Definición de hipoteca – Qué es, Significado y Concepto

Mutua El término mutua viene del latín mutua, que proviene de una palabra griega. La palabra hace referencia un inmueble que actúa como garantía para el pago de un préstamo. Esto significa que el inmueble permanece en poder de su propietario, aunque el acreedor puede favorecer la venta en caso de que la deuda no se pague en el plazo pactado.

Para garantizar el cobro de la deuda, el acreedor debe emprender acciones legales, que darán lugar a una condena y darán lugar a subasta judicial del bien. Con ese dinero, el prestamista puede cobrar la deuda.

La hipoteca consta de tres componentes esenciales: la capital (la cantidad de dinero prestada mediante un préstamo), el plazo (el momento en que se paga el préstamo) y el tipos de interés (el porcentaje adicional que el persona quien ha recibido el préstamo debe pagar; los intereses son las ganancias del prestamista).

El tipo de interés puede ser ajustar (su valor permanece inalterable durante la vigencia del préstamo) o variable (el valor se revisa periódicamente). El tipo de interés variable es el más arriesgado para el prestatario, puesto que una crisis económica puede disparar el importe a pagar.

En 2007a Estados Unidos explotó crisis de las hipotecas subprime, un tipo de hipoteca concedida a clientes poco solventes. Los bancos concedieron estos préstamos con tipos de interés elevados y comisiones elevadas; cuando sus clientes empezaron a tener problemas para pagar, el sistema se colapsó.

Hipotecas y no hipotecas

Existe una clasificación integral de activos que determina cuáles están hipotecados y cuáles no.

Entre hipotecas son los bienes sujetos a registro y los derechos reales susceptibles de enajenación.

El propiedad no hipotecada son los trabajadores de un establecimiento, salvo que estén hipotecados junto con el puesto, el usufructo legal (excepto el que se otorga al cónyuge viudo).

Hay otros recursos que también lo son hipotecas con modalidades especialeslos mismos son: el derecho de usufructo (la hipoteca se extingue cuando se produzca un hecho ajeno a la voluntad del usufructuario o hasta el cumplimiento de la obligación pignorada), mera propiedad (si el usufructo se consolida al propietario del mismo, la hipoteca se prorrogará en caso de transmisión a otras manos), el inmueble ya hipotecado (de nuevo los que estaban hipotecados en virtud del pacto por no volverlos a hipotecar) y el ley hipotecaria voluntaria (la hipoteca se extingue cuando el propietario lo estipula)

MutuaHay que aclarar que también se pueden realizar excepciones a todas las leyes, por lo que se aconseja estudiar detenidamente los convenios y el legislador para determinar si es posible y si es conveniente contratar una hipoteca.

Cabe decir que la ley hipotecaria es indivisible, es decir, no se puede compartir, y aunque se fraccione o cancele la deuda, la hipoteca no se extingue. Teóricamente, se diseñó para garantizar los derechos de un posible tercer comprador de un propiedad hipotecada.

Hay dos conceptos relacionados con la hipoteca que son:

* Agrupación de inmuebles hipotecados: se utiliza cuando un inmueble se fusiona con otro hipotecado para adherirse a ese préstamo; en estos casos la hipoteca sigue gravada sobre el inmueble original.

* División de bienes hipotecados: en caso de que un inmueble hipotecado se divida en dos o más partes, el crédito no se fraccionará salvo que el acreedor y el deudor pacten lo contrario.

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