Desarrollan un método para «ver» el sabor de la fruta sin necesidad de abrirla

Los productores de frutas y verduras han confiado durante mucho tiempo en la inspección visual para evaluar sus cultivos. Ahora, los científicos han desarrollado una forma de utilizar la espectroscopia Raman no invasiva para detectar la química dentro de una pieza de fruta sin tener que abrirla. El método, descrito en la revista Food Chemistry, podría ayudar a las empresas a ahorrar dinero y reducir el desperdicio de alimentos, según los investigadores de la Universidad de Warwick (Gran Bretaña).

Un equipo de investigación de la Universidad de Warwick ha desarrollado una nueva técnica para evaluar la calidad de la fruta de forma no invasiva.

Esta técnica es capaz de medir la acidez, el dulzor y el amargor de la fruta de forma no invasiva. Además, puede utilizarse para comprobar la madurez de frutas y verduras.

El equipo de investigación de la Universidad de Warwick ha desarrollado un nuevo método para evaluar la calidad de la fruta de forma no invasiva. Este método podría ayudar a los productores a determinar si su cosecha cumple las normas del sector antes de enviarla al mercado o venderla como producto fresco en los mercados de los agricultores.

Los investigadores afirman que el método, conocido como espectroscopia Raman, puede utilizarse para comprobar la acidez y el dulzor.

La espectroscopia Raman es una técnica para determinar la composición química de una sustancia. Utiliza la luz para estudiar las vibraciones de los átomos y las moléculas, lo que permite detectar sustancias químicas que no son visibles a simple vista.

El método se ha utilizado anteriormente para identificar la madurez de la fruta, pero es la primera vez que lo aplican científicos de la Universidad de Cornell, en Nueva York, y de la Universidad de Hawai en Manoa (UHM), en Honolulu.

Además de la composición química, los científicos afirman que la técnica también podría utilizarse para determinar la madurez de las frutas y verduras.

La espectroscopia Raman es una técnica no invasiva, lo que significa que no perfora la fruta. Puede utilizarse para detectar la composición química, la firmeza y los niveles de humedad. Además de detectar la madurez, este método también podría utilizarse en agricultura para determinar las necesidades de fertilizantes o la salud de los cultivos.

No sólo podemos ver lo que ocurre en el interior de una pieza de fruta, sino también medir su firmeza y sus niveles de humedad.

Podemos ver lo que ocurre en el interior de una pieza de fruta, medir su firmeza y niveles de humedad, e incluso medir la composición química de la fruta sin abrirla. El método utiliza la luz para visualizar las estructuras microscópicas de la fruta. Esto nos permite observar cómo están estructuradas y organizadas.

Hemos desarrollado este método con colegas del University College London (UCL), combinando técnicas de biofotónica y visión por ordenador. Hemos podido utilizar nuestra técnica para estudiar aguacates maduros y no maduros, así como plátanos en diferentes fases de maduración.

El equipo afirma que este conocimiento podría tener un gran impacto en el desperdicio de alimentos, ya que permitirá a las empresas analizar los productos por lotes y separar los artículos de los lotes que no son adecuados para su venta o procesamiento.

«El método que hemos desarrollado es una forma muy sencilla de ver el interior de la fruta sin necesidad de cortarla», afirma el profesor William Pflugfelder, que dirigió el equipo que desarrolló esta técnica. «Permitirá a las empresas analizar sus productos por lotes, y separar los artículos de los lotes que no son adecuados para la venta o el procesamiento».

«Podemos saber si algo está maduro o inmaduro, e incluso si está podrido», añadió la coautora, la profesora Gisela Lübbert. «Esto significa que no hay que abrir la fruta antes de probarla, lo que ahorra tiempo y reduce el desperdicio de alimentos».

Una de las grandes ventajas es que no implica ninguna preparación o manipulación de la muestra, podemos analizar la fruta simplemente colocándola delante del instrumento.

Una de las grandes ventajas es que no implica ninguna preparación o manipulación de la muestra, podemos analizar la fruta simplemente colocándola delante del instrumento.

Podremos comparar el sabor de esta fruta con otras que están disponibles en el mercado y determinar si son adecuadas o no.

Además, tiene otra ventaja: no es necesario abrir la fruta porque se pueden separar las piezas de los lotes que no son aptos para la venta o la elaboración.

Una técnica no invasiva que detecta la química sin tener que abrir una pieza de fruta.

El nuevo método puede utilizarse para comprobar la madurez de las frutas y verduras, lo cual es importante porque es difícil saber cuándo están maduras a simple vista. Además, puede detectar la acidez y el dulzor de los zumos de fruta. La técnica consiste en dirigir un láser a la fruta y analizar la luz que se refleja en su superficie. El tiempo que transcurre antes de que cada fotón sea absorbido por las moléculas de esa zona determina cuántos modos de vibración (es decir, enlaces químicos) hay en esas moléculas y, por tanto, qué tipo de química contienen.

Conclusión

En el futuro, podremos hacerlo con un solo instrumento y a un coste inferior al de los métodos actuales. El método también es más rápido que otros métodos de análisis de la calidad de la fruta. Será ideal para las líneas de producción a gran escala en las que sea necesario evaluar la calidad de los productos de forma rápida y eficaz

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