¿Cómo hacer un telescopio para niños?

Cuando somos niños, la gran mayoría de nosotros, soñamos con ser unos exploradores. Desde un aventurero del mar hasta un astronauta que estudia las estrellas.

Pero un buen explorador, necesita de algunas herramientas que les permitan observar más de cerca, lo que sus ojos de manera natural no pueden. Aquí es donde entra el telescopio, uno los instrumentos preferidos tanto de los niños, como de los científicos exploradores.

Para despertar ese sentido y curiosidad que solo un explorador tiene, hemos querido traerte unas ideas sencillas, para fabricar tus propios telescopios caseros. No te olvides de crear junto a tus hijos.

Un telescopio apocromático con tubos de cartón y lupas

Para este proceso podemos reciclar los tubos de cartón, en donde viene contenido papel de cocina. No obstante, si queremos un telescopio más pequeño, podríamos usar los rollos del papel higiénico.

¿Qué materiales debemos tener a la mano?

  • 2 tubos de cartón de tamaños diferentes
  • 2 lupas de tamaños distintos cada una debe ser del mismo tamaño de cada tubo
  • Cinta adhesiva
  • 1 cartulina
  • Pintura

¿Cómo fabricar el telescopio?

Comenzamos forrando los tubos de cartón con la cartulina del color que prefiramos, podemos recortar figuras de planetas y estrellas para darle una apariencia más divertida.

Luego procedemos a pegar la lupa más grande en uno de los extremos del tubo y los sujetamos con bastante cinta adhesiva.

Hacemos lo mismo con la lupa pequeña, pero esta vez la vamos a adherir en el tubo más chico.

Introducimos el tubo pequeño dentro del tubo grande y lo fijamos en la parte central, sujetándolo con cinta adhesiva.

Por último solo queda colocarlo en nuestro ojo y explorar el universo que nos rodea.

Telescopio casero con una botella de plástico

Reciclar el plástico es lo ideal a la hora de fabricar cualquier instrumento casero, recordemos que gran parte del plástico del planeta termina en el mar, afectando toda la vida marina.

¿Qué materiales debemos tener a la mano?

  • 1 botella plástica
  • 1 tubo de cartón
  • 1 lupa grande
  • 1 lupa pequeña como las que usan los relojeros
  • Pegamento
  • Cinta adhesiva
  • Cúter

¿Cómo construimos el telescopio?

Para comenzar debemos cortar la botella de plástico por la mitad, para desechar la parte inferior y utilizar solo la parte de arriba.

Pegamos la lupa pequeña en la boca de la botella.

Cortamos los tubos de cartón, hasta dejarlos de aproximadamente 35 centímetros.

Introducimos la botella de plástico en uno de los tubos de cartón.

Realizamos un corte a lo largo del segundo tubo, para que quede un poco abierto.

Luego colocamos la lupa más grande en el extremo del tubo.

Metemos el tubo de la lupa más pequeña dentro del tubo con la lupa más grande y los sujetamos con la cinta adhesiva.

Podemos colorearlos por fuera y comenzar a usarlo, explorando los objetos que se encuentran cerca de nosotros.

¿No te parece además de fácil; genial?

Un telescopio de PVC

Muchas veces guardamos en nuestras casas algunos tubos de PVC que nunca utilizamos y solo terminan ocupando espacio, así que es hora de darles una función mucho más útil.

¿Qué materiales necesitamos?

  • 3 tubos de PVC de diferentes diámetros
  • 1 casquillo de reducción de PVC
  • 1 tijera cortadora de tubo
  • 1 pistola de silicón
  • Lentes o lupas

¿Cómo fabricar nuestro telescopio de PVC?

Comenzamos cortando los tubos de PVC, para darles la longitud que comúnmente tendría un telescopio.

Colocamos los lentes o la lupa en un extremo de cada tubo, para señalar con un marcador el espacio sobrante.

Procedemos a unir las tres partes del telescopio con los pedazos de PVC.

Con la ayuda de la pistola, colocamos silicón líquido en la orilla de uno de los extremos del tubo y pegamos los lentes.

Al terminar todos estos pasos, solo queda jugar y disfrutar de las aventuras que solo un explorador puede vivir.

¿Qué juegos podemos hacer con los niños y un telescopio?

La intención de tener nuestro propio telescopio para niños, es poder enseñarles todas sus funciones y lo mucho que esta útil herramienta, ha contribuido en la ciencia.

Podemos comenzar por esperar a que caiga la tarde y observar las estrellas, aunque nuestros telescopios caseros no tengan el alcance de uno apocromático profesional, podemos aprovechar la oportunidad para enseñarles las constelaciones y poder explicarles a nuestros peques, en que consiste el universo y todo lo que lo conforma. Hablemos de galaxias, el sistema solar, los planetas, etc.

Pero no solo quienes estudian el universo hacen uso de los telescopios, este instrumento también ha sido utilizado a lo largo de la historia, por exploradores del planeta tierra como por ejemplo; navegantes y biólogos.

Podremos observar de igual manera, la naturaleza y el medio ambiente. Así aprovecharemos para enseñarle a los más pequeños, el nombre de las especies animales y las plantas que nos rodean, así como observar relieves a lo lejos y aprender un poco de geografía.

¡Prepárate por que una larga exploración se avecina!

Datos curiosos

  • Todavía no se ha logrado definir con exactitud quién fue el inventor del telescopio, ya que originalmente su invención se le atribuía a Galileo Galilei junto a  Hans Lippershey, investigaciones más recientes señalan que pudo haber sido Juan Roget el autor de la idea original.
  • Las tres funciones básicas de los telescopios son, recolección de la luz, resolución de la imagen y ampliación.
  • El telescopio más caro del mundo tiene como nombre “Telescopio Espacial Hubble” (HST) y este tiene un costo de 2.100 millones de dólares, aunque pronto será desplazado por el telescopio Webb, cuyo costo es de 8.300 millones de dólares.
  • Cuando no se había inventado el telescopio, los astrónomos usaban otro tipo de instrumentos para realizar sus estudios, los tres instrumentos más comunes eran la esfera familiar, el astrolabio y el cuadrante.
  • El nombre telescopio deriva de la palabra griega “tele”, cuyo significado es lejos y “skopein”, que significa ver o mirar.
  • Los telescopios modernos no necesitan que el operador coloque su ojo en un extremo, ya que son operados mediante computadoras a distancia y la imagen se ve reflejada en un monitor.