¿Qué es un fósil?

Los fósiles son los restos de seres vivos que se han conservado en la roca. Un fósil puede ser cualquier parte de un organismo, desde huesos hasta esmalte dental, impresiones de plantas (como hojas), huellas y rastros de animales, madrigueras y nidos, e incluso heces fosilizadas (coprolitos). La fosilización es un acontecimiento raro porque requiere condiciones inusuales. En general, estas condiciones deben ser un rápido enterramiento bajo sedimentos con poco oxígeno presente en el entorno.

Los fósiles son los restos o huellas de los seres vivos.

Los fósiles son los restos o huellas de seres vivos. Pueden encontrarse en muchos lugares diferentes. El registro fósil nos habla de la historia de la vida en la Tierra, así como de los entornos y climas pasados de nuestro planeta.

Los fósiles no son todos huesos.

Los fósiles no son todos huesos. La fosilización de los restos de plantas y animales es un proceso que suele durar millones de años. Para convertirse en un fósil, un organismo debe estar enterrado en un sedimento que luego se convierte en roca. Cuanto más completo sea el enterramiento y mejor conservado esté, más probable será que se convierta en un fósil.

Los fósiles pueden aparecer de muchas formas:

  • Partes del cuerpo, como huesos y conchas.
  • Impresiones hechas por partes del cuerpo como huellas o madrigueras
  • Restos parciales en los que sólo se conservan algunas partes (como los dientes)

Los fósiles suelen conservarse en la roca.

Los fósiles suelen conservarse en las rocas sedimentarias. También se pueden encontrar fósiles en rocas metamórficas, ígneas y volcánicas.

En esta lección aprenderemos los tres tipos principales de conservación de los fósiles: la permineralización, los moldes y calcos y la petrificación.

Los fósiles proporcionan información sobre cómo han cambiado la vida y el medio ambiente a lo largo del tiempo.

Los fósiles proporcionan información sobre cómo han cambiado la vida y el medio ambiente a lo largo del tiempo. Los fósiles son una ventana al pasado que nos da pistas sobre cómo era la vida antes de que los humanos evolucionaran. Pueden informarnos sobre plantas, animales y entornos que existieron hace mucho tiempo.

  • Los fósiles nos dicen qué tipo de plantas y animales vivían en una zona en un momento determinado de la historia. Por ejemplo, si observamos los fósiles de hace 100 millones de años, encontraremos diferentes tipos de peces que si observamos los fósiles de los océanos actuales.
  • Los fósiles también pueden indicarnos cuándo se extinguió o se extinguió algo al encontrar sus últimos restos fósiles conocidos, lo que se denomina florae (forma plural). Por ejemplo, si se encuentran dinosaurios en Dakota del Sur, pero hoy ya no viven allí, ¡sabemos que se extinguieron hace millones de años!

Los rastros de actividad de los organismos antiguos, como las huellas y las madrigueras, incluidos los rastros de los dinosaurios, también son fósiles.

La palabra «fósil» se utiliza a menudo para describir los restos dejados por organismos antiguos. Sin embargo, esta definición es demasiado estrecha. Hay otros tipos de fósiles además de los fósiles corporales (los huesos o caparazones reales que componen un organismo). Por ejemplo, las huellas, las madrigueras y los nidos también son ejemplos de fósiles traza porque muestran cómo se comportaban las criaturas antiguas sin tener ninguna evidencia sobre el aspecto de esas criaturas o si estaban vivas en el momento en que se creó la huella.

Los rastros fósiles son señales de que un organismo ha estado ahí en un momento dado; no nos dicen nada sobre cómo vivió o murió ese organismo, aunque a veces podemos deducir alguna información basándonos en lo que se conserva. Por ejemplo: las huellas de dinosaurio pueden indicar que los dinosaurios recorrieron el mismo camino durante muchos años; ¡no aparecieron todos juntos de repente!

Los fósiles traza pueden conservarse en rocas sedimentarias como la arenisca y el esquisto cuando las capas de sedimentos los entierran gradualmente bajo más material, de modo que no les llega el oxígeno.

Los fósiles pueden incluir huesos y dientes, impresiones de plantas, huellas y rastros de animales, madrigueras y nidos, e incluso heces fosilizadas (coprolitos).

Has aprendido que los fósiles pueden ser cualquier rastro de un organismo muerto. Sin embargo, esta definición no es muy específica, y hay muchos tipos de fósiles. Los fósiles pueden incluir huesos y dientes, impresiones de plantas, huellas y rastros de animales, madrigueras y nidos (algunos de ellos hechos por insectos), así como heces fosilizadas (coprolitos).

Hay veces que se ve un hueso fosilizado en un museo o en una exposición en otro lugar. Si se observa el hueso de cerca, se pueden ver pequeños agujeros que parecen haber sido hechos por pequeñas brocas de una vieja máquina de coser. Estos agujeros fueron hechos por pequeños insectos llamados trilobites que vivieron hace millones de años.

  • ¿Qué sé ahora sobre los fósiles?
  • ¿Cómo he conseguido estos conocimientos?

Conclusión

Los fósiles son los restos o huellas de los seres vivos. No todos los fósiles son huesos. Los fósiles suelen conservarse en la roca. Los fósiles proporcionan información sobre cómo han cambiado la vida y el medio ambiente a lo largo del tiempo. Los rastros de la actividad de los organismos antiguos, como las huellas y las madrigueras, incluidas las de los dinosaurios, también son fósiles

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