Qué es el ADN y cuál es su función

Desde que somos concebidos hasta el momento en que dejamos de vivir, el desarrollo orgánico de nuestro cuerpo está controlado por unas moléculas de tamaño infinitesimal denominadas ADN. No es nada sencillo explicar qué es el ADN químicamente, pero lo que sí podemos entender fácilmente es qué misión desempeña en nuestro organismo.

Qué es el ADN

Empecemos por el principio y veamos qué significa ADN: se trata de la abreviatura de las palabras ácido desoxirribonucleico. Parece un trabalenguas, pero no lo es: este nombre describe químicamente a la molécula de la que hablamos.

El ácido desoxirribonucleico es uno de los dos tipos de ácido que se encuentran en el núcleo de las células de nuestro organismo, junto con el ARN o ácido ribonucleico.

Y no vamos a detallar nada más de la química del ADN, porque lo que pretendemos es dar a conocer que es el ADN mediante una explicación breve y sencilla. Trataremos de descifrar el ADN para los niños de primaria y de secundaria, de manera que puedan comprender cuáles son sus funciones en el organismo y sus casi infinitos mecanismos de acción celular.

Cuáles son las funciones del ADN

Todos sabemos que el organismo de los seres vivos está compuesto de células. Veamos cuál es su papel y cómo se organiza su trabajo:

Células: los obreros diminutos que construyen el edificio de la vida

Nuestros cuerpos están formados por billones de células. Por ejemplo, en una sola mano hay más de 2000 millones de células, tan pequeñas que no podemos verlas. Para hacernos una idea, si cada célula de una mano tuviera el tamaño de una canica, la mano ocuparía el volumen de una gran manzana de edificios.

Al igual que ocurre con los obreros que construyen un edificio, cada célula tiene su propia función: algunas células nos permiten ver, otras nos ayudan a tocar, otras transportan el oxígeno, otras digieren los alimentos segregando enzimas.

Hay más de 200 tipos de células en el cuerpo que realizan tareas muy distintas. Las células también colaboran entre ellas, de manera que son decenas de miles las funciones que realizan.

ADN: el manual de instrucciones para construir el edificio de la vida

Pero, ¿cómo sabe cada célula qué trabajo tiene que hacer y cuándo lo tiene que hacer? Gracias a esa molécula minúscula a la que los científicos denominan ADN.

El ADN es un registro genético de instrucciones que indica a la célula cuál es su trabajo y cuándo lo ha de realizar. El ADN es para las células lo mismo que el conjunto de planos para los obreros que han de construir un edificio o el sistema operativo que le indica a un ordenador los códigos informáticos para que pueda funcionar.

Para que nos hagamos una idea de su precisión, es el ADN el que les indica a las células dónde y en qué momento de nuestras vidas nos brotará un nuevo cabello, algo que está previsto desde el mismo momento en que somos concebidos.

ADN y genética

El ADN indica a las células cuándo y cómo deben funcionar mediante unas cadenas de instrucciones denominadas genes.

Nuestros rasgos físicos y el desarrollo de nuestro organismo en el transcurso de los años dependen de la información contenida en los genes y esto es válido para el color de nuestra piel, la estatura o el momento y el sitio en el que brotará un simple cabello.

Las instrucciones genéticas se transmiten de padres a hijos y por eso compartimos rasgos físicos con nuestros padres y madres.

Pero el código genético es único para cada individuo y no nacen dos individuos con un código genético exactamente igual, con la excepción de los hermanos gemelos univitelinos.

¿Para qué sirve conocer los mecanismos de acción del ADN y tener la posibilidad de modificarlos?

Entre otras aplicaciones, saberlo todo del ADN nos ayuda a:

  • Resolver la autoría de delitos y crímenes: un solo cabello, una escama de caspa o la saliva impregnada en la colilla de un cigarrillo son suficientes para identificar inequívocamente a una persona mediante la comparación de su ADN y el de la muestra biológica de la que disponen los investigadores.
  • Hacer pruebas de paternidad muy fiables: como en el caso anterior, una mínima muestra biológica sirve para determinar si entre dos personas existen relaciones paterno-filiales.
  • Identificación de personas fallecidas hace mucho tiempo: el ADN extraído de los restos óseos se compara con el de los familiares vivos para determinar la identidad del fallecido, sin importar que la muerte se haya producido décadas antes.

Y la modificación de ciertos genes nos permite prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades genéticas y hereditarias que hasta hace poco tiempo eran incurables.

Esperamos que nuestros lectores hayan comprendido qué es el ADN y su importancia para el correcto funcionamiento celular. Por eso en nuestra descripción del ADN para niños pequeños, y también para mayores, hemos huido de complejidades bioquímicas difícilmente entendibles, procurando utilizar analogías. Y es que entendemos que toda lectura formativa, además de comprensible, ha de resultar entretenida.

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