¿Por qué las volvas de nieve son hexágonos?

Es un hecho, el invierno se acerca. Y cuando lo hace, el suelo se cubre de nieve. Pero, ¿por qué los copos de nieve son exactamente iguales? No es sólo una cuestión de física, hay algo en la forma en que los cristales de hielo crecen y se unen que hace que formen estas formas hexagonales. En este artículo analizaremos las causas de este fenómeno y por qué no hay dos copos de nieve iguales…

Los cristales de nieve crecen de forma simétrica debido a la forma en que se unen las moléculas de agua

Las moléculas de agua son polares. Esto significa que un extremo de la molécula está cargado positivamente y el otro extremo está cargado negativamente. Los dos extremos se atraen, por eso decimos que las moléculas de agua se atraen entre sí. Cuando se añade más agua al montón de nieve, hay más moléculas disponibles para estas atracciones, por lo que se unen aún más fuertemente que antes.

Las moléculas del agua líquida (que constituye la mayor parte de tu cuerpo) tienden a formar formas hexagonales porque son atraídas por igual por otras cuatro moléculas cercanas, en lugar de sólo dos o tres como sucedería si fueran planas por sus lados (lo que las haría cuadradas). Como ya habrás adivinado, esta forma permite que los cristales individuales de los copos de nieve -o cualquier cristal hecho de agua- crezcan sin romperse en trozos más pequeños.

Los copos de nieve suelen ser hexágonos, o formas de seis lados

Las formas hexagonales son las más estables, por eso las encontrarás en muchos copos de nieve. Las formas hexagonales son fuertes y fáciles de crear: basta con unas pocas moléculas de agua para formar un hexágono. Los copos de nieve tienen más probabilidades de ser hexágonos que cualquier otra forma porque son el tipo de estructura cristalina más común en la naturaleza.

Los lados de un copo de nieve no son perfectamente rectos

Es posible que hayas observado que los lados de los copos de nieve no son perfectamente rectos. Esto se debe a que no son simétricos: su forma no es idéntica a sí misma, o no tienen una imagen especular exacta. Esto significa que cada copo de nieve tiene su propia forma y estructura, lo que afectará a su caída del cielo al suelo.

Algunas personas piensan que esto significa que todos los tipos de copos de nieve caen de forma diferente, pero esto no es cierto: ¡todos los tipos de copos de nieve pueden formar formas hexagonales cuando caen en el alféizar de la ventana!

No es necesariamente cierto que no haya dos copos de nieve iguales.

No es necesariamente cierto que no haya dos copos de nieve iguales. De hecho, si se observa con atención un copo de nieve, se verá que no todos son idénticos. Su estructura puede ser bastante compleja e irregular, con ramas y brazos que salen de su masa central. Además, el tamaño y la forma de cada copo de nieve varía considerablemente: algunos pueden ser tan pequeños como el dedo meñique, mientras que otros pueden cubrir un campo entero.

Todo es cuestión de física.

Entonces, ¿qué podemos aprender de esto?

  • Es una cuestión de física. La formación de los copos de nieve es un proceso complejo, por lo que no es de extrañar que los científicos aún no lo hayan resuelto. La formación de los copos de nieve no se entiende del todo, pero hay algunas teorías sobre por qué se forman en forma hexagonal. Las moléculas de agua tienden a pegarse y formar largas cadenas cuando se congelan en cristales de hielo. Estos cristales se unen entre sí en las esquinas en una estructura hexagonal, y por eso los ventisqueros parecen figuras de seis lados.
  • No todos los lados son líneas rectas. Si observas con atención un copo de nieve, verás que sus lados no son perfectamente rectos, sino que se ondulan ligeramente hacia arriba y hacia abajo, como si alguien hubiera trazado un contorno alrededor de la mitad de una manzana (o de una naranja). Así que, aunque siempre habrá seis lados iguales por copo de nieve -si cortas uno por la mitad vertical u horizontalmente-, verás ligeras variaciones entre ellos dependiendo de la presión que hayan sufrido al caer a diferentes temperaturas durante su viaje desde las nubes hasta el nivel del suelo antes de asentarse finalmente entre nuestras botas.

Conclusión

Los patrones de los copos de nieve son un hermoso recordatorio de las maravillas de la naturaleza y la ciencia.

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