Bipolar

El trastorno bipolar es una enfermedad de tipo mental que afecta el estado de ánimo con cambios extremos. Estos pueden ser altos emocionales conocidos como manía, episodio maníaco o hipomanía; bajos emocionales, también llamados episodios depresivos; o ambos al mismo tiempo, en lo que se conoce como episodio mixto.

La palabra bipolar también es empleada para referirse a las personas que padecen dicho trastorno que, además, es llamado enfermedad maniaco-depresiva y anteriormente depresión maníaca.

Tipos de trastorno bipolar

Pueden diferenciarse 3 tipos de trastorno bipolar, los cuales se presentan de la siguiente manera:

Trastorno bipolar I

No es el trastorno bipolar más recurrente, pero sí uno de los más conocidos y donde se reúnen episodios depresivos y maníacos completos. Es decir, cuando se ha sufrido un episodio de tipo maníaco, el cual puede estar precedido o seguido por un episodio depresivo mayor o hipomaníaco. Además, algunas veces, dicha manía puede generar psicosis o una desconexión de la realidad.

Trastorno bipolar II

Es el tipo más frecuente, predominan episodios solamente depresivos, los cuales pueden combinarse con episodios hipomaníacos (menos graves que la manía). En este sentido, se ha sufrido, mínimo, un episodio depresivo mayor y al menos un episodio hipomaníaco sin experimentar episodios maníacos.

Trastorno bipolar ciclotímico

También conocida como ciclotimia, suele presentar síntomas hipomaníacos y depresivos, pero con una duración e intensidad menores. Se desarrollan muchos períodos con síntomas depresivos y diversos periodos con síntomas de hipomanía, todo esto en el trascurso de dos años en adultos y un año en niños.

Otras clases

En algunos casos se contempla el trastorno bipolar y otras alteraciones relacionados que son inducidos por determinados medicamentos o por bebidas alcohólicas; también por ciertos padecimientos, como la esclerosis múltiple o la enfermedad de Cushing.

¿Cuál es la causa de este trastorno?

Las causas exactas que generan este trastorno aún son desconocidas, sin embargo, hay algunos aspectos implicados:

  • Diferencias biológicas: Los individuos con trastorno bipolar experimentan cambios físicos en el cerebro y, aunque la importancia de estos aún no se ha esclarecido, se espera que a futuro pueda ayudar a identificar sus causantes.

  • Genética: Es más frecuente en individuos que tienen un familiar de primer grado con dicho trastorno, sin embargo, los genes que intervienen en su origen aún son investigados.

Aun cuando las causas no están determinadas, sí hay algunos factores de riesgo o que pueden considerarse como desencadenantes del primer episodio de trastorno bipolar:

  • Poseer un pariente consanguíneo con trastorno bipolar, por ejemplo, padres o hermanos.

  • Experimentar períodos de estrés considerable o experiencias traumáticas, como el fallecimiento de algún ser querido.

  • Abuso de sustancias como las drogas o el alcohol.

  • Uso de medicamentos, como antidepresivos o esteroides.

Síntomas del trastorno bipolar

El trastorno bipolar puede presentarse a cualquier edad, sin embargo, generalmente es diagnosticado en la adolescencia o algunos años después de los 20.

Además, y como sucede con muchas enfermedades, la sintomatología puede ser diferente de un paciente a otro, así como cambiar con el pasar del tiempo. Estos síntomas puedes dividirse según el episodio anímico presentado:

Síntomas en episodios maníacos

Un episodio maníaco puede incluir:

  • Sentirse eufórico, muy animado u optimista.

  • Parecer muy irritable o tener mal genio.

  • Dormir menos.

  • Sentirse acelerado o nervioso, más activo de lo normal.

  • Considerar que los pensamientos van muy rápido, igual sucede con el habla.

  • Sentirse inusualmente talentoso, importante o poderoso.

  • Actuar de forma arriesgada, con falta de juicio; por ejemplo, al gastar o regalar mucho dinero.

Síntomas en episodios depresivos

Un episodio depresivo puede incluir:

  • Dormir demasiado.

  • Sentirse inútil o muy triste.

  • Tener poca energía.

  • Cambios en la alimentación, comer muy poco o demasiado.

  • Sentirse solo o llegar a aislarse de los demás.

  • Desinterés en actividades habituales, no poder realizar cosas simples.

  • Pensar en el suicidio o la muerte.

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