Ventajas de la gamificación en Infantil: consejos para su aplicación

La gamificación en Infantil es mucho más que llevar el juego al aula. Las corrientes pedagógicas actuales tienen claro que los niños aprenden jugando, pero lo que hace la gamificación es aplicar las lógicas del juego al aprendizaje. Vamos a explicarnos mejor.

La gamificación es una técnica que engloba recursos y herramientas útiles a usar en el aula, en las que se aplica la mecánica de los juegos. El alumnado es sometido a un desafío que le motiva, pues a medida que consigue objetivos supera niveles, logra puntuaciones u obtiene medallas e insignias, dependiendo de cómo se haya diseñado el juego.

Igual que en un videojuego debes solventar obstáculos para pasar de fase, con la gamificación en el aula se proponen retos ajustados al nivel del alumnado. Se divertirán trabajando ciertos contenidos útiles, pero es importante que se diseñen juegos personalizados y se promueva el trabajo en equipo. ¡Así se pueden obtener todas las ventajas del trabajo colaborativo!

Consejos para aplicar la gamificación en la escuela

Lo primero es tener un buen proyecto de gamificación en educación Infantil o Primaria. Con estas técnicas “novedosas” pasa como con la aplicación de las tecnologías digitales en el aula: usarlas por el mero hecho de hacerlo no conduce a nada si no se ha establecido un objetivo y una buena estrategia para conseguirlo.

Veamos, pues, unos consejos útiles para desarrollar un proyecto de gamificación en Primaria o Infantil.

1. Establece un objetivo

Nos referimos a un objetivo pedagógico, que debe estar en el horizonte de todas las actividades de gamificación. Ten en cuenta las competencias y habilidades que se espera que el alumnado adquiera en esta etapa, que están definidas en el marco legal, y aprovecha la mecánica del juego para conseguir una o varias de ellas.

Debes considerar también las áreas en las que el grupo necesita refuerzo. Por ejemplo, si el alumnado presenta dificultades en tareas específicas como aprender nuevo vocabulario en inglés, puedes plantear un juego que motive para su aprendizaje.

2. Diseña un juego por niveles

Lo que realmente motiva de un juego es ir superando los retos que propone, y es frecuente que estos tengan una dificultad creciente. Piensa, por ejemplo, en la rayuela a la que jugabas en tu infancia: la casilla en la que debías acertar con la piedra cada vez estaba más lejos.

Al gamificar en el aula, se debe proceder de manera similar. Siguiendo con el ejemplo del juego para aprender vocabulario en inglés, una idea es que las palabras resulten cada vez más difíciles.

3. Explica bien la dinámica y las reglas

Para poder hacerlo, primero habrás tenido que diseñar bien el juego. Lo primero es que el alumnado sepa qué debe conseguir. No nos referimos al objetivo pedagógico, sino al del juego en sí mismo. Por ejemplo, que cada equipo conteste antes que su oponente o que logre acertar más respuestas en un tiempo limitado. Si estableces niveles, el objetivo puede variar.

Las reglas harán que el juego no se convierta en un caos, a la vez que trasladarán la importancia de respetar a los demás. Explícalas bien y, si lo estimas conveniente, negocia con el alumnado.

4. Plantea las medallas e insignias

Las recompensas siempre son un revulsivo para la motivación. Al alumnado les encantan los pequeños obsequios o los distintivos que les identifique como ganadores.

Puedes encontrar decenas de herramientas para diseñar insignias de manera online, sin que sea necesario descargar un software ni tener grandes conocimientos de diseño.

5. Sírvete de los juegos

Puedes usar los juegos directamente, como parte de la técnica de gamificación que diseñes o como inspiración para crear una completamente original. Los juegos educativos son de mucha utilidad, y en La Ciencia de Jaun sabemos mucho sobre ellos.

¿Qué tal un juego de habilidad? ¿O uno de ciencia? ¿Y de construcción? Tienes muchísimo donde elegir, y con tu criterio pedagógico seguro que la sesión es un éxito.

Ventajas de la gamificación en Infantil y Primaria

La gamificación en el aula de Infantil o en el de Primaria tiene ventajas que ya has podido intuir al leer la definición y la forma de aplicar la técnica. Te las resumimos:

  • Incrementa la motivación. Los niños están sometidos a muchos estímulos en la actualidad, y es frecuente que no se sientan motivados por la enseñanza tradicional de libros y apuntes cuando son nativos digitales. La gamificación supone todo un revulsivo.
  • Aumenta la atención. Aquello que les interesa será algo en lo que se concentrarán. Aprenderán sin darse cuenta de que lo están haciendo.
  • Fomenta otro tipo de relación con la escuela. Debemos reconocer que la enseñanza tradicional de aulas, pupitres y pizarra está cada vez más obsoleta. La nueva escuela fomenta la creatividad y hace una propuesta más adecuada a la realidad actual.
  • Promueve el trabajo en equipo. El enriquecimiento mutuo que se genera a partir de la colaboración es un filón pedagógico que explotar. Los juegos por equipos favorecen la comunicación y el desarrollo de capacidades de liderazgo.

 

La gamificación en Infantil y Primaria trata de llevar la mecánica del juego al aula. La aplicación de la técnica debe estar basada en un objetivo concreto, y la actividad deberá estar bien preparada como para aprovechar al máximo sus amplios beneficios.


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