Multiplicar

Multiplicar es sinónimo de sumar a través de la realización de una operación aritmética que consiste en adicionar un número (multiplicando) tantas veces como indica otro número (multiplicador).

Explicado de manera sencilla, el acto de multiplicar consiste en que, cuando, por ejemplo, se hace la operación, 5X4, se estaría calculando operación 5+5+5+5. En otro caso, si se multiplicase 4X3, habrá que sumar 4+4+4.

Multiplicar y su signo 

La multiplicación es una de las cuatro operaciones aritméticas básicas que acompaña a la suma, la resta y la división. Y, tal y como se ha dicho anteriormente, puede indicarse con un aspa (X). Sin embargo, se utiliza un punto (.) o un asterisco (*) en ocasiones.

Lo contrario a la multiplicación es la división, una operación con la cual es posible calcular el número de veces que contiene un número a otro. Así, si 7×6=42, entonces, 42/7=6.

Asimismo, la potenciación es la operación por la cual se multiplica un número por sí mismo una cantidad determinada de veces (n), indicada en el superíndice. Se representa como xn.

Términos de la multiplicación 

Es posible identificar dos términos característicos de multiplicar: los factores y el producto. Los primeros son los números que se multiplican. Por su parte, el producto es el resultado final de la operación.

Por ejemplo, si se desea multiplicar la cifra 7×9=63, 7 y 9 serán los factores, mientras que 63 es el producto. Por otra parte, si se realiza la operación 8×9, 8 es el multiplicando y 9 el multiplicador. De esta manera, se puede interpretar que se está sumando 8 veces el número 9.

Multiplicar y sus propiedades

Algunas de las propiedades de la multiplicación son la llamada propiedad conmutativa, en la cual el orden de presentación de cada uno de los factores no altera el producto. Es decir, 10X5 es igual a 5X10. Esto es, sin importar cuál de los factores va primero, el resultado permanecerá inalterable.

Asimismo, existe la propiedad asociativa. Por ejemplo, si se hace la operación 5X3 y el resultado se multiplica X 4, el resultado final es el mismo que multiplicar 3X4 y el resultado multiplicarlo X5. En ambos casos, el resultado final es 60.

La tercera propiedad que existe al multiplicar es la distributiva, que señala que, si se multiplica el resultado de una suma o de una resta por un número x, se obtiene el mismo resultado que si se multiplica cada uno de los términos que se están sumando o restando por x, y luego estos se sumaran o restaran.

En el caso de multiplicar X0, cualquier número es igual a cero. En cambio, un número multiplicado por 1 es igual al mismo número. Multiplicar por diez o por una potencia de diez, es igual a n más el número de ceros que posee el multiplicador ubicado a la derecha.

En este sentido, si se multiplica 10X100, el resultado será 10, más dos ceros a la derecha. Es decir, 1.000. Del mismo modo, 9×1000 será igual a 9 más tres ceros a la derecha. Por tanto, 9.000.

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