Pruebas escape room para hacer en tu propia casa

El escape room es un juego de aventura en el que un grupo de jugadores encerrados en una habitación deben encontrar la manera de abandonarla solucionando enigmas, pruebas y rompecabezas de todo tipo en un tiempo determinado. Normalmente, cada juego se centra en una temática (naves espaciales, antiguo Egipto, asesinos en serie, etc.) que afecta tanto a la historia como a la ambientación.

Este tipo de juegos, que pueden ser adaptados para cualquier edad, aportan interesantes beneficios, especialmente para los más pequeños. Estimulan su desarrollo intelectual, su creatividad, su curiosidad por experimentar o la capacidad de establecer juicios que relacionen el entorno con su conocimiento del mismo para extraer conclusiones. Enfrentarse a pruebas de escape room de manera cooperativa puede ayudar a niños y adolescentes, que suelen tender a la dispersión, a centrar su atención, a desarrollar capacidades necesarias para el trabajo en equipo y a reforzar sus habilidades sociales.

Escape room casero

Una de las grandes ventajas de esta modalidad de juego de aventuras es que puedes organizar una partida en un centro comercial o en el salón de tu casa. Asumiendo que la segunda opción es más interesante, y más práctica, os mostramos algunas pautas básicas para diseñar pruebas en un escape room casero.

Para empezar, debes centrarte en la idea y la temática. Una trama bien elaborada es la clave para que los jugadores se sumerjan en la historia y participen involucrándose con sus personajes. Un truco que funciona bien para reforzar la implicación de los participantes puede ser enviar una carta unos días antes de la partida presentando la aventura (si son tus hijos, lo tienes más fácil) y creando un ambiente de misterio. También es buena idea personalizar el escape room con fotografías o vídeos de las personas que van a participar.

Podéis encontrar infinidad de pruebas de escape room, pruebas de ingenio, de búsqueda y localización, pruebas físicas, etc. Os comentamos las más interesantes.

Pruebas de ingenio

En esta categoría podemos incluir pruebas relacionadas con la resolución de problemas mediante la aplicación de algoritmos básicos (según la edad de los jugadores, puede valer una multiplicación), resolución de rompecabezas o puzzles, adivinanzas y acertijos.

Pruebas de cifrado

Para este tipo de pruebas podemos utilizar números artilugios como ruedas de símbolos, cilindros con anillos de letras o candados, entre otros. Los candados son los grandes protagonistas del escape room desde sus inicios. Los hay de muchos tipos, tradicionales, con numeración en ruleta, numérico de pulsador, de letras, magnéticos, etc., lo que nos permite emplearlos en multitud de pruebas. También podemos utilizar herramientas más clásicas como el código morse, la tinta invisible o abecedarios secretos.

Pruebas de búsqueda y localización

Una prueba que nunca puede faltar en un escape room es encontrar las piezas del enigma que faltan, trozos de una imagen recortados, piezas que necesitamos para formar un mensaje o cualquier objeto importante para la trama. Estas piezas se pueden esconder detrás de trampillas secretas, dobles fondos o, si queremos complicarnos un poco la planificación, mecanismos electrónicos (como sensores magnéticos, ópticos o de sonido).

Una forma de ahorrarte trabajo y tiempo es recurrir a juegos específicamente diseñados para jugar en casa. Aquí te mostramos tres ejemplos nominados para los premios Spiel des Jahres, unos de los más prestigiosos para juegos de mesa: El laboratorio secreto, La cabaña abandonada y La tumba del faraón.

 

Enfrentarse al reto de resolver las pruebas de un escape room en familia puede ser una aventura emocionante para todos, especialmente para los más pequeños de la casa. Servirá para fomentar la creatividad, mejorar el proceso de aprendizaje, desarrollar la memoria o mejorar la capacidad de atención; todo esto reforzando vínculos familiares y, lo más importante, pasando un rato muy divertido.

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