Por qué los loros hablan

Una pregunta muy frecuente que se hacen todos los niños y la mayoría de los adultos es la de por qué los loros hablan. La realidad es que no se sabe exactamente por qué los loros repiten palabras y frases, pero sí que se conoce el mecanismo por el cual son capaces de articular sonidos similares a los del habla humana.

Razones por las que los loros hablan

Los psitácidos son la familia de aves a la que los loros pertenecen. Y una característica común de todos los psitácidos es que, además de utilizar la voz para comunicarse con sus congéneres y para cortejar con los individuos del sexo opuesto, pueden imitar muchos sonidos gracias a las características especiales de su siringe.

La siringe es un órgano situado entre la tráquea y los bronquios de la mayoría de los pájaros, aunque hay aves que carecen de ella y por eso no pueden graznar, gorjear ni piar, como es el caso del buitre americano.

Entre los sonidos que pueden imitar los psitácidos destacan los silbidos, las palabras humanas y los sonidos producidos por algunos objetos concretos: los silbatos, las flautas y los sonajeros son buenos ejemplos. Muchas de estas aves incluso reproducen frases de canciones con su correspondiente música.

Lo que los científicos aún no han conseguido descifrar es por qué los loros y demás psitácidos memorizan y repiten palabras con facilidad, aunque hay una teoría que afirma que tienen ciertas estructuras cerebrales duplicadas y que por eso son tan buenos escuchando y reproduciendo todo tipo de sonidos.

Cómo enseñar a hablar a un loro

Los loros y cotorras que hablan no suelen hacerlo espontáneamente y es necesario adiestrarlos para que parloteen con fluidez y con frecuencia. Es decir, al loro hay que entrenarlo para que adquiera el hábito de memorizar y reproducir palabras y otros sonidos.

Hay que proceder con ellos ganándose su confianza. Para ello, primero deben saber que no somos una amenaza: una táctica es hacer que vean claramente que somos nosotros quienes les llevamos los cañamones y otros alimentos.

Progresaremos acercándoles pipas o golosinas para loros a su pico para que se atrevan a comer de nuestra mano mientras les hablamos. Hay que hacer como con los bebés: explicarles lo que hacemos paso a paso y decirles nuestro nombre.

Cuando esté establecida una relación de total confianza, es el momento de comenzar a repetirles frases o expresiones muy a menudo. Es fundamental la insistencia, la repetición y la paciencia: un loro puede tardar semanas o meses en repetir las primeras palabras. Conviene premiarlos con una pipa o un cañamón cuando lo consigan hacer. Así reforzaremos el hábito.

Pero una vez que el animal comienza a repetir algún vocablo, todo irá sobre ruedas y será más fácil que amplíe su gama de palabras memorizadas. Incluso si le ponemos una misma canción con frecuencia, cantará algunas frases de la misma.

Son muy inteligentes, por lo que podemos hacer que los loros que hablan repitan unas palabras u otras según la circunstancia. A modo de ejemplo, en un mesón del norte de España tenían un loro que cuando entraba un hombre decía «feo», si entraba una mujer decía «guapa» y si se acercaba su dueño le decía «Pepe, pon una copa».

Cuáles son los loros que más hablan

Ya hemos visto por qué pueden hablar los loros, pero ¿todos los tipos de loro tienen las mismas capacidades oratorias? La respuesta es que no: los expertos dicen que el loro yaco es el psitácido de mayor capacidad habladora y que le siguen:

  • Todos los demás loros
  • Las cotorras (grandes y pequeñas)
  • Los papagayos
  • Los guacamayos
  • Las amazonas
  • Las cacatúas y ninfas

También puede conseguirse que hable un agaporni, pero no son tan buenos como los demás psitácidos repitiendo palabras y las probabilidades de que lo consigamos son bastante menores.

Y resulta que hay más aves que repiten expresiones humanas: hablamos del cuervo y de la urraca, especies salvajes y naturalmente desconfiadas pero fácilmente domesticables por el hombre.

El pequeño periquito australiano es un gran hablador si se le entrena desde el nacimiento

Sí, has leído bien. Aunque no lo creas, los diminutos periquitos australianos también son grandes habladores. De hecho, esta clase de periquito no es más que una pequeña raza de cotorra típica de Australia.

Para que los periquitos aprendan a hablar deben ser adiestrados nada más nacer, cuando aún son periquitos papilleros. Si se deja pasar más tiempo ya no hablarán porque sus hábitos de comportamiento adulto se fijan muy rápido.

Resulta muy gracioso oírlos hablar porque vocalizan perfectamente, pero su voz es muy aguda y aflautada, asemejándose a la voz de un enanito de tamaño minúsculo.

De hecho, un periquito llamado Puck fue inscrito en 1995 en el Libro Guinness de los Récords como el pájaro con el vocabulario más amplio del mundo: podía vocalizar nada más y nada menos que 1728 palabras diferentes.

Y ahora que sabemos por qué los loros hablan, dediquemos unos minutos a realizar un divertido pasatiempo que nos hará reír: pensemos en qué incorrecciones podríamos enseñarle a decir a un loro y en qué circunstancias especiales querríamos que repitiese tales cosas.

¿Que te ha parecido?

Deja un comentario