¿El cambio climático afectará a la salud?

El cambio climático es y seguirá siendo un problema que afecta y afectará a la salud de las personas. Sin duda, el cambio climático es una amenaza emergente que afectará a la salud pública y que, además, modificará la manera de vivir especialmente de las poblaciones más vulnerables.

Es también uno de los principales problemas ambientales que amenazan la salud y la vida de las personas en todo el mundo, y se manifiesta por la intensificación de la ocurrencia de fenómenos climáticos extremos.

¿Cómo afecta el cambio climático al medio ambiente y a la salud?

El clima es cada vez más inestable. Sin duda, la desestabilización climática tiene graves repercusiones y consecuencias no solo para el medio ambiente, sino también para la salud.

Los veranos son cada vez más largos y los inviernos más cortos y suaves. Así como también los períodos de transición, otoño y primavera se están acortando.

Esta es una tendencia que, con algunas fluctuaciones, se ha estado observando durante muchos años. Según estudios recientes, para finales de este siglo el verano en las zonas templadas del hemisferio norte podría extenderse a seis meses, mientras que el invierno se reduciría a menos de dos.

Estos cambios podrían detenerse si se redujesen las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, lo que resulta necesario para mejorar la calidad de vida de las personas, pues la desestabilización climática cada vez es más profunda.

No actuar para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero exacerbará esta tendencia que afectará considerablemente a la salud con todas sus consecuencias negativas.

Numerosos estudios han demostrado que las perturbaciones en el ciclo relacionadas con las estaciones causan daños significativos tanto al medio ambiente como a la salud humana.

Los veranos más largos y calurosos significan olas de calor más frecuentes y severas y un mayor riesgo de incendio.

A su vez, inviernos más cortos y cálidos pueden agravar la inestabilidad climática, que se manifestará, entre otros, por olas frías y tormentas de nieve.

Por otro lado, los efectos del calentamiento afectan no solo a los representantes del homo sapiens. Ante estos cambios, muchas especies animales y vegetales se enfrentan a una alternativa difícil como lo es la adaptación o la migración.

Los científicos estiman que una de cada seis especies está en riesgo de extinción debido al cambio climático. Por su parte, las olas de calor no suponen solo sequías, sino también víctimas humanas, pues existe una estrecha correlación entre las olas de calor, los infartos y el aumento de la mortalidad.

Estudios recientes demuestran que, en el futuro, la gran mayoría de las muertes por fenómenos meteorológicos y climáticos en Europa estarán asociadas con olas de calor.

El aumento de las temperaturas significa, entre otras cosas, la exacerbación de diversas enfermedades, como las respiratorias, incluidas dolencias asmáticas, así como enfermedades cardiovasculares.

Durante un calor abrasador, la termorregulación requiere un mayor esfuerzo del cuerpo y ejerce mucha más presión sobre el corazón y los vasos sanguíneos.

Esto se combina con una mayor exposición al smog; el calor aumenta la concentración de ozono cancerígeno en el aire. Además de la carga general que este gas ejerce sobre el cuerpo, puede dañar el tejido pulmonar y aumentar los síntomas de enfermedades respiratorias.

Desafortunadamente, eso no es todo. Los veranos más largos y el mayor calor pueden favorecer la propagación de patógenos desde áreas tropicales e intertropicales hacia la zona templada.

Los habitantes de los países más pobres con infraestructura sanitaria y atención médica poco desarrollada están particularmente expuestos y son más vulnerables a los efectos del calentamiento global en la salud.

La desestabilización climática también se traduce en la desestabilización del ecosistema, y puede traer una serie de amenazas menos predecibles, algunas relacionadas con la liberación de patógenos.

El cambio climático empeorará la salud de toda la humanidad, mientras que la lucha contra el cambio climático mejorará considerablemente la salud pública.

Consecuencias del cambio climático

El cambio climático conduce, entre otros, a un aumento en el número de fenómenos meteorológicos violentos como olas de calor, inundaciones, sequías y tormentas.

Indirectamente, sus consecuencias son la contaminación del aire, cambios en la propagación de enfermedades infecciosas, problemas con el suministro de alimentos y desnutrición, migraciones climáticas, desplazamiento forzados de población y conflictos.

Se estima que entre 2030 y 2050, aproximadamente unas 250.000 personas morirán como resultado del cambio climático, especialmente en países con los sistemas de salud menos desarrollados.

Los efectos del cambio climático afectan a diversos sectores de la economía, principalmente la gestión del agua, la agricultura, la energía, la construcción y la ordenación del territorio, e indirectamente afectan a la salud.

El cambio climático no solo conduce a la pérdida de vidas y salud física, sino que también afecta la salud mental.

La principal causa del cambio climático es la emisión de gases de efecto invernadero de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, el transporte por carretera y la agricultura intensiva.

Esta emisión está estrechamente relacionada con la contaminación de la atmósfera con sustancias nocivas para la salud, que acortan la vida de las personas y empeoran su calidad en toda la sociedad.

La crisis climática es una amenaza particular para las personas con una aptitud psicofísica reducida, es decir, los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos y las personas que padecen enfermedades crónicas.

Ralentizar el cambio climático y reducir sus efectos trae beneficios para la salud cuantificables. Las acciones para adaptarse a los efectos del cambio climático y las acciones para frenarlo no deben demorarse y pasarse a un segundo plano.

Un medio ambiente degradado y contaminado junto con el cambio climático resulta en la pérdida de nuestra salud y vida, y sobre todo, amenaza el funcionamiento de las generaciones futuras.

Algunos efectos directos e indirectos del cambio climático sobre la salud

Viva donde viva, el cambio climático estará afectando su salud, pues ningún país, rico o pobre, puede escapar a los impactos en la salud del cambio climático.

Entre los efectos directos del cambio climático en la salud resalta el agravamiento de las enfermedades circulatorias y respiratorias. Así mismo, la perdida de salud como consecuencia de desastres naturales, tormentas, huracanes, tornados, e inundaciones no debe ser pasada por alto.

Por otro lado, entre los efectos indirectos ocasionados a través de los sistemas naturales, resalta el agravamiento de las enfermedades respiratorias, mayor mortalidad cardiopulmonar debido a la presencia de partículas y la alta concentración atmosférica de ozono muy tóxico.

Además, también debemos tener en cuenta el aumento de enfermedades trasmitidas por los alimentos y el agua, aumentando el riesgo de diarrea en los trópicos y subtrópicos.

También se observa un crecimiento de la persistencia y transmisión de microbios y patógenos, y cambios de la distribución geográfica y estacional de enfermedades como el cólera.

Así mismo, se observa un aumento del riesgo de desnutrición por la caída de la producción de alimentos y el menor acceso a estos.

De igual forma, se observan efectos combinados de la desnutrición y enfermedades infecciosas, efectos crónicos por retraso de crecimiento y deterioro físico progresivo en la población infantil, así como un aumento del estrés de todos los enfermos mentales.

¿Qué se puede hacer para reducir los efectos del cambio climático?

Principalmente, se debe reducir la cantidad de combustibles fósiles quemados, lo que a su vez reducirá el riesgo de enfermedades respiratorias.

Por otro lado, un cambio en la forma en que se mueven las personas, como el hecho de caminar y andar en bicicleta, tendrá un impacto positivo en la reducción del número de personas obesas, además de que padecen enfermedades cardíacas y diabetes.

Además, se reducirá considerablemente la mortalidad debido a la contaminación del aire, y a su se reducirá el consumo y uso de combustibles fósiles.

Limitar el tráfico de automóviles en el centro de las ciudades y construir infraestructura que promueva el tráfico de bicicletas y peatones.

Desarrollar el transporte público de bajas emisiones en las ciudades, conectado eficazmente con el transporte regional y nacional.

Ampliación de la red ferroviaria para facilitar un acceso más seguro y respetuoso con el medio ambiente a las ciudades.

Proporcionar a las instituciones públicas y a la población acceso universal a la infraestructura de TI, aumentar el acceso remoto a los servicios, la educación y las oficinas, permitir el trabajo remoto y reducir la demanda de transporte individual.

Incluir áreas verdes en los planes de desarrollo municipal y proteger el verde urbano existente, así como intensificar el desarrollo y la ecologización de los terrenos baldíos.

Aumentar la protección de los ecosistemas importantes para el medio ambiente y la salud, y detener la deforestación y degradación de los ecosistemas.

Reducir la huella de carbono de todos los sectores de la economía, incluido el sector de la salud. Acelerar radicalmente la transformación energética hacia fuentes de energía renovables y bajas en carbono.

Cambiar las reglas para subsidiar la producción de energía con fondos públicos, limitando y deteniendo rápidamente la cofinanciación de la minería y la combustión del carbón, con el desarrollo simultáneo de un apoyo efectivo para soluciones bajas en emisiones.

Por último, se debe promover la eficiencia energética y apoyar la transición a fuentes energéticas de bajas emisiones.

 


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