¿Cuáles son las partes de un microscopio?

Para hablar con propiedad acerca de las partes de un microscopio en primer lugar hay que categorizar en sistemas (mecánico y óptico) que hacen fracción en su ensamblaje. Descubre a continuación cada uno de ellos.

Los microscopios son instrumentos indispensables para el estudio de la ciencia. Desde su primera aparición han marcado un hito en el mundo. Pero, no solo basta con conocer su historia, también es importante saber sus partes.

Sistema mecánico

En este caso, todas las piezas de este artefacto que aseguran su estabilidad están en esta categoría. Inmediatamente se hará énfasis en la base o pie.

Base o pie: Está ubicado en la zona inferior del microscopio. Si es bastante grande, allí podrán residir otros objetos que serán examinados con su intervención. Es la zona más pesada del objeto, porque gracias a ello contribuye a su estabilidad o que no sufrirá un accidente por causa de la torpeza cometida por los investigadores que lo manipulan.

Los microscopios más recientes poseen bases de goma, con la finalidad de no deslizarse sobre la superficie en que reposa o permanezca intacto en el suelo, sin movimientos involuntarios que distraigan la atención del estudio.

Brazo: Es la estructura que permite conectar todas las partes del microscopio. Funge del mismo modo como lo haría la pierna humana, pues consiente en dar un acercamiento adecuado a los exámenes que los científicos realicen en su proceso de estudio. En otras palabras, es el esqueleto base que no puede prescindir de este utensilio.

Generalmente es el canal viable entre la superficie en que está el objeto a analizar y la lente para observar muy de cerca tal cuerpo. Sin duda, igual de importante que la base, porque sin ambos un microscopio estará incompleto, sin mencionar su sistema ocular.

Platina: Corresponde a la superficie en que reposa el objeto a examinar. Con ayuda de un par de tornillos su posición pasaría a vertical, para preservar un mejor acercamiento de la imagen. Su modificación es posible para estudiar cuerpos muy pequeños.

Se caracteriza por poseer un agujero en su centro para iluminar la muestra si lo amerita, o en caso que el laboratorio no cuente con la suficiente iluminación para el análisis. De igual modo, los microscopios proporcionan luz artificial que incide directamente en la superficie y en el objeto.

Como elemento complementario es posible distinguir dos pinzas muy pequeñas, para mantener sujeta la muestra si se trata de un animal vivo o partículas que están en movimiento que apenas es perceptible ante la lente del microscopio.

Pinzas: Tal como lo indica el párrafo anterior, tienen la función de sujetar la muestra sobre la platina para un análisis más cómodo y amigable para el investigador.

Tornillo macrométrico: A medida que esta parte del microscopio es ajustada, la muestra tendrá una ubicación más vertical, cuyo objetivo es un acercamiento preciso. Es ese enfoque primordial que brindará resultados preliminares.

Tornillo micrométrico: Si el macrométrico es importante para un enfoque básico, pero contundente, con el tornillo micrométrico se consigue una exactitud impresionante en cuanto a tomas con el sistema óptico. Su deslizamiento es lento, pero preciso sobre la platina para estudiar la muestra con mayor detalle.

Revólver: Es una zona del microscopio que cumple funciones semejantes a la platina, pero con intenciones de hacer tomas diferentes con la muestra. Acá pueden incluirse más de tres objetos diferentes para ejecutar aumentos considerables.

Tubo: Sí de las partes del microscopio se trata, es imprescindible contar con un buen tubo que conecte el apartado ocular con la muestra. Fomenta una mejor alineación entre muestra, brazo y base.

Sistema óptico

Corresponde a todo el campo visual del microscopio y su intención de examinar con exactitud cada una de las muestras. Suele ser bastante sofisticado en la medida que nacen más modelos. Tiende a desviar la luz a zonas determinadas del cuerpo para analizar con detenimiento su estructura.

Foco o fuente de luz: Es un pequeño halo de luz que está destinado a la muestra para iluminar una zona que el sistema ocular no alcanza a distinguir; aplicando lo mismo para el ojo humano. Cada vez más existen microscopios con una iluminación fabulosa que facilita el trabajo de los investigadores.

Suele ocurrir que este halo de luz no impacta de manera directa a la muestra, sino más bien direcciona su iluminación a un espejo que en paralelo estará iluminando el cuerpo sobre la platina.

Condensador: Contribuye a graduar los halos de luz que inciden en la muestra. Suele ocurrir que los rayos emitidos desde el foco son de carácter divergente. Otra de las funciones es cambiar de lente para que estos rayos pasen de una visión paralela divergente a una con mayor convergencia.

Diafragma: De mencionar su ubicación, está en la zona inferior de la platina y también regula la cantidad de luz que recibe la muestra. Gracias a esta función, los investigadores podrán establecer alto contraste hasta que la luz determine resultados más puntuales en una prueba específica.

El diafragma actuará de manera distinta en función de los objetos que estén sobre la platina. En pocas palabras, la iluminación jamás será igual entre dos o más objetos sometidos al análisis.

Objetivos: Son los lentes que están más próximos a la muestra, aquellos que realizan los aumentos pertinentes para sacar conclusiones sobre un análisis ya elaborado. La distancia focal de los microscopios más antiguos resultaba muy corta; en la actualidad se han producido estos aparatos para que los objetivos estén incorporados dentro del revólver.

La selección de objetivos en los artefactos más actuales es ideal para que los aumentos sean más personalizados o a gusto del investigador. Por ejemplo, si el científico está realizando los aumentos correspondientes, en uno de sus laterales podrá observar el número de aumentos que ha puesto en práctica para el estudio de una muestra.

Ocular: La proyección de aumento en esta parte del microscopio es más valiosa que el mismo objetivo. En el mismo orden de ideas, proporciona un aumento doble de lo que el objetivo es capaz de hacer, para indagar más allá de lo retratado en la muestra con el acercamiento básico.

Otro dato destacado que proporciona el ocular es la clasificación de los microscopios monoculares, binoculares o hasta trinoculares.

Prisma óptico: Lamentablemente no está presente en un porcentaje de estos porcentajes, pero es ideal para desviar la luz a un foco determinado de la muestra. En todo caso, si un microscopio incorpora el prisma, será maravilloso poder establecer tomas, aumentos y grandes hallazgos con un buen trabajo de iluminación.

En los microscopios binoculares es obligatoria su incorporación, porque el prisma es capaz de dividir la luz hacia dos oculares diferentes, con un mejor uso de los objetivos.

 

 

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