Ahora que ya hemos aterrizado seis veces en la Luna, ¿Qué hemos averiguado acerca de él?

La Luna es un lugar misterioso. Sólo hemos estado en ella seis veces, pero seguimos aprendiendo cosas sobre ella que nadie sabía. He aquí algunos descubrimientos sobre la Luna:

La Luna es mucho más antigua de lo que se pensaba

Te sorprenderá saber que la Luna es mucho más antigua de lo que se pensaba. Los científicos coinciden ahora en que la Luna se formó hace unos 4.500 millones de años, lo que la hace más o menos tan antigua como nuestro propio sistema solar. Esto les ha llevado a una nueva teoría sobre cómo se formó esta luna:

Se cree que la Tierra y su luna compañera se crearon cuando un objeto del tamaño de Marte se estrelló contra la Tierra tras llegar desde otro lugar del sistema solar. Esta colisión arrojó material hacia el exterior en muchas direcciones, incluyendo algunas que finalmente se fusionaron en lo que se convertiría en el satélite natural de nuestro planeta – que llamamos «la Luna».

En el interior de la Luna hay agua en el mineral apatita

La apatita es un mineral que es un fosfato. Se encuentra en la corteza terrestre, pero también en las muestras del Apolo de la Luna.

Las muestras del Apolo 11 y 17 contenían apatita, así como muestras lunares más recientes de las misiones Clementine y Kaguya. Se cree que la apatita es un subproducto del vulcanismo lunar porque contiene carbonato e hidrógeno, que sólo pueden formarse a temperaturas muy altas.

La Luna tiene su propio campo magnético

Es posible que haya oído que la Luna tiene su propio campo magnético. Esto es cierto, pero no de la forma en que usted podría pensar. El campo magnético de la Luna está generado por un núcleo fundido, igual que el de la Tierra. Sin embargo, no es tan fuerte como el de nuestro planeta: el campo de la Luna es aproximadamente una milésima parte del nuestro.

Además de su campo magnético, hemos descubierto que la Luna también desvía el viento solar a su alrededor. Sin esta protección contra la basura espacial, la Tierra sería bombardeada con más radiación de la que ya recibe.

Por lo que sabemos ahora, parece que esta parte de nuestro compañero cósmico pronto desaparecerá para siempre (o al menos hasta que aparezca otro gran objeto).

La Luna se encoge

  • La Luna se encoge lentamente.
  • La Luna está perdiendo masa.
  • La Luna está perdiendo masa debido al viento solar.
  • Esto ha provocado que su superficie se cubra de polvo y otros materiales, que han oscurecido su superficie con el tiempo, haciendo que parezca menos brillante que cuando eras más joven (pero no te preocupes por eso ahora).

Una región de la Luna es bastante activa volcánicamente

Una región volcánica de la Luna es bastante activa. Esto nos indica que en el interior de la Luna hay calor y actividad. El material volcánico ha sido arrojado a la superficie donde fue descubierto por los astronautas que aterrizaron en el planeta (Luna).

La detección de helio-3 en la superficie de la Luna podría ayudar a resolver los problemas energéticos de la Tierra

El helio-3 es un tipo de helio con dos protones y un neutrón, lo que lo hace extremadamente raro en la Tierra. Podría utilizarse como combustible en los reactores de fusión nuclear. La fusión nuclear es el mismo proceso que alimenta nuestro sol y otras estrellas, pero aún no se ha logrado en la Tierra. Esto significa que el helio-3 podría utilizarse en el futuro para alimentar naves espaciales, hogares y empresas.

Aunque hayamos estado seis veces en la Luna, ésta sigue guardando secretos.

La Luna es mucho más interesante de lo que se pensaba.

  • Es más antigua de lo que se pensaba: Durante mucho tiempo se pensó que la edad de la Luna era de unos 4.500 millones de años, pero estudios recientes sugieren que en realidad está más cerca de los 4.300 millones de años. Sigue siendo bastante antigua, pero no tan impresionante como parecía antes de que fuéramos allí y descubriéramos todas estas cosas nuevas.
  • Tiene un campo magnético: Los científicos se sorprendieron al descubrir que la Luna tiene un campo magnético interno similar al de la Tierra, sólo que no dura tanto antes de disiparse en el espacio debido a su pequeño tamaño en comparación con la Tierra (cuanto más pequeño es un objeto, más rápido decae su campo magnético). Este descubrimiento ayuda a los científicos a comprender mejor cómo los planetas generan su propio magnetismo interno a lo largo del tiempo; este tipo de investigación también puede llevarnos a descubrir si otros planetas tienen campos magnéticos significativos que podrían albergar formas de vida similares a las de la Tierra.

Conclusion

La Luna que vemos es sólo una pequeña pieza de un rompecabezas mayor. Todavía hay muchos misterios sobre nuestro vecino más cercano en el espacio que deben ser desvelados. Pero cuanto más aprendamos sobre la Luna, más comprenderemos no sólo su pasado, sino también el nuestro.

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