humor cienca jaun

Humor de Jaun

Los niños son esponjas que no dejan de aprender de todo lo que les rodea. Aunque su capacidad de atención no sea siempre la idónea, si se logra dar con la fórmula de captar todo su interés, los peques de la casa pueden convertirse en pequeños expertos en casi cualquier materia.

Lo importante es ofrecerles estímulos que verdaderamente capten su atención y el humor es la mejor forma de hacerlo. Utilizar la risa como base para el aprendizaje es una fórmula cada vez más desarrollada.

Uno de los ejemplos más habituales está en el humor científico: fórmulas por las que los niños observan experimentos y se exponen a conocimientos sobre física, química, electricidad, etc. desde la risa y la diversión.

La ciencia ya no es un tostón, ahora es entretenida

El principal problema que los 'peques' tienen a la hora de aprender materias científicas es que los temarios ofrecidos en los centros educativos son demasiado teóricos y sesudos como para despertar una chispa en sus cerebros.

En la mayoría de los casos, los docentes se empeñan en hacerles memorizar fórmulas, definiciones y conceptos que los niños ni siquiera terminan de entender para qué sirven.

Afortunadamente, esto está cambiando en los últimos años. El concepto de humor científico ha entrado tanto en las aulas como en las casas y tanto docentes como padres se esfuerzan en que los menores experimentan un contacto con la ciencia desde el ensayo/error, la diversión y la risa.

Y es que el juego es una de las mejores fórmulas de aprendizaje en las primeras etapas de crecimiento. Buscar dinámicas entretenidas que conviertan la lección en una mañana de juegos es el modo ideal de que los niños centren toda su atención y puedan aprender algo.

De hecho, el juego y el humor científico forman parte de los proyectos de innovación educativa de los últimos años. Según expertos de la Universidad Autónoma de Colombia, el juego “aporta unas excelentes herramientas para la construcción del individuo y puede ser considerado una didáctica que potencia el desarrollo cognitivo, afectivo y comunicativo”.

Por eso, los profesores y padres cada vez optan más por ofrecer lecciones interactivas, llenas de disfraces, juegos y opciones que hagan que el niño no vea el tiempo de estudio como un rato aburrido, sino como una oportunidad de expresarse, investigar, equivocarse, mancharse...

Mancharse las manos y experimentar

El concepto de explicaciones magistrales en las que el profe o el papá habla sin parar sobre conceptos abstractos se ha acabado. La innovación educativa pasa por mancharse las manos y experimentar.

El niño no es ya un receptor de la información que ofrece el que le enseña, sino que toma una actitud activa en la creación de su propio conocimiento. Así, los conocimientos teóricos ya no se le ofrecen de manera pasiva, sino que es el menor el que debe construir los conocimientos y entender qué pasa, por qué pasa y, posteriormente, cómo se llama esa teoría científica y cómo se define.

Este cambio de paradigma ha demostrado su eficiencia. Al comprender 'a qué le están poniendo nombre', los alumnos asimilan mucho mejor la información, además de desarrollar otras competencias que es imposible aprender solo escuchando la teoría en el aula.

Ideas para enseñar a los niños con humor científico

Son muchas las posibilidades que se abren, tanto en casa como en el aula y el tiempo libre, para aprender ciencia divertida con los más peques. Cada una de estas opciones ofrece unos beneficios concretos y desarrolla unas habilidades específicas del menor, pero todas son grandes ideas que se pueden llevar a cabo de un modo sencillo, económico y seguro.

Robótica doméstica

Los robots son unos de los elementos que más sorprenden y cautivan a los niños. Estos dispositivos androides capaces de interactuar ofrecen la posibilidad de aprender sobre electrónica, electricidad, inteligencia artificial y, sobre todo, para despertar el gusanillo por las ciencias experimentales.

Aparatos como el BEE-BOT, un dispositivo con forma de abeja creado para que los niños aprendan los fundamentos de la robótica, o LEGO WEDO, que permite unir construcción y robótica en ideas sin límite, son ideales para comenzar a dar pasos en esta apasionante especialidad.

Química de salón

Una de las opciones más recurrentes del humor científico es convertirse en un 'investigador loco' para los niños. Con ese rol tan divertido se pueden hacer distintas experiencias que les hagan llegar a comprender procesos químicos o físicos complejos de una manera rápida y divertida.

Aprender cosas como las densidades de los líquidos son tareas sencillas, sin apenas coste y que pueden hacer los niños por sí mismos sin peligro.

Para este experimento concreto basta con utilizar distintos líquidos como miel, agua, aceite o leche condensada y añadirlos poco a poco y con mucho cuidado en el vaso. Las diferentes densidades harán que las sustancias no se mezclen, sino que se establezcan por fases o capas, para sorpresa del menor.

Juegos de mesa educativos

¿A qué niño no le gusta disfrutar de un buen rato con un juego de mesa en familia o con los compañeros del cole? Las diferentes editoras de juegos de mesa tienen en su catálogo juegos científicos y divertidos para aprender disfrutando.

También se pueden crear en casa o en el aula. De este modo, se añade una parte manual y muy enriquecedora. Los menores prestarán más atención todavía al juego si lo han creado entre todos, ya que forma parte de su trabajo y desean sacarle provecho.

Existen muchas opciones en este sentido: desde un árbol de números, para memorizar los números y colores, hasta puzles caseros que pueden servir para aprender algunos conceptos mientras se construye la obra.

 

Sin duda, el concepto de humor científico cada vez está más a la orden del día en la educación de los niños. Docentes, padres y cuidadores se esfuerzan por quitar gravedad y seriedad a los aprendizajes y convertirlos en una experiencia inolvidable, entretenida y divertida. La risa es el mejor ingrediente para el conocimiento y una forma ideal de pasar tiempo en familia y estrechar lazos.


19 artículos

19 artículos