Espectro de Brocken: todo sobre este impactante fenómeno natural

Los que ya peinamos alguna cana, al escuchar la expresión espectro de Brocken, la asimilamos a la figura de un conde descabezado que, en nuestra infancia, se enfrentaba al mítico robot Mazinger-Z.

Pero dicha expresión no tiene nada que ver con Mazinger-Z, con el malvado Conde Brocken de nuestra niñez ni con sus temibles y enormes Brutos Mecánicos, aunque lo cierto es que el tamaño del espectro del que hablamos también es descomunal, al menos aparentemente.

Qué es el llamado efecto Brocken

El espectro de Brocken, también llamado espectro de la bruma, solo es un bello e inquietante conjunto de efectos ópticos, lo que no ha sido óbice para que hayan surgido cientos de leyendas a su alrededor.

Su descubrimiento se debe al teólogo y científico Johann Esaias Silberschlag, quien en 1780 se sintió sobrecogido ante una extraña imagen: a los pies del monte Brocken, uno de los picos de las montañas Harz en Alemania, se veía un conjunto de pequeños bosques, carreteras y casitas dispersas. Pero este paisaje no era lo que le había sorprendido. En la lejanía también había una enorme figura humana, una silueta gigantesca que se proyectaba hacia las alturas.

El sobrecogedor cuadro se completaba con una increíble aura de arcoíris en torno a la silueta gigante. Pasados los primeros instantes de temor y estupefacción, Johann Silberschlag se dio cuenta de que allí había gato encerrado o, mejor dicho, sombra encerrada.

Porque aquella silueta, aparentemente gigantesca, no era más que su propia sombra. El hombre quedó tan impresionado que se dedicó durante un tiempo a estudiar y describir la ilusión óptica que hoy denominamos espectro de Brocken.

Cómo se produce este efecto óptico

Este conjunto de efectos ópticos se manifiesta solo en presencia de niebla o bruma. Además, el cielo ha de estar despejado, brillando el sol por detrás de la persona que observa.

La luz incidente proyecta sobre la niebla la sombra de la persona, por delante de su campo de visión. Y debido a la perspectiva, la sombra tiene forma apuntada, estrechándose con la altura.

La ilusión óptica se produce porque, pese a que la sombra está justo al lado de quien la ve, el cerebro interpreta que se encuentra situada en la lejana ladera de la montaña que se visualiza a través de la niebla, por lo que erróneamente percibe su tamaño como descomunal.

Además, el movimiento caprichoso de la neblina potencia más la ilusión, ya que parece que el enorme espectro se mueve y tiene vida propia.

Finalmente, el aura arco iris que rodea a la figura aumenta el aspecto fantasmal del espectro de Brocken. Recordemos que los arcoíris no dejan de ser otra ilusión óptica debida a la combinación de vapor de agua y luz solar: realmente tampoco existen.

El espectro de Brocken y su influencia en la literatura

De la zona del monte Brocken proceden todas las antiguas leyendas acerca de la temida Noche de Walpurgis, magistralmente retratada por Goethe en su obra Fausto.

Posteriormente, muchos otros literatos, como Charles Dickens y Lewis Carroll se han referido o se han inspirado en el espectro de Brocken y en su entorno mágico, entremezclándose las historias legendarias con las modernas.

El monte Brocken en la Historia reciente de Alemania

En pleno nazismo, fue en este monte donde se instaló la primera gran torre de televisión del mundo. Su finalidad fue la de retransmitir a todo el orbe la señal televisiva procedente de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936.

Pero aún hay más. Tras la Segunda Guerra Mundial, la cordillera en la que se enclava el monte Brocken fue establecida como la frontera que dividía artificialmente Alemania en dos naciones distintas: la República Federal de Alemania (RFA o Alemania Occidental) y la República Democrática de Alemania (RDA o Alemania Oriental), esta última controlada por la extinta Unión Soviética (URSS).

Así fue hasta la caída del Muro de Berlín en 1989, lo que supuso el principio del fin de la RDA. Hasta entonces, el espectral monte Brocken estaba vallado y muy controlado por la policía de la Alemania Oriental, ya que era una de las zonas por las que los ciudadanos de la RDA intentaban escapar hacia la Alemania Occidental.

Hoy en día, aún se mantiene la atmósfera misteriosa e inquietante de la zona y visitar el legendario monte Brocken se ha convertido en una actividad turística obligada. No son pocos los que quieren visitar las torretas de vigilancia y contemplar con sus propios ojos al famosísimo espectro.

 

Y ahora que ya sabes lo que realmente es el espectro de Brocken, te planteamos un reto para tus próximas vacaciones, siempre que estés cerca de una zona algo montañosa: espera a que en una mañana o tarde soleada aparezca la niebla e intenta que se presente tu propio espectro. Si lo consigues, recuerda que no hay ningún motivo para salir corriendo.

¿Que te ha parecido?

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