Cómo limpiar un telescopio

Si eres un aficionado a mirar las estrellas seguro que tienes en casa un telescopio apuntando al cielo. Pero ¿sabes cómo limpiar un telescopio? Mantenerlo en condiciones óptimas es fundamental para conseguir una imagen clara de todo lo que hay en el universo. De otra forma sería imposible verlo.

 

Así que, a continuación, te vamos a dar más detalles de cómo limpiar un telescopio para mantenerlo en buenas condiciones. ¡No te lo pierdas!

Cómo limpiar un telescopio de forma eficaz

 

Saber cómo limpiar el telescopio es muy importante ya que si se realiza una mala manipulación la óptica se podría estropear y el aparato ya no nos serviría para nada.

 

¿Qué necesito?

 

Para limpiar un telescopio se necesita lo siguiente:

 

  • Solución de limpieza a base de un 90% de agua destilada.
  • Alcohol isopropílico.
  • Una perilla para soplar.
  • Trapo de microfibra.
  • Brocha pequeña.

 

Proceso de limpiado de un telescopio

 

Una vez tengas todos los materiales para hacer la limpieza, puedes comenzar con ella. Lo primero que debes hacer es eliminar los restos de polvo que suele haber sobre la óptica. Para ello usa la perilla para soplar y mover el polvo con el aire. Usa la perilla por toda la lámina asegurándote de que no queda ni un solo resto de polvo.

 

Ten en cuenta que, en muchas ocasiones, la humedad hace que el polvo se adhiera a la superficie y no salga fácilmente. Asegúrate que la lámina está limpia al cien por cien antes de pasar al siguiente paso.

 

Para cerciorarte de que ya no queda nada de polvo en la lente, puedes usar una brocha pequeña y pasarla por toda la superficie. De este modo terminarás de eliminar cualquier resto de arenilla que se haya podido acumular.

 

Después de eliminar todo el polvo, tendrás que usar el trapo de microfibra para aplicar la solución que hemos mezclado. Es importante saber que nunca se debe aplicar la solución mezclada directamente sobre la lámina ya que podría acabar dañada. Es mucho más seguro usar el trapo de microfibra para esta función.

Una vez hayas mojado el trapo de microfibra, debes realizar movimientos de arriba a abajo o de un lado a otro, nunca en círculos, de una forma muy suave, sin apretar. Piensa que la lámina es bastante sensible, por lo que cualquier tipo de presión puede dañarla.

 

Deja una de las partes del trapo de microfibra sin mojar para secar la lámina una vez la has limpiado. Recuerda realizar los movimientos de un lado a otro o arriba y abajo, nada de círculos.

 

Puedes ayudarte de un bastoncillo si ves que la óptima presenta alguna mancha. Serás mucho más preciso a la hora de realizar la limpieza de ese punto exacto.

 

Por último, puedes volver a usar la perilla para eliminar cualquier resto de residuo seco que haya podido quedar después de la limpieza realizada.

 

Una vez realizados todos estos pasos tendrás tu telescopio a punto para volver a usarlo y ver con claridad todo lo que ofrece el universo.

 

 


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