Origen del número áureo y su aplicación en distintos ámbitos

Es muy probable que nunca hayas oído hablar del número áureo, también conocido como proporción áurea.

Y aunque no es tan sencillo explicar ni comprender qué es el número áureo, vamos a intentar hacerlo de forma entendible por todos los públicos.

Qué es el número áureo

Una proporción es la relación entre dos unidades de medida. Esta relación se obtiene dividiendo una entre otra. Por ejemplo, si un bolígrafo mide 10 centímetros de largo y un lápiz solo 5 centímetros, la proporción entre la longitud del bolígrafo y la del lápiz será de 2, porque 10 / 5 = 2.

Otro ejemplo: la proporción entre la longitud de un camión de 12 metros y la de un coche de 4 metros será de 3, porque 12 / 4 = 3.

Pues bien, el número áureo o proporción áurea tiene un valor de aproximadamente 1’618. Y decimos aproximadamente, ya que matemáticamente se trata de un número irracional, es decir, se trata de número con infinitas cifras decimales no periódicas.

O sea, que un rectángulo de 1’618 metros de alto y 1 metro de ancho, o viceversa, tendría proporciones áureas. Pero también las tendría otro rectángulo de 3’236 metros de alto y 2 metros de ancho, o viceversa.

Cuál es el origen del número áureo

Este valor es el resultado del cálculo del límite matemático de la sucesión de Fibonacci. No vamos a entrar a explicar este concepto, ya que su comprensión exige conocimientos matemáticos previos de notable nivel.

Lo interesante y curioso del número áureo es que esa proporción matemática puede observarse en la naturaleza, la arquitectura, la música o la pintura. Incluso en muchos seres vivos y plantas es posible observar esa proporción, de forma aislada o repetida.

Los artistas y pensadores de la Antigua Grecia ya afirmaban que la proporción áurea dotaba a los objetos de una apariencia más agradable y equilibrada a la vista que si la proporción fuese cualquier otra.

Por eso es tan utilizada en obras artísticas, en la construcción y en el diseño. A modo de ejemplo, el célebre Leonardo da Vinci utilizó el número áureo en sus obras artísticas y en muchos de sus diseños inventivos.

De hecho, su publicación El Hombre de Vitrubio es un complejo estudio de todas las proporciones áureas que pueden encontrarse en el cuerpo humano. Y su contemporáneo Luca Pacioli escribió en 1946 un libro referido al número áureo cuyo título era La divina proporción.

Aplicaciones del número áureo

La proporción áurea aparece en muchas formulaciones y teorías matemáticas, tanto antiguas como actuales, y se puede construir fácilmente con una simple regla y un compás.

Pero más allá de su origen y usos matemáticos, lo cierto es que existen muchas otras utilidades relativas al número áureo, aunque el número de curiosidades sin respuesta es aún mayor que el de utilidades.

Tanto es así, que en muchas ocasiones puede considerarse que la presencia del número áureo es un auténtico misterio. Y es que quizá el nombre de divina proporción sea el más acertado para este número enigmático.

Conozcamos algunos de los misterios de este número doblemente irracional. Decimos esto porque matemáticamente pertenece al conjunto de los números irracionales y porque su presencia en la naturaleza escapa a los límites de nuestra razón y comprensión.

El número áureo en el cuerpo humano

Resulta que el cociente entre la altura de un hombre y la distancia entre su pie y su ombligo es el número áureo.

Lo mismo ocurre si dividimos la anchura de los hombros por la de la cintura, o la que hay desde los pies hasta el ombligo por la existente entre este último y lo más alto de la cabeza.

¿Cuál crees que es la proporción entre la distancia del codo a la rodilla y la de esta última a la punta de los pies? Sí, lo has adivinado: también se trata del número áureo.

Estos son solo algunos ejemplos, pero lo cierto es que la presencia del número áureo se extiende por toda la anatomía humana.

Quien quiera conocer las proporciones áureas humanas junto con un dibujo perfecto de un cuerpo humano, puede buscar por internet un buen esquema explicativo de El hombre de Vitrubio.

Allí encontrará todas las referencias áureas necesarias para dibujar a una persona de estética pluscuamperfecta.

El número áureo en la naturaleza

Igualmente, el misterio del número áureo se extiende por toda la naturaleza. Tan solo pondremos algunos ejemplos, ya que la lista es poco menos que infinita:

  • Las espirales de las conchas de los cefalópodos, como los caracoles, responden a una razón matemática que se obtiene aplicando infinitesimalmente la proporción áurea.
  • Lo mismo ocurre con la disposición de los pétalos de las flores, la distribución de las hojas en los tallos o el grosor de ramas principales troncos de los árboles, tal y como está descrito en la Ley de Ludwig.
  • Las alturas y curvaturas de las olas del mar responden a proporciones áureas.
  • La disposición geométrica y el tamaño de los cristales de algunos minerales están relacionados por la proporción áurea.

El número áureo en el arte y la arquitectura

El número áureo es un concepto que actualmente es bien conocido y tenido en cuenta por pintores, escultores, arquitectos, diseñadores y fotógrafos.

Es un hecho comprobado que cualquier obra visual realizada conforme a las proporciones áureas tiene una apariencia más equilibrada y es estéticamente más agradable.

Solo como ejemplo, diremos que maravillas artísticas y arquitectónicas como El Partenón de Atenas, las pirámides de Egipto, el David de Miguel Ángel o Las Meninas de Velázquez respetan las proporciones áureas.

Y para concluir, proponemos un ejercicio de dibujo:

Se trata de representar la figura de un hombre o mujer de manera espontánea. Y se repetirá el dibujo utilizando las proporciones del número áureo del ya mencionado Hombre de Vitrubio. Verás cómo, aunque dibujes regular, el segundo te ha quedado mucho mejor que el primero.

¿Que te ha parecido?

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