Clasificación de los mejores microscopios eléctricos

La clasificación de los mejores microscopios eléctricos, se basa en sus características, tipos, limitaciones y diferentes aplicaciones. Los microscopios eléctricos son una herramienta importante en cualquier laboratorio o para simplemente ver lo que los ojos no pueden a simple vista. Conoce mucho más sobre este tema, en este artículo.

¿Qué es un microscopio eléctrico?

Es aquel que utiliza electrones para poder visualizar objetos diminutos, en vez de fotones o partículas de luz visible. De esta manera, se pueden hacer ampliaciones más potentes y nítidas que en un microscopio convencional, la longitud de las ondas es menor que la de los fotones.

Esta longitud de ondas se repite con exactamente la misma forma en cada intervalo de un tiempo determinado. En el caso de los microscopios eléctricos, utiliza la longitud de ondas de electrones, llegando a generar hasta 0,5 ángstrom, es decir, el equivalente a la diez mil millonésima parte del metro, por lo que puede potenciar la amplificación del objeto.

A menor longitud de ondas mayor será la resolución pudiendo llegar a un máximo de 1500 veces del tamaño original. Esto se logra cuando se aceleran los electrones a altas velocidades para obtener longitudes de onda muy cortas, lo cual impactan con la muestra que hacen que se reflejen y en otros casos, la atraviesan para lograr una imagen.

Clasificación de los mejores microscopios eléctricos

Existe una gran variedad de microscopios muy útiles para realizar investigaciones más detalladas de una muestra. Los microscopios cumplen diferentes funciones, según sean sus características. En el caso de los eléctricos, su generalidad es la fuente luminosa que parte de electrones, lo que le permite una mayor definición.

Para elegir el mejor microscopio eléctrico recomendamos leer la siguiente guía, en la cual encontrarás sus características principales, funciones y de esta manera podrás hacer la mejor elección.

Los microscopios eléctricos se clasifican en dos tipos: los de transmisión (MET) y los de barrido (SEM). Cada uno con características muy peculiares, por lo que se utilizan según los requerimientos de la investigación.

Microscopios de Transmisión (MET): En este tipo de microscopio los electrones atraviesan la muestra, impidiendo extraer información de la superficie, es decir, no se pueden observar detalles como la forma o rugosidad de la muestra. Por esta razón este tipo de microscopio es empleado cuando se quieren visualizar los detalles internos.

Su funcionamiento se basa en la conducción de electrones hacia la muestra a través de las lentes electromagnéticas. De esta manera cuando los electrones chocan con la muestra estos la atraviesan, por lo que son capturados por un detector que proyecta la imagen. A mayor transparencia de la muestra mejor será la visualización de la imagen.

Microscopios de Barrido (SEM): A diferencia del microscopio anterior con este se logra visualizar de forma óptima la superficie de la muestra, gracias a la técnica del barrido o escaneo. El potencial aumento de este microscopio es menor, pero su imagen tridimensional se torna muy valiosa para ciertos tipos de investigaciones.

Para utilizar este microscopio es necesario que la muestra sea sometida a una preparación. Por ello se debe colocar una capa de metal sobre la muestra lo cual permitirá que se desprendan más electrones secundarios lo que genera una imagen mayor y con mejor nitidez.

Partes del microscopio eléctrico

Los microscopios eléctricos poseen cinco partes fundamentales como son: el cañón de electrones, del cual se desprenden los electrones que posteriormente chocarán con la muestra para aumentar la imagen, esto es lo que se puede denominar la fuente de luz del microscopio.

Por otra parte, se encuentran las lentes magnéticas, que se encargan de dirigir el haz de electrones hacia la muestra, es decir, crean campos magnéticos y eléctricos haciendo que los electrones se separen o unan en un punto.

La cámara de vacío tiene como principal función evitar la dispersión de electrones y su interacción con moléculas presentes en el aire. Las muestras deben igualmente colocarse dentro de esta cámara, de allí que no se puedan observar muestras vivas en este tipo de microscopio. 

La pantalla fluorescente o detector, gracias a ella se puede detectar donde inciden más o menos los electrones, lo cual permite visualizar de forma nítida la imagen. Hay ciertas alternativas a este tipo de pantalla como es el caso de los sensores CCD. La imagen obtenida es procesada a través de un ordenador y así atribuirle colores.

Las mejores marcas de microscopios eléctricos

Existen varias marcas de Microscopios eléctricos, que cuentan con una serie de particularidades que van desde campos de especialización, precio y calidad. A continuación, te presentamos una descripción básica de las cuatro mejores marcas del mercado:

Nikon: estos microscopios están fabricados para satisfacer las necesidades más exigentes con tecnología de punta, lo que los hace exageradamente costosos. Esta marca cuenta con dos modelos el Nikon Eclipse E100 y el Nikon Eclipse E200 diseñados para ser utilizados en laboratorios y en el ámbito educativo.

Zeiss: esta marca es emblemática por excelencia en el campo de la microscopía, lo que la hace poseer una reconocida y alta calidad en sus productos. Su microscopio electrónico modelo Primo Star, es el más conocido. De fácil utilización, pero con un elevado precio.

Leica: se le conoce como una marca innovadora, utilizada en el área industrial, médica y educativa. Los más conocidos son los modelos Leica EZ4 y el Leica DM300, los cuales cuentan con un modelo ergonómico.

Olympus: Esta marca junto a la Nikon son las de mayor reputación en el campo de la microscopía gracias a su alta calidad en los productos, de fácil utilización, ergonomía y versatilidad. Destacando los modelos de las series BX, CX y SZ, empleados en el ámbito educativo y médico.

Historia

El microscopio eléctrico, se dio a conocer en el siglo XX gracias a las labores de Louis-Victor de Broglie, que lo hizo ganar el premio Nobel de la Paz. Por esta razón, los ingenieros Ernst Ruska y Max Knoll crearon en 1931 el primer prototipo funcional.

Este no llegó a satisfacer las expectativas de mucho, pues un microscopio convencional lograba tener más aumento que el eléctrico. Dos años más tarde, lograron que aumentara la nitidez de las imágenes y para 1938 la compañía Siemens inició el proceso de comercialización.

Los primeros microscopios fueron los de transmisión y para mediados de los años treinta se crean los microscopios electrónicos de barrido. Esto convirtió esta herramienta en un gran aporte a la ciencia, que cada vez más, alcanza mayor madurez tecnológica. Para el año 2010, Alemania comenzó a construir el microscopio eléctrico más potente del mundo, con una resolución de 50 picómetros.

Limitaciones

Entre las posibles limitaciones que presenta el microscopio eléctrico, se encuentra el poco diámetro de apertura, lo que impide una alta resolución de la imagen, el contraste de amplitud provocado por la pérdida de electrones del rayo, aberraciones producidas por las lentes, astigmática, esférica y cromática, así como problemas de la función de transferencia de contraste.

Utilidad del microscopio eléctrico

Este tipo de microscopio puede ser utilizado para   identificar las fases micro cristalinas en metales antiguos. También para realizar pruebas de autenticidad de una muestra. Se usa en caso de requerir un análisis morfológico para determinar la forma, clase o categoría de una muestra.

 Asimismo, se emplea para identificar y/o cuantificar los compuestos del objeto de estudio o para realizar análisis de topografía superficial, es decir la representación gráfica de la muestra y así poder describirla detalladamente.

 

 

 


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados