¿Por qué el arcoíris es curvo?

Si es usted como yo y ha pasado mucho tiempo mirando el arco iris (¿y quién no?), es posible que se haya preguntado: ¿Por qué el arco iris es curvo? La respuesta a esta pregunta requiere algunos conocimientos sobre la luz, los prismas y la refracción. En este post, recorreré los pasos que componen un arco iris para que podamos entender por qué se curva de una forma tan interesante.

Un arco iris es el resultado de la refracción y dispersión de la luz que brilla a través de un prisma: las gotas de agua.

Un arco iris es el resultado de la refracción y dispersión de la luz que brilla a través de un prisma: las gotas de agua. La luz se refracta al pasar de un medio (aire) a otro (agua). El ángulo del rayo incidente es igual al ángulo del rayo reflejado.

El recurso mnemotécnico «Ricardo de York dio la batalla en vano» nos recuerda que la luz cambia de dirección porque es doblada por algo cuando sale de un material hacia otro. Un prisma curva la luz porque tiene una superficie angular con diferentes índices de refracción para diferentes longitudes de onda (colores) de la luz, pero hay otras formas en las que esto puede ocurrir, como cuando llevas gafas de sol polarizadas.

Para que se forme un arco iris es necesario que el sol esté a su espalda.

El sol debe estar detrás del arco iris.

  • Esto no siempre es posible, ya que tiene que estar lloviendo para que se forme el arco iris, y algunos días no hay nubes en el cielo.
  • El sol también debe estar en un ángulo determinado con respecto al observador; dependiendo de dónde te encuentres geográficamente, tu arco iris personal puede aparecer ligeramente curvado o incluso en vertical.

La luz se dobla al atravesar el cristal en ángulo, antes de entrar completamente en él.

La luz del sol (y de cualquier otro objeto) se desvía cuando entra en el agua o el vidrio. Esto ocurre debido a un cambio en la velocidad y la dirección a la que viaja la luz, lo que significa que la luz se refractará al pasar por una sustancia como el agua o el vidrio.

Para que un objeto se refracte, debe haber algún tipo de diferencia entre dos medios. Por ejemplo: si miraras algo en el exterior a través de la ventana de tu casa, sólo verías la mitad porque parte de su imagen estaría distorsionada al estar dividida entre dos medios distintos (aire/vidrio). La luz viaja más lentamente a través del vidrio que del aire, por lo que cuando esto ocurre decimos que la «luz se dobla» o se «refracta» en un ángulo de 42 grados

«El ángulo del rayo incidente es igual al ángulo del rayo reflejado».

El ángulo del rayo incidente es igual al ángulo del rayo reflejado.

El ángulo de incidencia es igual al ángulo de reflexión.

En otras palabras, si un rayo de luz incide en una superficie con un ángulo, se reflejará en esa superficie con un ángulo idéntico (o casi idéntico).

La luz entrante se dobla debido a su cambio de velocidad del aire al agua.

Cuando la luz entra en la gota de agua, su velocidad cambia. La luz se ralentiza al entrar en el agua y se refracta en la superficie de la gota de agua. Al atravesar la gota, parte de la luz se dispersa por cada pequeña partícula que hay en su interior (no todas las moléculas de agua están distribuidas uniformemente), lo que provoca un efecto de dispersión que hace más compleja su trayectoria. Este proceso de curvatura y dispersión puede considerarse similar a lo que ocurre cuando se mete el dedo en un vaso de leche: ¡el dedo se dobla por todas esas pequeñas partículas del interior!

Un arco iris se forma cuando la luz blanca se dispersa en los colores que la componen, y luego se refracta y refleja en las gotas de agua

El arco iris que se ve se forma cuando la luz blanca se dispersa en los colores que la componen y luego se refracta y refleja en las gotas de agua. En otras palabras, la luz blanca del sol (o de otra fuente) se divide en diferentes colores al pasar por una gota de agua. Si miras un arco iris de espaldas al sol, podrás ver sus dos lados porque cada lado tiene su propio conjunto de colores.

Conclusión

El cielo es el límite cuando se trata de crear un arco iris. Lo único que necesitas son gotas de agua, luz solar y algo de paciencia. Si quieres crear tu propio arco iris en casa o en el aula, aquí tienes algunos consejos: En primer lugar, averigua si hay nubes alrededor. Si es así, prueba suerte más tarde, cuando se hayan ido; lo hacen más difícil porque bloquean partes del cielo en las que podría formarse el arco iris… Segundo:

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