Charles Darwin, los postulados del precursor de la biología moderna

En 1809, nació en Shrewsbury, capital del condado de Shropshire, al oeste de Inglaterra y cerca del País de Gales, el biólogo inglés Charles Robert Darwin, considerado el precursor de la biología moderna, por su teoría de la evolución biológica por selección natural. Murió en 1882, a consecuencia de una enfermedad cardíaca.

¿Qué es el Darwinismo?

 

            La expresión Darwinismo también como darwinismo social o evolucionismo social, comprende las teorías de Darwin, relacionadas con la evolución biológica por selección natural de las especies más fuertes y su descendencia, dando lugar a nuevos ejemplares que evolucionaron de un progenitor común.

 

El darwinismo tiene que ver con las corrientes que impulsan la supervivencia de los individuos más aptos, como forma de evolución social.

 

Darwin defendía con estas ideas, la existencia de seres vivos más dominantes en el ámbito social y político, como el holocausto y el colonialismo. 

 

En la actualidad este término está en desuso, sin embargo, suele emplearse para referirse por ejemplo, a la ventaja más avanzados tecnológicamente, y por creer en el cristianismo, o cuando a través de explicaciones hipotéticas, se da respuesta a los cambios que ocurren a nivel político, económico y social.  

El origen de las especies de Darwin

           

Darwin, poseedor de un gran pensamiento analítico, creía que la vida tenía una explicación científica y no divina. Comprobó a través de sus investigaciones, su teoría de la evolución de las especies, según la cual, éstas se transforman constantemente, dando origen a nuevas especies, lo cual definió como “descendencia con modificación”.

 

El viaje que el naturalista británico realizó en 1831, en el HMS Beagle, fue determinante en sus ideas evolucionistas. Quedó maravillado con la gran cantidad de especies de animales que encontró en las islas Galápagos, en el Océano Pacífico.

 

Asimismo, notó que cada especie de pájaros, tenía características muy tenues que las diferencian unas de otras, quizás debido a que cada una vivía en un entorno natural diferente, y se alimentaba de forma distinta también.

 

            Con su obra denominada “El origen de las especies”, publicada en 1859, el biólogo británico quiso dar a conocer la idea de la selección natural. Defendía la teoría que las especies no son inmutables, por el contrario, afirmaba que la selección natural configuraba el mecanismo fundamental en la evolución de las especies.

 

            A fin de dar respuesta a las distintas sátiras y objeciones procedentes de muchos sectores, comenzando desde el científico hasta el religioso, realizadas a algunas explicaciones y conceptos expuestos en su libro, Darwin tuvo la necesidad de reeditar hasta en siete ocasiones. 

 

Afirmaba, que la evolución sucede de forma gradual y no a “saltos”. Está relacionada a la reproducción diferencial que crean los genotipos. La selección natural establece la adaptación y especiación de los seres vivos, al margen de la influencia de un creador. Que sobrevive el genotipo más fuerte para adaptarse a su ambiente.

 

En fin, los organismos no dejan de cambiar nunca, las especies son dinámicas. Los ejemplares que logren sobrevivir en un determinado medio, tendrán descendientes que heredarán sus mismas propiedades. Así, las especies evolucionan conforme a la selección natural.

Un ejemplo explica claramente la teoría de la selección natural de Darwin. Se encuentran cazando en la nieve dos osos, uno pardo y otro más claro. El primero, tiene pocas posibilidades de cazar sin ser visto, mientras que el segundo, por su pelaje claro, podrá cazar sin ser detectado, por lo que tendrá más energía y vivirá más tiempo.

En virtud de lo anterior, el oso de color claro tendrá más oportunidades de reproducirse. El oso pardo tendrá menos hijos que el oso blanco y, por ende, habrá una mayor población de osos claros. Estos a su vez, se reproducirán más y al final, la cantidad de osos claros predominará sobre los pardos.  

Entre la población de osos blancos, unos lo serán mas que otros. Por lo que los más blancos tendrán más posibilidad de cazar que los menos blancos. La constante evolución de los ejemplares, dará lugar a una población completamente adaptada a su entorno.

Selección natural

 

Darwin sostuvo que la selección natural es el mecanismo ideal para la evolución, debido a que los rasgos algunas veces son heredables. Muchas particulares que poseen los seres vivos, son hereditarios. De esta forma, surgieron los evolucionistas y los creacionistas.

 

Otro de los fundamentos de su teoría de la selección natural, es que en cada generación de organismos, hay una lucha por los recursos limitados, debido a que surgen más descendientes de los que su entorno puede aguantar.    

 

Asimismo, sostenía que los rasgos heredables en los descendientes de cada generación, suelen ser distintos en cuanto a color, forma, tamaño, entre otros, los cuales serán heredables.

 

Que los seres con rasgos favorables, tendrán más descendientes en la próxima generación que sus pares, puesto que resultan más seguros la reproducción y la supervivencia. Que los rasgos favorables se harán más frecuentes en la próxima generación.

 

Igualmente, los descendientes con rasgos ventajosos, se adecuarán rápidamente a su ámbito, puesto que a medida que transcurran las generaciones, serán más reproductivos que sus pares.

 

Darwin utilizó su modelo de evolución a través de selección natural, para dar respuesta a los patrones que estudió durante sus viajes, por ejemplo el que realizó a la isla Galápagos, en Ecuador, donde determinó que si un grupo de pinzones compartían un mismo progenitor, se parecerían mucho entre ellas.

 

Mientras que si otro grupo de pinzones había permanecido en otra isla, sin contacto, durante varias descendencias, cada grupo habría heredado rasgos diferentes (tamaños y formas de los picos), debido a que se desarrollaron en ambientes distintos. Esto contribuyó al desarrollo de nuevas especies en la isla.

 

Con su hipótesis de la selección natural, Darwin aseguraba que ésta beneficiaba los rasgos más favorables, los que fuesen más aptos para sobrevivir y reproducirse rápidamente en un determinado entorno.

 

El científico evolucionista Darwin, llegó a afirmar que el hombre era tan sólo un animal -no era nadie especial en el universo-, al que la ley de la selección natural le afecta igual que a los demás seres vivos. Con esta idea se abrió paso en sus investigaciones sobre el origen del ser humano, concluyendo que descendía del simio.

 

 


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