿Era Boyle un adivino o profeta científico?

Robert Boyle se permitió la licencia de describir una serie de 24 inventos y avances científicos que, según él, se descubrirían en el futuro. Es lo que los angloparlantes denominan «The Robert Boyle’s Inventions Wish List».

Esa «lista de deseos» de Boyle incluía inventos muy variopintos e inimaginables en el siglo XVII, como aparatos para que el ser humano pudiera volar, la construcción de barcos insumergibles o la invención de medicamentos para eliminar el dolor o dormir a pierna suelta.

Curiosamente, todas esas predicciones científicas y técnicas de Boyle se han ido cumpliendo, con el paso de los siglos, de una u otra manera.

¿Era entonces Robert Boyle un adivino? Nosotros creemos que no. Pero sí que era un científico adelantado a su tiempo, con una fe especial en el ingenio humano y en la capacidad de la ciencia para solucionar los problemas y mejorar las condiciones de vida de las personas.

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