Hallan un dinosaurio que explica la formación de las alas en los pájaros

Las aves son los únicos dinosaurios vivos, por lo que no es de extrañar que los científicos hayan intentado averiguar cómo evolucionaron. Un nuevo estudio sugiere que una de las cosas más importantes que las aves obtuvieron de sus antepasados dinosaurios no fue el vuelo, sino un ala más larga y flexible. Los resultados aparecen en Nature Communications.

El descubrimiento de una especie de dinosaurio primitivo que tenía plumas en los antebrazos podría explicar cómo surgieron las criaturas aladas.

Aunque el cuerpo del dinosaurio no se conserva, sus restos han sido encontrados en China y analizados por científicos de la Universidad de Edimburgo. Los fósiles datan de hace 160 millones de años y muestran que este primitivo dinosaurio tenía plumas en brazos y piernas.

“Lo que vemos aquí es una forma muy antigua de plumas”, dice Steve Brusatte, cuya investigación fue financiada por el Consejo de Expediciones de la National Geographic Society. “Las plumas no son como las de las aves modernas: son más simples y no pueden usarse para volar como las aves actuales”.

El estudio muestra cómo las alas pueden haber evolucionado a partir de escamas alargadas sin un eje central (el borde de ataque), formando una superficie aerodinámica para planear o volar por el aire. Esto explicaría cómo los dinosaurios evolucionaron hasta convertirse en aves: sus antebrazos estaban cubiertos de plumas que les ayudaban a planear de árbol en árbol mientras cazaban para alimentarse o huían de los depredadores.

Investigadores del Museo de Historia Natural de Pekín, junto con colegas de China y Canadá, recogieron los fósiles de un dinosaurio que vivió hace unos 160 millones de años en lo que hoy es el noreste de China.

El dinosaurio, llamado Epidexipteryx hui, fue desenterrado en una cantera de la provincia de Liaoning, al noreste de China. Es uno de los pocos dinosaurios emplumados encontrados con plumas conservadas.

El espécimen se conservó en tres dimensiones, lo que permitió a los científicos analizar la forma y orientación de las plumas.

Los científicos han descubierto un nuevo dinosaurio que aporta información sobre las complejas plumas de las alas de las aves actuales. Los restos fósiles de una antigua criatura con plumas, que ha sido bautizada como Changyuraptor yangi, están ayudando a los científicos a comprender mejor cómo evolucionaron las aves su capacidad de volar.

“Es un hallazgo raro”, dice el coautor del estudio, Luis Chiappe, director del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural de Los Ángeles. “Esto es realmente emocionante porque nos da una idea de cómo evolucionó el vuelo”.

Según Chiappe, el descubrimiento también tiene implicaciones para entender cómo vivían y se desplazaban por tierra otros dinosaurios.

No está claro si el animal podía volar o planear, pero puede haber sido capaz de realizar saltos cortos con un “ala delta” emplumada.

No está claro si el animal podía volar o planear, pero es posible que pudiera realizar saltos cortos con un “ala delta” emplumada.

Se cree que la criatura vivió hace entre 75 y 66 millones de años.

Sus alas estaban formadas por plumas alargadas sin eje central como las aves modernas, lo que demuestra que la función primitiva de las plumas de las aves no era el vuelo.

Es posible que haya oído la historia de cómo las aves evolucionaron a partir de los dinosaurios, pero ¿sabía que las plumas formaron parte de ese proceso? Las aves son descendientes directas de los dinosaurios y han evolucionado durante millones de años hasta convertirse en las criaturas voladoras que hoy conocemos. Pero, ¿cómo eran las primeras plumas?

Un estudio ha demostrado que sus alas estaban formadas por plumas alargadas sin un eje central como las aves modernas, lo que demuestra que la función primitiva de las plumas de las aves no era el vuelo. Es posible que estas alas primitivas permitieran movimientos más sutiles y con mayor flexibilidad que los que vemos en las aves actuales.

El descubrimiento demuestra que las plumas de las patas y de los antebrazos aparecieron mucho antes de lo que se pensaba y evolucionaron conjuntamente.

El descubrimiento de un dinosaurio con plumas en el antebrazo ha demostrado que las alas y las extremidades evolucionaron juntas. El hallazgo, realizado en China y publicado en la revista Nature Communications, da un vuelco a décadas de pensamiento sobre cómo las aves llegaron a volar.

“Se trata de una contribución muy importante porque demuestra que las plumas del antebrazo estaban presentes en algunos dinosaurios antes de la evolución del vuelo”, dijo el paleontólogo Xu Xing, del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología (IVPP) de Pekín, uno de los autores del trabajo.

El equipo de investigación examinó un esqueleto fósil excepcionalmente bien conservado perteneciente a Caihong juji, un representante temprano de Archaeopteryx, una antigua criatura cuyo plan corporal se asemejaba tanto a los dinosaurios como a las aves.

Este dinosaurio sugiere que las patas y las alas crecieron juntas para poder hacer más cosas.

El descubrimiento de este dinosaurio ha revelado que ambos estaban conectados, y es probable que este dinosaurio parecido a un pájaro pudiera batir sus alas para saltar entre los árboles. Este hallazgo ayuda a explicar cómo evolucionaron las aves para volar: no tenían una pata y un ala separadas, ¡tenían un solo apéndice que hacía ambas funciones!

Conclusión

Este dinosaurio sugiere que las patas y las alas crecieron juntas para hacer más cosas.

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