Experimentos manuales de química

¿Tienes a los niños en casa y quieres explicarles algunos principios de química, haciendo una actividad divertida? Te sugerimos estos sencillos experimentos manuales que puedes hacer con elementos que tengas en casa. Te aseguramos que lo van a disfrutar mucho, por ello te sugerimos los siguientes:

Cromatografía

Los materiales que necesitas para esta divertida actividad son:

  • Una cubeta de plástico o vidrio
  • Varias tiras de papel secante
  • Rotuladores y tintas
  • Alcohol

Procedimiento

Toma el contenedor de tinta o los rotuladores y pregunta a los chicos si ellos creen que se trata de una única sustancia o de la mezcla de varias, cuando te hayan contestado, probablemente surjan dudas, así que para salir de ellas, procede a cortar varias tiras del papel secante y marca cada una con un color diferente.

Llena la cubeta de plástico o vidrio con alcohol y luego mete los pedazos de papel secante en la parte interna hasta que estén en contacto con el alcohol, pero no las hundas. Se observará que el alcohol subirá por el papel secante en razón de la capilaridad, al mismo tiempo que esto pasa se van a ir separando los distintos componentes de la tinta.

A medida que transcurre este proceso, se podrá ver que la tinta no es únicamente de un solo color, sino que se forma gracias a la mezcla de varios colores que se irán separando y podrás mostrarles cuantos colores la conforman y la proporción en la que están mezclados.

Hacer una pila con un limón

Para realizar este experimento casero lo que se requiere es que tengas a mano los siguientes materiales:

  • Un limón grande que vas a cortar en cuatro secciones
  • Varias piezas de zinc y de cobre de 2 por 5 cms.
  • Un LED de bajo voltaje
  • Un cable eléctrico de cobre aislado
  • Un martillo

Procedimiento

En cuanto al procedimiento, lo que debes hacer es realizar un pequeño orificio en la sección superior de las piezas de zinc y de cobre para que las puedas conectar. En el caso de las piezas de cobre, puedes emplear un cable de alrededor de 3 milímetros de grueso que puedes adquirir en cualquier tienda de equipos eléctricos.

Procede a reducir el alambre con el martillo hasta que sea muy delgado, obteniendo piezas de 5 milímetros. En el caso del zinc, puedes emplear una batería vieja de bolsillo, que se debe abrir con mucha cautela.

Luego corta el limón de forma que obtengas cuatro pedazos, a cada trozo le realizarás un hoyo con un diámetro igual al de las piezas de zinc y de cobre. La distancia entre hoyo y hoyo en cada limón tiene que ser únicamente de 1 centímetro.

Procede a insertar las piezas metálicas de forma alternativa entre el cobre y el zinc en los hoyos, asegurándote de que en cada limón, las dos tiras de cobre y zinc no se toquen en su interior y se fijen de forma paralela, a la misma altura.

Conecta las diferentes piezas metálicas al cableado eléctrico fijado a los hoyos y finalmente conecta el LED. Con ello ya habrás creado un circuito y estará encendida la batería, con lo que podrás ver que se enciende la LED.

¿Te parece divertido? Inténtalo con los pequeños y verás que se interesarán por las reacciones químicas e investigarán un poco más acerca de ellas.

¿Que te ha parecido?

Deja un comentario