¿Qué experimentos hacer con materiales de casa?

A los niños les gusta realizar experimentos que incentivan su creatividad y con estos aprender, comprender y hasta demostrar ciertos principios científicos. Anímate lee este artículo y verás cuántos experimentos se pueden hacer con materiales que tenemos en casa.

Una de las mejores formas de aprender la ciencia es a través de sencillos experimentos. Estos se pueden realizar con materiales comunes y sencillos que se pueden encontrar en casa. Con estas actividades no sólo se educa en cuanto a las propiedades de los materiales, las causas y los efectos, y su uso práctico, sino también es una manera divertida de pasar el día.

Actualmente, las actividades creativas han cobrado real importancia para no dar cabida al ocio y a la sobre exposición a la tecnología. Por ello, ofrecemos una serie de actividades que se pueden realizar, para mantenerse activo y fortalecer ciertos conocimientos despertando el espíritu científico.

A continuación, presentamos una serie de experimentos que se pueden realizar desde la comodidad del hogar, con materiales y objetos realmente sencillos. Con estos experimentos podrán los niños presumir ante sus amigos y compañeros que son personas de ciencia.

Es importante resaltar que antes de realizar cualquiera de estas actividades el niño debe estar en compañía de un adulto responsable.

Tornado dentro de una botella

Como bien sabemos, los tornados son una columna de aire en rotación con forma de embudo que se desprende de una nube de tormenta. Puede girar desde 60 km p/h hasta 500 km p/h y su diámetro puede variar de algunos metros hasta kilómetros.

Aunque sea un fenómeno natural, este se puede realizar dentro de una botella. Sí, como lo lees. Para realizar este experimento se requiere de lo siguiente:

Materiales: 2 botellas plásticas del mismo tamaño, un sacacorchos, cinta adhesiva, colorante y agua.

Procedimiento: Se llena con agua una de las botellas (no completamente), se añaden unas gotas de colorante y se procede a unir ambas botellas por el pico. Cuando están bien selladas, se gira la botella dejando la llena hacia arriba. Esto hace que el agua comience a descender creando burbujas de aire desorganizadas.

Al aplicar un movimiento de rotación a la botella se forma un vórtice a través del cual asciende el aire a la botella dejando espacio al agua que cae de la botella superior formando el tornado.

Nieve artificial

La nieve es la precipitación de pequeños cristales de hielo, generalmente ramificados, provenientes de la congelación de partículas de agua en suspensión en la atmósfera.

Este popular fenómeno meteorológico es adorado por todos los niños. Por tanto, ¿qué mejor pasatiempo que hacer un experimento donde ellos creen esa nieve?

Materiales: agua, un recipiente o bol, vasos, pañales desechables y tijera.

Procedimiento: Se inicia sacando todo el algodón de los pañales, para ello se debe cortar con la tijera la capa superior. En la medida que vas sacando el relleno, frótalo sobre el recipiente para que caiga el poliacrilato de sodio y se va removiendo para separar el algodón de este otro material.

Al terminar este proceso se vierte en un vaso y se le añade un poco de agua (medio vaso).

Se deja unos instantes hasta que se solidifique. Agregamos más agua, se espera un poco y se obtendrá una especie de gelatina. Luego la podemos disolver hasta que tenga la apariencia de nieve.

El baile de las ondas de sonido

Es una especie de onda expansiva que puede ser sentida por el oído humano. Se puede generar a partir del aparato fonador, mediante máquinas o animales, que pueden ser propagadas por distintos medios sólidos, líquidos o gaseosos.

Materiales: Unas cucharadas de almidón de maíz o maicena, agua, un bol, un altavoz o subwoofer, MP3 o aparato similar para conectar, música activa, colorantes de diversos tonos y una bandeja para colocar la mezcla.

Procedimiento: Coloca en el bol una cucharada de maicena hasta que se forme una papilla con apariencia líquida, remueve hasta formar una pasta fuerte, comportándose más como un sólido que como un líquido, pero que si se introduce el dedo es capaz de mojarse.

A esto se le llama fluidos no Newtonianos, en este caso es de carácter dilatante, pues la viscosidad del fluido disminuye al agitarlo, promoviendo el movimiento de las moléculas entre sí volviéndose a la vista sólido.

Pero al pasar unos minutos quieto, la viscosidad vuelve a aumentar y se torna líquido ya que no hay presión sobre las moléculas.

Conecta la música, que a mayor decibel y ritmo tenga mejor será la experiencia. Coloca la bandeja con la mezcla sobre la corneta, agrega unas gotas de colorantes y ¡que comience el espectáculo! Las ondas se reflejan con las montañas que produce la mezcla.

Baterías con limones

Las baterías son fuentes electromagnéticas capaces de acumular energía eléctrica y suministrarla; normalmente están formadas por placas de plomo que separan compartimentos con ácido. Aquí te mostramos un sencillo experimento que sorprenderá a todos.

Materiales: un limón, un tornillo y una moneda de cobre.

Procedimiento: Realiza dos cortes en la fruta, en uno colocas el tornillo y en el otro corte la moneda de cobre. Estos sencillos pasos harán que la fruta se convierta en una batería.

Si conectas un pedazo de cable y lo enlazas a un bombillo de baja intensidad verás cómo es capaz de encenderse. Esto sucede gracias a que el tornillo cede electrones a la moneda de cobre generando pequeñas descargas eléctricas.

Pasta fluorescente

La fluorescencia es un fenómeno que consiste en reflejar luz con mayor intensidad en ciertas sustancias u objetos. Esto sucede cuando ocurre la exposición de rayos del espectro. Para realizar este experimento donde la pasta será la que presente este cambio, debes seguir los siguientes pasos:

Materiales: Harina de maíz o maicena, un bol pequeño, una lámpara ultravioleta y agua tónica o agua gasificada. 

Procedimiento: Se vierte un poco de maicena en el bol, luego se vierte un poco de agua tónica y comienzas a mezclar (con la mano preferiblemente). Esta mezcla se comportará según la presión que se ejerza sobre ella. Es decir, a mayor presión se solidifica y a menos se volverá líquida.

Se procede a realizar pequeñas bolas, recordando ejercer presión para que no se escurra entre los dedos. Apaga la luz y enciende la lámpara ultravioleta para que comiences a disfrutar de la magia. Si deseas observar la diferencia puedes experimentar haciéndolo con agua natural. Así se demostrará el principio de la luminiscencia.

Existen muchos otros experimentos que puedes hacer con materiales que todos tenemos en casa, como el arcoíris líquido, la leche mágica, el huevo saltarín, la lámpara de lava y muchos más. Así que anímate y demuestra el científico que hay en ti.

¿Que te ha parecido?

Deja un comentario