Beneficios del aprendizaje colaborativo: claves para conseguirlo

Entre las tendencias educativas actuales destaca el aprendizaje colaborativo. Se trata de una técnica pedagógica de trabajo en equipo que promueve la autonomía de los alumnos y que se aleja de la tradicional clase magistral. La figura del profesor sigue siendo fundamental, pero su función es de acompañamiento y guía.

Pero no se trata solo de formar grupos de alumnos y pedirles que trabajen juntos. Para conseguir buenos resultados y aprovechar bien sus beneficios, debemos contextualizar este tipo de técnicas. Gracias al aprendizaje colaborativo se consigue desarrollar competencias acordes a las dinámicas de la sociedad actual y una de las claves para conseguirlo es implementar metodologías de aprendizaje colaborativo a través de las tecnologías.

Qué es el aprendizaje colaborativo

El aprendizaje colaborativo es un enfoque relativamente nuevo que busca mejorar el proceso de adquisición de habilidades y conocimientos mediante el trabajo grupal. La sociedad actual está sujeta a muchos cambios y la escuela no es una excepción. La irrupción de las nuevas tecnologías y la reorganización de la transmisión del conocimiento fruto de esta revolución tecnológica ha provocado que las estrategias de enseñanza se modifiquen.

Este aprendizaje no se limita al alumnado. También los docentes cuentan con una valiosa herramienta para avanzar en su formación y conocimientos.

Diferencias entre el aprendizaje cooperativo y colaborativo

No todo el trabajo en equipo se considera aprendizaje colaborativo y a veces se puede confundir con el aprendizaje cooperativo.

En el aprendizaje colaborativo todos los miembros del equipo de trabajo comparten las tareas y responsabilidades. Se da más importancia al proceso de aprendizaje que a los propios resultados del proyecto. Los grupos deben ser de un tamaño adecuado para que todos los actores se impliquen en la misma medida en el resultado final. En el aprendizaje colaborativo todos los miembros trabajan en la misma tarea durante todo el recorrido. Todos los componentes resuelven los problemas de forma conjunta y se requiere su participación activa en todas las tareas necesarias para desarrollar el proyecto.

El aprendizaje cooperativo también se basa en el trabajo en equipo, pero la metodología y el reparto de roles cambia sustancialmente. En este caso el trabajo se reparte según las habilidades de cada persona. Cada miembro del equipo trabaja por separado en una serie de objetivos y posteriormente se integra el trabajo individual para dar lugar al proyecto final. En este caso también es necesario que los grupos sean heterogéneos para aprovechar sinergias y conseguir una visión más amplia y rica a través de la experiencia individual de cada uno de los miembros del grupo de trabajo.

Claves para conseguir lograr el aprendizaje colaborativo en el aula

La figura del docente es clave para que esta técnica educativa funcione en el aula. Sin su capacidad organizativa y su visión global de los grupos y de las dinámicas dentro del aula, la estrategia se queda en un mero trabajo de grupos.

¿Cómo aprovechar el aprendizaje colaborativo en el aula? Existen algunas técnicas y recursos muy útiles para experimentar con el aprendizaje cooperativo y colaborativo en el aula.

Define bien el tema y los objetivos

Para familiarizar al alumnado con este método de aprendizaje hay que comenzar escogiendo un tema claro y concreto con el que empezar a trabajar. Los mejores temas son aquellos que buscan la resolución de un problema y que necesitan de creatividad. Una vez escogido el tema, deja claros los objetivos que el grupo debe alcanzar para superar con éxito el trabajo. Los objetivos deben ser específicos y no muy numerosos.

Organiza los grupos de trabajo

El profesor debe discernir el número ideal de alumnos para cada proyecto. Lo ideal es que sean grupos no muy numerosos para que las responsabilidades no se diluyan y todo el mundo tenga tareas específicas asignadas.

Establece un cronograma

Lo ideal es ir cediendo la responsabilidad al grupo de forma escalonada, pero sin dejar de controlar los avances del alumnado. Una buena forma de conseguirlo es establecer un calendario con las fechas límite de entrega para cada etapa del trabajo. Revisa los avances de forma periódica y deja programadas sesiones de debate, lluvia de ideas y trabajo en equipo dentro del aula para participar de forma activa como docente.

Usa las nuevas tecnologías

Otro objetivo que podemos alcanzar gracias al aprendizaje colaborativo es el manejo de las nuevas tecnologías. Ya no es necesario quedar fuera de clase para hacer los trabajos en grupo. Existen multitud de herramientas colaborativas gratuitas en red con las que avanzar en el trabajo a la vez que los alumnos adquieren competencias digitales. Recursos como Google Drive, Trello, WordPress, Teams o Canva son entornos colaborativos seguros donde trabajar en equipo.

Cuáles son los beneficios de este aprendizaje

  • Refuerza la motivación intrínseca por aprender.
  • Mejora la convivencia entre alumnos y refuerza la relación de confianza entre docentes y alumnos.
  • Fortalece la autonomía y la responsabilidad individual y grupal.
  • Ayuda a aprender dinámicas de trabajo en equipo y potencia cualidades como el liderazgo, la comunicación oral, la argumentación y el pensamiento lateral.
  • Fomenta valores como la empatía, la solidaridad o la inclusión.
  • Entrena para situaciones reales en el mundo laboral.

El aprendizaje colaborativo está cada vez más presente en las aulas como un método pedagógico innovador, atractivo y acorde con los retos de la sociedad del siglo XXI.


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