Qué es el juego simbólico y sus beneficios para los niños

El juego simbólico comienza a desarrollarse una vez se asienta la capacidad creativa y expresión lingüística de los más pequeños. ¿Alguna vez tu hijo ha usado una botella de agua para hablar por teléfono, o algo similar? En esos casos, está recurriendo al juego simbólico.

Este tipo de juego tiene múltiples beneficios para su desarrollo, así que te contamos con todo detalle qué es y cómo puedes estimularlo. ¡Vamos a ello!

Qué son los juegos simbólicos

El juego simbólico es aquel en el que se usan diferentes objetos que no son necesariamente juguetes, y que sirve para simular situaciones o personajes de la vida cotidiana. Tiene un componente lúdico, pero es útil para que los niños descubran el mundo que les rodea usando la imaginación.

Contar con juguetes que imitan objetos reales resulta muy útil como punto de partida, pero se puede fomentar a través de artículos cotidianos: un par de macarrones sin conocer, un puñado de garbanzos, una caja de medicinas vacía, un palo de escoba, etc. Objetos como este pueden servir para acciones tan dispares como jugar a las tiendas o montar a caballo, dando muestras de qué es el juego simbólico.

En esos escenarios imaginarios, los niños adquieren roles que interpretan ellos mismos. A veces reproducen conductas o diálogos que han observado previamente, enriquecidos con su poderosa imaginación. Así se estimula su aprendizaje, se activan nuevas habilidades y competencias y aprenden a expresarse.

El juego simbólico, en cuanto a edad, comienza a desarrollar a los dos años, siempre dependiendo de la madurez psicológica del niño. La creatividad y el lenguaje intervienen en esta actividad, que en un primer momento desarrollarán solos. A partir de los cuatro o los cinco años, con más madurez, sabrán compartir sus ideas para jugar con otros niños, estableciendo objetivos y reglas comunes.

Juegos simbólicos: ejemplos de actividades

— “Hola”.

— “Hola. ¿Tiene usted aguacates? ¿Me pone dos?”.

— “Sí, ahora mismo”.

Vega coloca en una cestita dos pequeñas berenjenas de juguete, que le sirven como tal y como cualquier otra fruta o verdura.

— “Aquí tiene”, dice, alargando la cesta. “Son 10 euros”.

— “¡Uy, 10 euros! Pues no sé si volveré”.

Vega ríe, ignora el mensaje, pone en su caja registradora las monedas de plástico que me ha dado antes de empezar el juego y me da las gracias.

El anterior bien puede ser un diálogo real con una niña de 4 años, Vega. Tiene una pequeña cocinita en su salón que ha ido surtiendo con objetos caseros de todo tipo, que le sirven para jugar. Cada vez que recibe una visita en casa (y ahora son muchas, porque acaba de tener un hermanito), se mete tras esa cocinita que también le sirve de tienda o de taller. Así es como Vega recurre al juego simbólico.

Veamos algunos ejemplos de juguetes que pueden servir para disparar su imaginación, y que te servirán para terminar de entender qué son los juegos simbólicos.

1. Báscula de madera con accesorios

Una báscula de madera con accesorios como la de InnovaGoods puede tener múltiples aplicaciones a la hora de desarrollar su escenario, desde jugar a las tiendas a los laboratorios. Les ayudará a acercarse a situaciones reales de la vida cotidiana jugando.

El kit contiene una balanza, cinco pesas y tres piezas de frutas y verduras de juguete. El conjunto es de madera y tiene un bonito diseño inspirado en la filosofía Montessori, con mucha calidad, resistencia y durabilidad. Es ideal a partir de los tres años.

2. Caja registradora de madera

La caja registradora con accesorios Kashy de InnovaGoods también tiene múltiples aplicaciones. Las transacciones comerciales son una constante en nuestro día a día, luego un juego como este es ideal para que se familiaricen con los precios, las monedas, el cambio o la tarjeta de crédito.

El kit lo tiene todo: un rollo de papel para tickets, un datáfono, una tarjeta y billetes que simulan a los reales. Está hecho en madera, también inspirado en la filosofía Montessori, y también es útil en múltiples escenarios imaginarios.

Beneficios de los juegos simbólicos para los niños

Vistos ejemplos de actividades de juego simbólico, repasamos cuáles son sus beneficios:

  • Incentiva el juego de roles, lo que sirve para implementar nuevas conductas.
  • Ayuda a desarrollar competencias sociales, más aún cuando los niños juegan en parejas o por grupos.
  • Fomenta su creatividad y desarrolla la imaginación.
  • Promueve la adquisición del lenguaje a través de la práctica, y favorece que lo utilicen para expresar sus sentimientos y emociones.
  • Amplía su vocabulario, que al principio será más limitado.
  • Les ayuda a comprenderse y conocerse a sí mismos en relación con el mundo que les rodea.
  • Favorece la observación y el conocimiento del entorno, tanto de los escenarios como de las conductas y diálogos que se suelen dar en ellos: en la tienda, en el taller, en el médico, etc.
  • Estimula su curiosidad.

 

En definitiva, el juego simbólico es algo a lo que los niños recurren de manera cotidiana, y que como adultos podemos fomentar para exprimir sus múltiples beneficios. Se pueden utilizar objetos que tenemos en casa y que no representan peligro alguno para ellos, o bien juguetes específicos basados en la filosofía Montessori que proporcionará horas y horas de entretenimiento. ¡A jugar y descubrir!

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