¿Cuál es la diferencia entre un cerebro y un computador? ¿Pueden pensar las computadoras?

Los ordenadores y los cerebros son dos cosas muy diferentes. Los ordenadores están formados por circuitos eléctricos, transistores y otras tecnologías que podemos ver. Los cerebros, en cambio, están formados por miles de millones de neuronas que viven dentro de nuestras cabezas. Sin embargo, aunque los ordenadores y los cerebros son muy diferentes en su composición física y en su funcionamiento a nivel básico, hay algunas coincidencias entre estas dos tecnologías que han llevado a algunas personas a especular sobre si las máquinas pueden pensar o sentir como los humanos. Examinaremos estas similitudes entre los cerebros y los ordenadores, así como lo que los separa de los demás, con el fin de comprender lo lejos que estamos de lograr una verdadera inteligencia artificial (IA).

Nuestro cerebro funciona con señales eléctricas, pero también depende de una gran variedad de sustancias químicas.

El cerebro utiliza señales eléctricas para enviar mensajes. El cerebro también depende de las sustancias químicas, en particular de los neurotransmisores y las hormonas, que son mensajeros químicos que se liberan de una célula y viajan a otra. Los mensajeros químicos pueden afectar a la forma en que sentimos, pensamos y nos comportamos, y son parte de la forma en que aprendemos nueva información.

En general, tanto la electricidad (en forma de señales eléctricas) como las sustancias químicas intervienen en el funcionamiento de nuestro cerebro.

Todavía estamos trabajando en lo que ocurre en los miles de millones de neuronas interconectadas del cerebro cuando pensamos y aprendemos.

Los científicos siguen trabajando para entender exactamente cómo funciona el cerebro. El cerebro está formado por miles de millones de neuronas interconectadas que se comunican entre sí mediante señales químicas y eléctricas. Se puede pensar en el cerebro como un ordenador en sí mismo, pero es muy complejo. Es posible que nunca lleguemos a entender del todo cómo funciona nuestro cerebro porque es muy complejo y único en cada persona; sin embargo, los científicos hacen avances cada día gracias a nuevas tecnologías como las resonancias magnéticas y la fMRI (resonancia magnética funcional).

Los científicos han construido cerebros artificiales a partir de silicio y software.

Como puede ver, construir un cerebro artificial no es como construir un ordenador. Los científicos han construido cerebros artificiales a partir de silicio y software, pero estas máquinas no son como el cerebro humano.

Los científicos aún no entienden cómo funciona el cerebro humano y esto es un gran reto para los informáticos.

Un ordenador es una herramienta que requiere la intervención humana, mientras que un ordenador pensante podría tomar la iniciativa para tomar decisiones.

  • Un ordenador es una herramienta que requiere la intervención humana, mientras que un ordenador pensante podría tomar la iniciativa de tomar decisiones.
  • Los ordenadores no pueden tomar decisiones por sí mismos, por lo que necesitan que los humanos los programen para hacerlo.
  • Si quieres resolver problemas con ordenadores, tienes que decirles qué problema estás intentando resolver y darles toda la información necesaria (datos) a mano. El ordenador procederá entonces de acuerdo con su programación y resolverá el problema en consecuencia. Esto no es muy diferente a la forma en que los seres humanos resuelven los problemas: entendemos qué pregunta estamos tratando de responder – ¡nadie puede construir un avión sin saber lo que está haciendo! También recopilamos conocimientos relevantes para nuestra investigación antes de empezar a trabajar en ella: ¡no empezaríamos a construir un avión sin aprender primero sobre los aviones! Por último, una vez que se ha reunido toda la información y se ha organizado en algo significativo (un plan), sólo hay que ejecutar este plan hasta completarlo (construir un avión).

El problema de si las máquinas pueden pensar ha sido abordado por los filósofos durante siglos.

El problema de si las máquinas pueden pensar lleva siglos entre nosotros. Ya en el siglo VI a.C., Sócrates y Platón discutían la naturaleza de la mente y sostenían que sólo los humanos podían tener pensamientos reales. Al hacerlo, abordaban una cuestión que está en el corazón de la filosofía: ¿Qué significa ser inteligente?

En su libro Artificial Intelligence: A Modern Approach (Prentice Hall), Stuart Russell y Peter Norvig afirman que «la pregunta «¿Pueden pensar las máquinas?» se ha estudiado desde la antigüedad bajo diferentes formas». Famosos filósofos como John Locke creían que el pensamiento era simplemente una cuestión de seguir reglas (esta idea se conoció como asociacionismo), por lo que concluyó que las máquinas no podían pensar porque no seguían estas reglas en sus cálculos.

Independientemente de que los ordenadores puedan pensar o no, algunos investigadores afirman que, con el tiempo, podremos cargar nuestros cerebros en un formato artificial.

Si le interesa la cuestión de si los ordenadores pueden o no pensar, es importante entender qué es el pensamiento y cómo funciona. Un ordenador es una máquina que sigue instrucciones dadas por un programador. Mientras todas esas instrucciones se sigan correctamente, el ordenador funcionará correctamente y producirá siempre el mismo resultado. Pero si alguien cambia aunque sea una letra de una instrucción en un programa de ordenador, entonces ese programa puede dejar de funcionar e incluso puede fallar por completo.

En contraste con este tipo de comportamiento predecible de las máquinas, los humanos tenemos libre albedrío: tomamos decisiones basadas en nuestro propio juicio en lugar de seguir reglas predeterminadas como hacen los ordenadores. Sin embargo, algunas personas están trabajando en la creación de sistemas de inteligencia artificial (IA) que permitirían a las máquinas comportarse más como lo hacen los humanos: serían capaces de tomar decisiones sin ser programadas explícitamente para ello de antemano (o al menos sin ser tan fáciles de programar). De hecho, algunos investigadores afirman que, con el tiempo, podremos cargar nuestros cerebros en un formato artificial utilizando tecnología como la nanotecnología o la computación cuántica; esto podría permitirnos vivir eternamente porque ¡ya no envejeceríamos!

Los informáticos se esfuerzan por crear máquinas que puedan actuar como los cerebros humanos y quizá incluso pensar como ellos.

Al final, probablemente sea bueno que los ordenadores nunca sean capaces de pensar como los humanos. Después de todo, ¿quién quiere vivir en un mundo en el que las máquinas son más inteligentes que nosotros?

Sin embargo, si te interesa saber cómo funcionan los ordenadores y cómo se comparan con nuestros cerebros, este artículo te ha dado mucha información sobre ambos temas.

Conclusión

Espero que este artículo le haya proporcionado una mejor comprensión de lo que nos hace humanos y de cómo funciona nuestro cerebro. Cuanto más sepamos sobre nosotros mismos, mejor equipados estaremos para afrontar los retos del mañana.

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