¿Cómo afectan los teléfonos inteligentes a las personas?

La aparición de los teléfonos inteligentes tuvo un gran impacto en la vida de todos. Esto se debe a las diversas funciones que ofrecen estos equipos y que facilitan la comunicación, el ocio, el estudio y el trabajo de las personas.

Los Smartphones son dispositivos de mucha utilidad, pero es muy importante darles un uso apropiado para que estos no afecten nuestra vida cotidiana.

Es que gracias a todas las funcionalidades que tienen estos teléfonos, es muy fácil perdernos en ellos, disponiendo de muchas horas para su uso y que podríamos utilizar para cumplir con nuestras obligaciones o socializar con otras personas.

Si quieres conocer más detalles sobre cómo afectan los teléfonos inteligentes a las personas y sobre todo a los adolescentes y niños, quédate con nosotros hasta el final…

 

¿Por qué los teléfonos inteligentes afectan a las personas?

Como ya hemos comentado, los teléfonos inteligentes son una gran herramienta en la actualidad, debido a la amplia diversidad de funciones que ofrecen a los usuarios.

Por ello, el problema en realidad no es utilizarlos a diario, sino cuál es el uso que le daremos y la cantidad de tiempo que dedicamos a estos aparatos de última generación.

Por ejemplo, el uso excesivo de los teléfonos inteligentes genera adicción en las personas, lo cual puede afectarles física y mentalmente.

Además, estos equipos pueden ocasionar que el usuario se aparte por completo del mundo y obvie todas las obligaciones diarias, provocando un problema en la vida personal, estudiantil y laboral.

Una de las principales causas físicas que genera el uso prolongado de un Smartphone, son los dolores corporales por las malas posturas que se adquieren al usar estos aparatos y por la falta de movimiento (sedentarismo).

En cuanto a la parte mental, el uso excesivo de un teléfono inteligente, trae consigo cambios de humor, depresión, y falta de concentración y planificación de los objetivos a futuro.

Y si hablamos de los adolescentes y los niños, el problema se multiplica, ya que un Smartphone puede afectarles su vida social y estudiantil, y su futuro se puede ver muy comprometido.

Conoce más sobre los riesgos físicos y mentales por el uso excesivo de los teléfonos inteligentes

Las nuevas tecnologías que aparecen cada año, sin duda nos ayudan con diversas tareas de nuestra vida diaria.

Especialmente, los teléfonos inteligentes son una gran innovación, pero si pasamos tiempos excesivos utilizando estos equipos, esto puede traer consecuencias negativas a nivel físico y mental:

Dolor y rigidez en las manos

Pasar muchas horas utilizando un teléfono inteligente, nos hará sentir dolor y rigidez en las manos y dedos, esto se debe a la forma estática de sujetar el equipo o los diversos movimientos que realizamos al usarlo.

Dolor en otras partes del cuerpo

El uso excesivo del teléfono móvil provocará una sensación de sobrecarga y tensión en el cuello y los hombros, esto se debe por la postura forzada que adoptamos al utilizar estos dispositivos.

Los trapecios y la escápula sufren con el uso indebido de un Smartphone y esto nos provoca dolor. Además, la columna vertebral puede debilitarse por falta de ejercicios. Otra consecuencia es la pérdida de la musculatura y dolor en las piernas.

Problemas con la vista

En la actualidad, muchos problemas de vista en las personas, se debe al uso excesivo de las pantallas (ordenadores, tv, teléfonos inteligentes y tablets).

Es que pasar largas horas frente a una pantalla no tan amplia de un smarthpone, puede hace que forcemos nuestra vista o incluso la iluminación puede afectar la retina.

Y ni hablar de los pequeños de la casa y adolescentes que pasan la mitad del día y noche con un teléfono en la mano: a futuro sufrirán de problemas en la vista y todo lo que esto conlleva.

Aumento del estrés y la irritabilidad

El aumento del estrés derivado del uso de un teléfono móvil, es otra de las consecuencias que pueden percibirse en las personas.

Esto puede provocarlo las constantes notificaciones o noticias que recibimos, el chateo continuo, los videojuegos, o simplemente tener que revisar el móvil para estar al día.

Esto causa que exista un incremento de la irritabilidad de nuestro sistema nervioso, lo cual puede generar estrés, ansiedad y déficit de atención.

Dolor de cabeza

Es muy habitual que el uso excesivo del teléfono móvil, nos cause dolores de cabeza o incluso mareos por estar mirando fijamente a la pantalla.

Insomnio

Esto sucede especialmente al utilizar el teléfono en la cama, disminuyendo nuestra calidad de sueño o provocando insomnio.

La principal causa es la luminosidad que emite la pantalla del móvil, haciendo que nuestro cerebro piense incluso que es de día y permanezcamos despiertos por más tiempo.

Al sufrir de insomnio, padeceremos irritabilidad, somnolencia y falta de concentración por no descansar lo suficiente.

Y, en el caso de los niños y adolescentes que tienen que ir al cole al día siguiente, sin duda su productividad va a disminuir.

¿Cómo afecta al comportamiento el uso excesivo de los teléfonos inteligentes?

Los más afectados por el uso excesivo de los teléfonos inteligentes, son los niños y adolescentes, ya que son más vulnerables a las adicciones y al cambio en su comportamiento.

Además, recordemos que existen muchas páginas web, apps, publicidad, redes sociales y videojuegos que no son para nada adecuados para los pequeños y adolescentes.

Aunque los jóvenes pueden ser los más afectados, los adultos tampoco están exentos de sufrir consecuencias por el uso excesivo de los teléfonos móviles.

Una de las principales consecuencias en el comportamiento por el uso de estos equipos es el síndrome de abstinencia, sufriendo cambios en el humor, ansiedad, irritabilidad y depresión en el momento que no utilicemos el teléfono inteligente.

También puede haber una falta de concentración, afectando el rendimiento en el trabajo, colegio o al realizar cualquier otra actividad cotidiana.

En los jóvenes, esto puede resultar muy peligroso porque están en pleno desarrollo, por ello, si dedican gran parte del día a usar el móvil, les afectará negativamente en sus habilidades de interacción social y motrices.

Al crearse una adicción con el equipo móvil, el comportamiento de las personas se verá muy afectado.

Y, en el caso de los pequeños de la casa, si los padres quieren prohibir que utilicen estos dispositivos o discuten sobre su uso prolongado, seguro observaremos momentos de rabia e ira en ellos.

Teléfonos inteligentes: Consecuencias en los niños y adolescentes

Los teléfonos inteligentes pueden suponer un peligro para los más jóvenes, sobre todo si estos no son utilizados de forma adecuada. Y es que ya no serán dispositivos útiles, por el contrario, se convertirán en un elemento perjudicial.

La llegada de los teléfonos inteligentes y el acceso a la red, sin duda fue una ventaja muy grande para todos, y es por ello que la mayoría de las personas poseen un Smartphone de última gama.

Pero, la combinación de un Smartphone, internet y un uso inadecuado, puede llegar a representar un peligro para las personas, especialmente en los niños y adolescentes que no tengan la madurez suficiente para conocer las consecuencias negativas.

Debido a los diversos usos que podemos darle a un teléfono móvil, es muy importante que los padres establezcan un control parental para limitar el acceso a los jóvenes a ciertas páginas, redes sociales, aplicaciones y videojuegos.

Además, deberán controlar el tiempo que pasan los jóvenes utilizando los móviles, para que no creen una adicción que les va a perjudicar física y mentalmente, para no decir que no van cumplir con sus obligaciones diarias.

Con el paso de los años, se han realizado diversos estudios para determinar el tiempo promedio de uso del teléfono por parte de los adolescentes y niños.

Los resultados han sido bastante preocupantes, ya que se ha comprobado que el tiempo de uso es excesivo (hasta 8 horas diarias o más) en combinación con otros equipos tecnológicos (ordenadores, tablets, tv y consolas).

Debido a este uso excesivo de los teléfonos inteligentes, los síntomas más comunes que presentan los niños y adolescentes son:

  • Aislamiento familiar.
  • Cambios en la rutina y comportamiento.
  • Dejar el resto de aficiones a un lado.
  • Alteración del sueño.
  • Falta de interacción social.
  • Fracaso en los estudios escolares.
  • Inactividad física.
  • Dolores corporales.
  • Cambios de humor.
  • Aumento del estrés.
  • Ansiedad y depresión.
  • Ira y desesperación cuando no pueden utilizar el móvil.
  • Incumplimiento de las obligaciones diarias.
  • Falta de desarrollo físico y mental.
  • Problemas de comunicación.

Por lo tanto, las consecuencias por el uso excesivo de los teléfonos móviles son bastantes graves e influyen negativamente en la vida de los jóvenes y niños.

Teléfonos móviles: Importancia de los padres para el uso correcto

Los padres juegan un papel fundamental para enseñar a sus hijos a que adquieran hábitos tecnológicos saludables.

Por ello, es una obligación de los padres educen a los niños y adolescentes para que hagan un uso adecuado de los teléfonos inteligentes.

Pero, en ese caso, los adultos deben dar un buen ejemplo con sus propios equipos móviles, porque los hijos siempre aprenderán las costumbres de sus padres.

Si un adulto no le da un buen uso al móvil, va a perder la autoridad para decirle al joven que sea responsable con estos dispositivos electrónicos.

Recuerda, es clave corregir el mal uso que puedan darle tus hijos al teléfono, porque de lo contrario las consecuencias pueden ser muy graves: desde una adicción, hasta el síndrome de abstinencia y dolores físicos.

En su etapa de desarrollo, es muy importante que los jóvenes obtengan diversas habilidades y puedan relacionarse con otras personas.

Así podrán ganar confianza y aprenderán muchos aspectos de la vida relacionados con los estudios, deportes, música, responsabilidades, ocio, y otras cuestiones más.

Algunas de las recomendaciones que podemos indicar para que los padres puedan controlar a sus hijos con el uso de los teléfonos inteligentes, son las siguientes:

  • Definir el propósito que tendrá el niño o el adolescente al tener su propio teléfono inteligente.
  • Establecer normas de horario, aplicaciones y videojuegos a utilizar.
  • Hacer cumplir las obligaciones diarias a los jóvenes, antes de dedicarle tiempo al móvil.
  • Si un padre observa que el niño o adolescente está presentando estrés, dolores físicos o cambios en el comportamiento, debe suspender el uso del teléfono inteligente.

Una de las formas de observar la necesidad que se tiene con un teléfono móvil es si la persona puede estar un tiempo sin él. Por ejemplo, si se tiene que necesitar empeñar algo en una tienda de empeño, lo primero que se podría empeñar si no se está enganchado es empeñar un celular. Empeñar un celular implica dejar de usarlo durante un tiempo y eso no es malo.

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