Ideas de experimentos fáciles para niños

La ciencia forma parte de la vida cotidiana a corta edad, por este motivo, conocerá cuáles son las ideas de experimentos fáciles para niños. Probablemente serán testigos de grandes ratos de diversión que saciarán su curiosidad. ¡Descubre cada uno de ellos!

Hacer experimentos con los más pequeños es enriquecer su intelecto y, también, es una forma de diversión educativa. Las mejores ideas para experimentos son las siguientes:

Nieve casera con pañales

Para simular un periodo invernal desde casa o en el colegio, es ideal prestar atención a las indicaciones para este experimento. Para crear los copos de nieve es necesario recolectar varios pañales, agua y un vaso convencional.

El primer paso es tomar el pañal para extraer todo el algodón que hay en su interior. En la medida que es extraído este material, podrán observarse residuos o polvo blanco. Gracias a este polvo es posible dilucidar la nieve una vez que el experimento haya finalizado.

Todas las muestras de residuos blancos serán introducidas en el vaso para luego agitar. Durante este proceso, las partes más gruesas del algodón permanecerán en la cima del vaso y así, simulará una nevada artificial.

Lámpara de lava con leche

La lava es un líquido bastante grueso que emana los volcanes en erupción. Aunque es bastante peligroso en la vida real, funciona muy bien como elemento decorativo en las habitaciones infantiles. En las calles venden muchos experimentos con este material, sin embargo, en casa también se elabora con destreza.

Entre los utensilios de apoyo es primordial un recipiente largo o una botella, pastillas efervescentes, linterna, aceite vegetal y leche. Verter aproximadamente unos 200 mililitros de este líquido es más que suficiente.

Es importante tener en cuenta que existirá una división entre la leche y el aceite, por tanto, con 100 mililitros bastará para que funcione la lava.

Ambos líquidos tendrán que establecer homogeneidad, sin divisiones, por lo cual corresponde esperar algunos minutos hasta que compacte. Acto seguido, encender la linterna debajo de la botella. Posteriormente, sumar la pastilla para causar ese grandioso efecto de efervescencia.

Tanto la leche, como la lava, harán un burbujeo dentro de la botella una vez que la pastilla es disuelta en ella. Con la linterna encendida, observarás que las burbujas hacen un buen trabajo ¡Felicidades! Has creado tu propia lámpara de lava con materiales tan sencillos como la leche y aceite.

Pila hecha con limones

Nadie podría pensar que los niños trabajan con limones para elaborar una batería casera. Para lograr este cometido es necesario contar con tornillos, limones y una moneda de cobre.

Para que este experimento sencillo tenga un realce mayor, el niño cortará el limón en dos trozos iguales: en uno introducirá la moneda de cobre y en el otro, el tornillo. En este caso, si el infante no sabe cómo manipular un objeto cortante, es ideal que sean los padres quienes ejecuten este paso de cortado.

A partir de este instante, el limón dejará de ser una fruta para convertirse en una batería básica. A esto se suma la posibilidad de conectarle cables pelados enlazado a otro objeto que demande electricidad y así, podrás disfrutar de su batería casera sin problemas.

El globo cohete

Si prefieres no gastar en juguetes costosos para un niño y pretendes obsequiar un regalo casero, el globo cohete es una excelente opción. La función de este globo es salir al aire como un cohete, como si de una estación nuclear se tratara.

Para cumplir el cometido es necesario un globo de goma, cinta adhesiva, una pajilla e hilo. El primer paso es inflar el globo, sin utilizar el hilo para atarlo bajo ninguna circunstancia. Eso sí, quien esté inflando el objeto tendrá que sujetarlo con firmeza o de lo contrario, volará por los aires sin lograr el experimento.

La pajilla y la cinta son precisamente para evitar que en los primeros intentos de inflar el globo no escape con ayuda del viento. Ahora bien, la actuación del hilo y la pajilla servirá para atar el globo de goma a dos objetos que estén arraigados en el suelo, con el fin de evitar que vuele antes de tiempo y programar su partida al aire.

Solo es suficiente con arrastrar el globo hacia uno de los extremos del hilo para que él tome impulso al cielo. La velocidad del mismo como su modo de volar recordará el despegue de un cohete nuclear.

Barco impulsado por jabón

El panorama nuclear es muy atractivo para los niños que desean ejecutar el experimento anterior, pero además hay otro sector infantil que aclaman la vida marina desde temprana edad. Con el barco impulsado por jabón podrá comprobar cómo navegan estos grandes transportes marítimos y su importancia.

Solo basta con tener una botella de plástico cortada por la mitad, un trozo de aluminio (de no poseer este material, al menos un pedazo de cartón que simula una pieza de madera). No se necesita nada más que agua para sumergir el objeto y que haga lo propio. Por último, colocar un trozo de jabón duro en la zona trasera de la botella para que impulse el barco alrededor del agua.

Pasta fluorescente

Resulta muy atractivo probar este experimento en la oscuridad, teniendo en cuenta que los niños valoran mucho las estrellas y otros objetos luminosos que proporcionen luz natural a su espacio. El ingrediente principal para lograr la pasta fluorescente es harina de maicena.

Conseguir un bol para arrojar la harina y posteriormente la tónica que proporcionará este color. Seguidamente, amasar por varios minutos la harina hasta que quede bien pastosa. La intención es que la harina no se disuelva con tanta tónica y permanezca sólida en forma de bola.

Finalmente, apagar las luces para comprobar que la fluorescencia se ha alcanzado con la mezcla de todos los elementos en el bol.

Lata equilibrista

Los infantes podrán alegrarles la vida a sus seres queridos con este sencillo experimento con latas. De antemano, el resultado final es disfrutable, al observar que las latas harán movimientos de saltos constantes. Entre los utensilios a implementar solo se requiere de una lata vacía de refresco, un mechero y agua.

Es crucial puntualizar que a la lata hay que extraerle toda la zona superior, es decir, la abertura para beber el líquido dentro de ella. Luego de aplicar este proceso, el objeto será colocado boca abajo. Posteriormente, el niño buscará la forma en que la lata permanezca sujeta a una superficie sin que tenga opción de moverse a una dirección, por los momentos.

Para conseguir esta hazaña, el niño mojará la zona que está en contacto con la superficie con un poco de agua hasta que esté estática en su lugar. Por último, se acerca el mechero hasta la zona mojada y todos quedarán sorprendidos al ver que la lata intenta alejarse del fuego por sí sola.


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