¿Influyen la temperatura o el color de un cuerpo sólido en su peso?

¿Qué hace que los objetos pesen más o menos que otros? El peso de un objeto depende de la fuerza de gravedad que actúa sobre él. Esta fuerza también se conoce como fuerza gravitatoria y se describe mediante la ley de la gravitación universal de Newton. En resumen, es la fuerza que atrae a dos objetos debido a su masa y a la distancia que los separa. La temperatura de un cuerpo tampoco influye en su peso. Puede comprobarlo pesándose antes de ducharse o después de hacer ejercicio. Si la temperatura no cambia tu peso, tampoco lo hace el color de tu ropa.

El peso de un cuerpo es la fuerza de gravedad que actúa sobre él.

El peso de un cuerpo es la fuerza de gravedad que actúa sobre él. Se define como el producto de su masa (o, más exactamente, de su densidad de masa) por la aceleración gravitatoria local, que se supone constante en cualquier lugar.

El peso puede medirse con balanzas o básculas, o bien observando cuánto se hunde un objeto en el agua. Estas mediciones se denominan peso, aunque no están estrictamente relacionadas entre sí, como cabría esperar de la tercera ley de Newton («a toda acción corresponde una reacción igual y opuesta»).

De hecho, el peso es una cantidad vectorial que tiene magnitud y dirección: si levantamos un libro de nuestro escritorio y lo volvemos a dejar caer, el libro se ha levantado hacia arriba en contra de la atracción del campo gravitatorio de la Tierra; mientras tanto, ha sido arrastrado hacia abajo, hacia el centro de la Tierra, durante este proceso, y esas dos direcciones no pueden anularse simplemente porque ambos vectores apuntan hacia el centro de la Tierra. Para empeorar las cosas para la gente que quiere respuestas ordenadas sobre cuánta fuerza debe aplicarse para mover los objetos que nos rodean (especialmente las cosas que necesitamos levantar), en realidad hay tres tipos diferentes: la fuerza normal (también llamada fricción estática), las fuerzas de equilibrio estático (incluyendo las fuerzas gravitacionales), la fricción cinética (que actúa sólo si algo se mueve).

Esta fuerza también se denomina fuerza gravitatoria.

Te preguntarás: ¿cómo depende la fuerza gravitatoria de la temperatura, el color u otras propiedades de un cuerpo sólido? Veamos algunos ejemplos.

Supongamos que dejas caer una naranja en un bol de pintura azul. La naranja se hundirá hasta el fondo del bol y se quedará allí. ¿Por qué? La fuerza gravitatoria entre la naranja y la Tierra es mucho mayor que entre la naranja y la pintura azul (porque hay más átomos en la Tierra que en la pintura azul). Por tanto, aunque su peso sea mayor cuando está en el agua que cuando no lo está -lo que significa que flotaría en el agua-, se hundirá cuando se coloque en algo como la pintura azul.

La temperatura del cuerpo no influye en su peso.

La temperatura corporal es un número constante que no cambia durante tu vida. Es una medida de la cantidad de calor que produce tu cuerpo, por lo que está relacionada con el metabolismo, pero no con tu peso.

Tu cuerpo necesita energía para mantenerse en funcionamiento; esa energía proviene de los alimentos que comes y del aire que respiras. El proceso de convertir los alimentos en energía se denomina metabolismo y genera calor como subproducto. Ese calor circula por todo el cuerpo hasta que se equilibra con la temperatura exterior, y este estado estable significa que todo el mundo tiene una temperatura corporal media de 37 °C (98,6 °F). Aunque esta cifra puede fluctuar en el caso de las personas enfermas o lesionadas, permanece invariable en el caso de las personas sanas que descansan en entornos normales durante toda su vida.

El color del cuerpo tampoco influye en su peso.

El color es una propiedad de la luz. No modifica la masa de un objeto.

Para demostrar por qué no hay influencia entre el color y el peso, consideremos dos bloques de colores diferentes: uno rojo y otro amarillo. Si los ponemos en una balanza, ambos marcarán 1 kilogramo (1000 gramos). Sin embargo, si le pedimos a alguien que no esté familiarizado con la física que adivine cuál es más pesado basándose únicamente en sus colores, algunos dirán que el bloque rojo porque parece más oscuro o más intenso que su homólogo amarillo. En realidad, ¡sabemos que esto no supone ninguna diferencia!

Sólo la masa de un objeto afecta a su peso en un campo gravitatorio.

El peso de una persona cambia en función del campo gravitatorio en el que se encuentre. Por ejemplo, una persona pesaría más en la Tierra que en Marte porque la fuerza de la gravedad es mayor (o más fuerte) en la Tierra que en Marte. La razón por la que esto ocurre es que todos los objetos tienen una masa, que determina la cantidad de materia que contienen y cuánto les afecta la gravedad. Cuanto mayor sea la masa de un objeto, mayor será su peso cuando se encuentre en un campo gravitatorio; por el contrario, los objetos menos masivos presentan pesos menores en las mismas condiciones.

La masa de un objeto puede definirse como su medida de inercia; es decir, su resistencia a los cambios de velocidad o dirección.

La fuerza gravitatoria entre dos cuerpos debida a sus masas depende de éstas y de su distancia de separación al cuadrado:

La temperatura y el color pueden afectar a cómo te sientes, pero no afectan a tu peso a menos que seas un camaleón.

Si bien es cierto que la mayoría de los objetos tienen una temperatura y un color determinados, esto no significa que la temperatura o el color de un cuerpo sólido influyan en su peso. La masa de un objeto es lo que determina su peso, no su tamaño ni su temperatura. Por ejemplo, si pones un trozo de hielo en tu taza de café, seguirá pesando lo mismo que antes (a menos que haya suficiente para romper el fondo).

Conclusión

En conclusión, el color y la temperatura de un cuerpo sólido no afectan a su peso. La masa es lo que más importa cuando se trata de la gravedad y el peso. Así que si alguna vez te encuentras cerca de la Luna, recuerda que su fuerza gravitatoria será más fuerte que en la Tierra debido a su mayor masa.

Deja un comentario