Observación

El término observación se define como el acto en el que se emplea la vista para obtener información sobre algo concreto. Es algo muy normal en el ser humano y el animal. Por lo tanto, consiste en recoger los datos e interpretar los hechos en función a un comportamiento determinado.

Desde el punto de vista científico debemos considerar la capacidad para describir y explicar un comportamiento con datos que sean fiables. Esta información sirve para analizar una conducta o una situación que se da dentro de un contexto concreto.

También, se denomina como observación al primer paso antes de iniciar cualquier investigación en la que se integran el método empírico y analítico. A través de una serie de trabajos, a veces en el laboratorio, se pueden extraer y recopilar los datos que serán útiles.

Por lo tanto, se puede decir que es una tarea descriptiva que ayuda a comprender alguna cuestión antes de tomar una decisión o intervenir. Es un proceso activo que ayuda a clasificar mentalmente la información que se obtiene.

Tipos de observación

Existen varias formas de clasificar la observación en función de cada disciplina. Desde el punto de vista científico es la forma de establecer relaciones entre los hechos y aplicar una serie de leyes. En la ciencia y tecnología se siguen ciertos pasos que garantizan los resultados por evidencias comprobables.

Además, es vital que un investigador observe la realidad para detectar aquello que pueda resolver un conflicto o esclarecer alguna problemática. Inicialmente, la observación se distingue de la siguiente forma:

  • La observación directa. En este caso, el investigador tiene un contacto directo con el fenómeno observado.
  • La observación indirecta. La persona no tiene una relación directa con el entorno o los elementos cercanos. 

En función  del grado de implicación del participante se pueden adoptar dos posturas. Por un lado, el investigador no interviene en el proceso de la observación y su presencia no se toma en consideración para realizar un análisis determinado. Por otra parte, la persona va a participar de forma directa en esta actividad y analizará la información recogida.

Asimismo, es posible clasificar la observación según los protocolos que se emplean para ello.

  • La observación sistémica. En esta clasificación, no existe un sistema o método concreto, más bien, hay una apreciación libre del investigador.
  • La observación semisistémica. Los datos no se categorizan, pero hay un cierto grado de predeterminación en lo que se observa.
  • La observación sistémica. Aquí se agrupa la información según los criterios fijados y usando una metodología concreta. 

Para concluir, y teniendo en cuenta la importancia del aspecto cuantitativo y cualitativo, cabe añadir que este proceso puede variar si se emplean métodos de análisis numéricos o estadísticos. O por el contrario, se usan metodologías más subjetivas con el objetivo de analizar tendencias, más que realidades, que se expresan de forma numérica.

En resumen, la observación es la toma de conciencia de un fenómeno en cada una de sus manifestaciones con el propósito de que el observador pueda analizar con criterio los datos extraídos.

 

 

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