La vacuna contra la cocaína se probará en diez hospitales antes de fin de año

Científicos del Instituto de Investigación Scripps de La Jolla (California) están trabajando en una vacuna contra la adicción a la cocaína. El tratamiento experimental se ha probado en diez pacientes de diez hospitales y resulta prometedor para ayudar a los adictos a abandonar su hábito.

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Los médicos de diez hospitales probarán una vacuna diseñada para evitar que los consumidores se droguen si se les administra cocaína.

La cocaína hace que los consumidores se sientan eufóricos, enérgicos y habladores. Pero también tiene efectos nocivos para el organismo, como el aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial.

La vacuna se está probando en diez hospitales de Estados Unidos en adultos que consumen actualmente cocaína pero no son dependientes de la droga. La vacuna se les administrará con la esperanza de que evite que se droguen si toman cocaína.

Ha sido desarrollada por científicos del Instituto de Investigación Scripps de La Jolla (California).

El Instituto de Investigación Scripps es líder en investigación biomédica y alberga a más de 3.000 científicos, estudiantes, becarios postdoctorales y personal que realizan estudios interdisciplinarios sobre el cáncer, la biología vascular, la neurociencia y la inmunología. Fundado en 1914 como entidad independiente sin ánimo de lucro por la filántropa Ellen Browning Scripps, el Instituto de Investigación Scripps fue patrocinado desde el principio por un renombrado consejo de administración.

Los anticuerpos anticocaína se forman cuando se administra la vacuna a los pacientes, y luego impiden que la droga llegue al cerebro.

La vacuna hace que el cuerpo produzca anticuerpos que se unen a las moléculas de cocaína. Las moléculas de cocaína no llegan al cerebro, por lo que la droga no produce un subidón ni ningún otro efecto.

Los pacientes de los ensayos fueron vacunados en dos ocasiones distintas durante un período de un mes.

La vacuna del ensayo se administra en dos dosis. La primera dosis se administra el primer día, y la segunda dosis 28 días después.

La vacuna se ha probado en animales, pero aún no se ha probado en humanos. Los ensayos clínicos comenzarán en diez hospitales estadounidenses a finales del año 2019.

Se comprobó que la vacuna reducía el deseo de consumir la droga. Las personas que participaron en la investigación dijeron que ya no tenían ansias de consumir cocaína.

La vacuna no eliminó todos los antojos y no duró para siempre. Sin embargo, los participantes informaron de que sus ansias eran significativamente menores que antes de recibir la vacuna. Esto significa que la vacuna podría ser una herramienta eficaz para tratar la adicción a la cocaína si se utiliza con otras terapias y tratamientos como la terapia conductual o los servicios de asesoramiento, según la revista Time.

Los científicos creen que, con el tiempo, el tratamiento será más eficaz si se administra junto con la terapia psicológica. La terapia psicológica puede ayudar a los adictos a hacer frente a los antojos. También puede ayudar a los adictos a afrontar el impacto emocional de la adicción. Por ejemplo, un adicto puede tener sentimientos de culpa o vergüenza por su consumo de cocaína y recurrir a las drogas como forma de afrontar estas emociones. Además de administrar este tratamiento junto con la terapia psicológica, los médicos también pueden optar por administrar a los pacientes naltrexona (un fármaco utilizado para tratar el alcoholismo) junto con la vacuna. La combinación de estas terapias podría ayudar a prevenir las recaídas después de que los pacientes hayan completado su programa de rehabilitación y dejen de recibir la supervisión médica de los médicos o consejeros en un centro ambulatorio.

Una nueva vacuna experimental podría ayudar a los adictos a la cocaína a dejarla.

Esta vacuna es la primera de este tipo que se prueba en humanos. Se ha probado en un pequeño grupo que incluía consumidores de cocaína, y ha mostrado algunos resultados prometedores.

La vacuna no cura la adicción, sino que reduce el deseo de consumir cocaína. Aunque no se trata de una cura, es una buena noticia para quienes luchan contra la adicción, sobre todo porque otras formas de tratamiento han tenido un éxito limitado.

Conclusión

La vacuna es un método de tratamiento prometedor. Sin embargo, aún está en sus primeras fases, y serán necesarias más pruebas antes de que pueda utilizarse en clínicas u hospitales.

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