Proceso Kraft

El proceso Kraft es aquél que se efectúa para la obtención de la pulpa o la pasta de celulosa, que posteriormente servirá para la creación del papel, el cartón y sus derivados.

 

La pulpa de fibra o astilla alargada obtenida se utilizará para dar grosor a los papeles, lo cual será un compuesto esencial para la creación de la cartulina. En cambio, la fibra más angosta se usará normalmente para agregar textura y emparejar la superficie de la hoja.

 

En lo que respecta el conocimiento de la creación del método, se sabe que fue desarrollado en 1887 por Carl Dahl, un científico de Alemania. Al último se le acredita el seudónimo «Kraft» de origen Alemán, y también, el nombre del proceso. Desde entonces es el más efectuado a nivel mundial, utilizado por casi el 85% de las distribuidoras.

¿Cómo ocurre el proceso Kraft?

El proceso se da a través de un circuito donde se mezcla hidróxido de sodio con sulfuro de sodio. Luego, ambos componentes se usan para extraer los polímeros orgánicos de la lignina a partir de las hebras de la madera dentro de una gran caldera a presión (digestor).

 

La madera que más se suele emplear es la más dura, aunque cualquier tipo sirve para la extracción de la lignina.

 

Los residuos sobrantes y que no pudieron ser procesados (como las astillas y parte de pulpa) se apartarán y se aprovecharán posteriormente. Entre ellos, se encontrará el licor negro, el cual se quemará para la producción de vapores de alta presión que son parte de algunas plantas de energía, procesos de combustión y, a su vez, se puede utilizar para el mismo calentamiento de la caldera a presión.

 

Además, durante el proceso es importante contar con una relación precisa entre el licor y la masa de madera para obtener las fibras. También es necesario que todo esté correctamente cocido, pues así se podrá conseguir un volumen óptimo. Para esto se recomienda reducir la presión en la parte alta de la caldera a presión. El valor recomendado para la buena cocción de todo es entre los 160 y 180 ºC.

La cantidad de celulosa exitosamente procesada pasará a lavarse y a blanquearse con oxidantes determinados. Entre los más usados se encuentra el cloro, el oxígeno y el agua oxigenada. Por último, solo quedaría transportar la sustancia a su respectiva sección de almacenaje.

¿Cuáles son las características de este proceso?

  • Es un proceso rápido, pues mantiene un tiempo de cocción corto.

  • Bajo riesgo de residuos sólidos.

  • Durante su empleo se tendrá la libertad de elegir entre distintos tipos de madera.

  • Óptima calidad de la pulpa.

  • En el proceso se podrán obtener compuestos como el tall oil y la trementina.

  • La fibra reacciona muy bien ante el método.

  • Siempre que se utilice el sulfato las ventajas serán notorias, puesto que hay procesos que utilizan el sulfito, lo cual es más dañino.

  • Los equipos empleados durante el procedimiento duran alrededor de 20 años y se construyen con materiales de bajo costo.

  • La cantidad de residuos no es tan pronunciada.

  • Una de sus desventajas más notable es su olor.

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